ACOT y Costello
Creo que la estrategia es la siguiente. Durante la tramitación de esta reforma el Gobierno representará el papel de ACOT y la oposición será Costello.
Parto excusándome por mi ausencia de un par de semanas. Por primera vez desde el estrés postraumático de seis años de régimen octubrista en Chile pude tomar unas vacaciones donde logré desconectarme completamente de la actualidad nacional. Habría sido irresponsable escribir esta columna desde el aislamiento y la distracción.
Pero resulta que vuelvo y a ratos me siento un extranjero en mi propia tierra.
Porque hay cosas que no entiendo. Por ejemplo, los medios publican que el Gobierno vetó una norma sobre "anatocismo" que se coló durante la tramitación en el Congreso de la megarreforma económica del ministro Quiroz.
¿Qué diablos es anatocismo?, me preguntaba yo. Tuve que preguntarle a la IA. Y me respondió que era algo tan simple como cobrar intereses sobre intereses. ¿Y por qué hablar tan raro?
Después me encontré con la presentación de la otra megarreforma del gobierno del Presidente JAK: la de seguridad. Lo que leí me pareció muy bien, como de sentido común. ¿Quién podría oponerse a que el Estado tenga la obligación constitucional de garantizar la seguridad pública?
Lo que me perturbó fue el nombre de la iniciativa. O su abreviación. Se llama ACOT. Y viene de "Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo".
No me pareció "eufónica" la sigla, y uso ese término para estar a tono con el país que me encontré, que ahora usa palabras raras. Eufónico significa que es algo que suena bien, que es armónico al oído, y es el antónimo de cacofónico (de chico yo pensaba que la palabra era "cacafónico", porque era algo que se escuchaba como la misma m...).
¿Por qué no se esmeraron más y bautizaron la nueva reforma como ACOTADOSS?, me preguntaba yo. Sería: "Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, Además De Otros Sicariatos o Secuestros".
Quizás era muy largo. O sonaba mezquino. En fin.
También me hacía ruido que la sigla ACOT me evocara el apellido Abbott, que fue un fiscal nacional chileno que no fue tan exitoso en la persecución penal y por eso tampoco ayudó mucho en la seguridad pública.
Pero ahí entendí todo. Y pensé que los inventores de la sigla ACOT son más astutos que todos nosotros. Porque ACOT efectivamente evoca el apellido Abbott, pero no el del exfiscal, !sino el del integrante del dúo cómico Abbott y Costello¡
Era tan obvio.
Abbott y Costello fueron la dupla de comediantes más célebre del siglo XX en Estados Unidos y buena parte del mundo. Abbott era el inteligente, el sólido, y Costello era el bobo, el torpe. Los diálogos e interacciones entre ambos eran jocosos, precisamente por el contraste que explotaban.
Entonces, creo que la estrategia es la siguiente. Durante la tramitación de esta reforma el Gobierno representará el papel de ACOT y la oposición será Costello. Acot será el adulto en la habitación y Costello jugará un rol pueril. Tal como ocurrió durante la tramitación de la megarreforma económica, en que la oposición de izquierda no propuso nada y solo trató de bloquear su avance con "tsunamis de indicaciones" y otras tonterías.
Ahora puede pasar lo mismo. Si la oposición no se pone seria, volverá a jugar un papel irrelevante que dará un poco de risa y también un poco de pena. Como pasaba con Costello.