A la sombra del siglo XX: Lea Ypi desclasifica secretos familiares
Saltó a la fama con "Libre", una memoria sobre su infancia tras el telón de hierro en Albania, y ahora continúa explorando el pasado: en su nuevo libro, "Indignidad", Ypi investiga en los archivos desclasificados de la policía secreta albanesa la posibilidad de que su abuela fuera una espía.
La foto apareció en redes sociales y rápidamente se volvió viral en Albania: sentada en unas reposeras del lujoso Hotel Vittoria, en los Alpes italianos, una pareja albanesa mira a la cámara, aparentemente despreocupados, felices, quizás descansado tras una jornada esquiando en la nieve. Ella sonríe envuelta en un abrigo de piel blanco, él tiene la mirada algo fruncida. De cualquier modo, parecen ajenos a las noticias terribles que azotan al mundo y su propio país en ese momento: corre 1941 y la Segunda Guerra Mundial está en pleno desarrollo, Hitler anexa países por Europa e intenta invadir la Unión Soviética. Cuando la escritora albanesa Lea Ypi (Tirana, 1979) vio la foto supo de inmediato quiénes eran: sus abuelos Leman y Asllan, que estaban en Italia de luna de miel.
"¿Era mi abuela indiferente a las batallas más brutales de la guerra más brutal que hubiera conocido la humanidad?", se preguntó muchas veces Ypi, que sabía de ese viaje de sus abuelos y también que su abuela, según le había dicho, en esos días se sentía "la persona más feliz del mundo". De lo que no tenía noticias era que existía una foto sobre esos días. Una foto que en internet de pronto se volvía una pequeña bomba: usuarios desconocidos reconocían la larga historia aristócrata de la pareja, la describían como parte de una "élite europea secular e ilustrada en bancarrota moral", e incluso sabían que su nieta es precisamente Lea Ypi, una filosofa de opiniones con "defectos morales". Peor aún, alguien dijo que Leman Ypi, la abuela de abrigo de piel de la escritora, fue "una espía comunista. Y antes una colaboradora fascista".
Ypi cuenta estos hechos a inicio de su nuevo libro, "Indignidad. Una vida recreada", un volumen recién lanzado al español en que continúa su exploración sobre la historia de Albania tras el telón de hierro soviético. El primer capítulo de ese relato la lanzó al éxito internacional: en 2022 publicó "Libre: el desafío de crecer en el fin de la historia", un libro que ha sido traducido a más de 30 idiomas y que fue considerado como un de los títulos del año por una decena de diarios anglosajones. Se trata de unas memorias cruzadas con el ensayo histórico y reflexión sociopolítica, en que Ypi narra cómo creció en la Albania comunista, creyendo que las restricciones y precariedades impuestas por el régimen de Enver Hoxha eran lo normal. Cuando tenía 11 años cayó el muro y recién se enteró de cómo era el mundo occidental.
Iluminador de una experiencia histórica aún llena de zonas opacas, "Libre" también es un relato cargado de un humor oscuro que recuerda la película "Good bye Lenin", a la vez que reflexiona sobre ideas como la verdad, la libertad e incluso sobre el destino del capitalismo a la luz del fracaso comunista. La base era un relato sobre la vida privada que también estaba sobrepoblado de pequeñas mentiras y omisiones para atravesar las persecuciones del régimen de Hoxha: el esplendor económico histórico de la familia Ypi estaba borrado, por ejemplo. También los detalles de esa luna de miel de sus abuelos a los Alpes italianos en 1941 y, sobre todo, la posibilidad de que su abuela Leman pudiera haber sido una espía.
"Mi abuela es alguien a quien yo estaba muy unida. Y como se puede inferir también de 'Libre', fue alguien que tuvo una vida muy difícil, hecha de altibajos. Y ella siempre decía que, aunque en su vida lo había perdido todo -había nacido en una gran riqueza y poder, y lo perdió; perdió a su familia y sus conexiones-, siempre insistía en que lo único que nunca perdió fue su dignidad", contó hace poco la escritora. "Cuando apareció esta foto, se me ocurrió que todo lo que decimos sobre la dignidad de alguna manera depende de que alguien sea capaz de defenderla. Y la pregunta es: ¿qué pasa cuando la persona está muerta? ¿Cuál es el significado de esa vida una vez que alguien ya no está para poder defender su dignidad?", añadió.
