Ante avances en IA, rectores llaman a reforzar habilidades que la tecnología no reemplaza
El desafío no solo pasa por incorporar nuevas herramientas, sino por redefinir cómo se enseña, evalúa y prepara a los estudiantes para un mundo laboral cambiante.
Por años, las universidades han funcionado como un conjunto de líneas de tren, cree Francisco Covarrubias, rector de la U. Adolfo Ibáñez. "En uno se suben los abogados, en otro los ingenieros y en un tercer tren van los psicólogos. Y así cada profesión: cada una tiene un viaje. Pero a lo que hoy aspiramos es a reemplazar ese paradigma por una red de metro, donde los estudiantes se pueden subir por una parte u otra, para llegar a un mismo destino o no. Buscamos una formación modularizada y flexible".
Así lo explicó cuando, en el marco de Protagonistas 2030 -Summit de educación superior organizado por "El Mercurio"-, este diario convocó a rectores universitarios y de institutos profesionales, además de representantes de escuelas matrices de las Fuerzas Armadas y de Orden, a un desayuno. De manera distendida, reflexionaron sobre el futuro de sus instituciones, compartiendo experiencias y coincidiendo en un tema: el avance de la IA los está obligando a replantear la formación de sus alumnos.
"El desafío es cómo usarla bien y cómo enseñar a usarla críticamente", resumió Alejandra Mizala, rectora de la U. de Chile, al comentar que cerca de la mitad de sus estudiantes llega desde el colegio usando estas herramientas.
Mizala contó una experiencia, en la que permitió a sus alumnos usar la IA para elaborar un documento de política pública. ¿La condición? Incluir un anexo explicando qué preguntas habían hecho, qué respuestas tuvieron, cómo habían reaccionado y de qué manera cambió su hipótesis. "Hubo una reflexión sobre el uso", señaló.
Talleres y laboratorios
Una idea que se repitió en el desayuno fue que, frente a una tecnología que evoluciona rápido, las universidades deberán adaptar sus currículos y metodologías, pero también reforzar las capacidades que la IA difícilmente puede reemplazar, como el pensamiento crítico y el trabajo interdisciplinario.
En esa línea, varios concordaron en que la IA hoy obliga a revisar la forma de enseñar. Jacqueline Sepúlveda, rectora de la U. de Concepción, comentó que trabajan en nuevas estrategias "en tres niveles: curricular, didáctica y evaluación", además de impulsar una Vicerrectoría de Transformación Digital.
Federico Valdés, rector de la U. del Desarrollo, indicó que "vamos a tener que cambiar inevitablemente la manera en que evaluamos para entender si los alumnos realmente aprendieron". Para ejemplificar, nombró el caso de la prestigiosa U. de Princeton (EE.UU.) que "terminó con una regla de 133 años que impedía el proctoring (vigilancia para exámenes en línea), porque el nivel de copia los había superado".
Juan Yuz, de la U. Federico Santa María, planteó que el desafío es garantizar que los estudiantes aprendan conceptos relevantes "que les sirvan cuando no tengan un computador". Bajo esta idea, en su universidad han fortalecido talleres, laboratorios y trabajos grupales.
Sobre potenciar habilidades humanas, Lucas Palacios, de Inacap, explicó que allí se reforzó la formación en artes y humanidades y el concepto de "aprender a aprender".
El rector de la U. Finis Terrae, Juan Eduardo Vargas, cree que "la universidad del siglo XXI no será recordada por enseñar a usar una herramienta, sino por formar la inteligencia humana al servicio del bien común".
Por su parte, Claudia Peirano, de la U. Santo Tomás, comentó que "intencionamos el pensamiento crítico y las decisiones éticas desde el primer año", mientras que Héctor Cavieres, vicerrector académico de la U. Católica Silva Henríquez, dijo que una idea es generar "diálogos internos para matizar el fantasma del reemplazo de las personas".
Coincidió Sepúlveda, para quien un desafío es "devolver la soberanía intelectual a los humanos".
Muy por delante
Claudio Ruff, de la U. Bernardo O'Higgins, puso el foco en el pensamiento crítico, advirtiendo que las brechas con que llegan muchos estudiantes desde el colegio hacen urgente desarrollar esa competencia.
"El Simce de 2° medio indica que casi el 50% de los evaluados no resuelve problemas básicos de matemáticas", dijo al respecto.
El rector de la U. Católica, Juan Carlos de la Llera, puso el fenómeno en una perspectiva más amplia: "Se están desarmando profesiones e industrias, y habrá gente que lo pasará mal (...). Hoy tenemos una industria que está muy por delante de la universidad y de los gobiernos".
Esto llevó a la institución que dirige a crear una Vicerrectoría de Inteligencia Digital para redefinir carreras, investigación y gestión.
Pedro Palominos, de la Usach, complementó que este cambio exige poner el foco en la educación a lo largo de la vida, mientras que Christian Haeberle, de AIEP, afirmó que será clave asegurar que los estudiantes desarrollen la flexibilidad para aprender en un mundo donde los conocimientos pueden "quedar obsoletos en el corto plazo".
Los representantes también compartieron experiencias concretas para incorporar la IA. Pilar Romaguera, rectora de la U. de Las Américas, destacó la creación de un Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación para capacitar a docentes y transformar metodologías.
Por su parte, Nelson Vásquez, de la U. Católica de Valparaíso, comentó que la utilizan para apoyar la toma de decisiones institucionales y entregar retroalimentación académica en cursos