Presunta agente extranjera
"Estoy buscando el archivo del servicio secreto", se lee en la primera línea de "Indignidad". Ypi cuenta en primera persona su regreso a Tirana, la capital de Albania, para averiguar todo lo posible sobre el pasado de su abuela en los archivos que desclasificó el país de los documentos de seguridad de la República Socialista Popular de Albania. Viene desde Inglaterra, donde hoy vive y dicta clases de Teoría Política del London School of Economics. La ciudad donde creció se ha vuelto otra tras la llegada del libre mercado y, entre otras cosas, existe una biblioteca donde se pueden revisar las fichas que llevaba la policía secreta de sus ciudadanos. Ypi quiere buscar esa foto de sus abuelos, pero también quiere reconstruir una historia de la cual solo tiene fragmentos. Por supuesto, la atormenta que su abuela pudiera haber sido una espía.
"¿Y si esos usuarios anónimos que comentan la foto han revelado algo que a mi me ocultaron? Quizá nunca conocí los verdaderos motivos por los que persiguieron a mi abuela. La insinuación de que pudo ser una colaboracionista se cierne como una sombra. A lo mejor me equivoco cuando la considero un dechado de virtud", se pregunta Ypi frente a la ficha de su abuela, que revisa ansiosa tratando de encontrar una verdad. Luego intenta frenarse: "Quizá me preocupo demasiado por la verdad: una verdad que veo como algo frágil, doloroso, incompleto, a la que solo puedo acceder mediante un esfuerzo interpretativo sobrehumano. Prefiero imaginarme como una espectadora imparcial, una arqueóloga en un templo de un saber mutilado", dice.
Nacida en 1918, la abuela de Ypi era hija de un administrador otomano en Constantinopla, creció entre lujos en Salónica, Grecia, y siendo una veinteañera se mudó a Tirana, donde se casó. Nunca dejó su nacionalidad griega, pero tras la llegada al poder de Enver Hoxha nunca pudo dejar Albania. Según lo que la escritora supo, los años comunistas estuvieron llenos de castigos para su abuela, entre ellos que su esposo, Asllan Ypi, fuera condenado a trabajos forzados por más de una década por ser considerado un "enemigo del Estado". Cuando murió en 2006, Leman había visto muchas veces el mundo cambiar y así "Indignidad" también es el relato de esas transformaciones del siglo XX que golpearon a la Europa donde surgió Occidente.
Si en "Libre" Ypi contaba su experiencia personal tras el telón de hierro echando mano de su memoria, en "Indignidad" utiliza lo que le han contado sus familiares para reconstruir la vida de su abuela. También se apoya en el archivo: "Presunta agente extranjera", lee en la ficha de ella, y lentamente se va enterando de que existió un informante apodado "Tribuno" que entregó por años información sobre las actividades y opiniones de su abuela. Mientras va descubriendo los datos que están en esa ficha de la policía secreta albanesa, Ypi desarrolla un relato paralelo que cuenta la vida de su abuela en medio de las turbulencias históricas. Se puede leer como una pequeña novela de intrigas y aventuras políticas: conectada con la aristocracia austrohúngara, Leman fue una joven emancipada en su tiempo, se casó con un hombre de ideas socialistas con el que leía a Rousseau y recibió la oferta de un nazi para escapar de Albania cuando venía la Unión Soviética. Luego, la arrinconó el socialismo.
Tal como Lea Ypi, el escritor húngaro Péter Esterházy también revisó los archivos desclasificados de la policía secreta de Hungría de su familia. Si la abuela de la escritora fue considerada un agente extranjera, Esterházy descubrió que su padre había sido informante del régimen comunista por décadas. Con esa información, escribió el libro "Versión corregida" (2002), en que reescribe mucho de la historia familiar que había narrado en la novela "Armonía celeste" (2000). Los materiales que halla Ypi no la llevan a corregir su libro "Libre", sino que amplían las dimensiones de lo que fue ocultado a raíz de las persecuciones del régimen y claman por la idea de una dignidad inalienable: esa acusación de que su abuela era un espía era solo una paranoia totalitarista, apenas la punta de una hebra de una historia llena de grises que Ypi ilumina.
"¿Era mi abuela indiferente a las batallas más brutales de la guerra más brutal que hubiera conocido la humanidad?", se pregunta al ver una foto de ella sonriendo en los Alpes italianos en 1941 cuando la II Guerra Mundial arrasa con Europa.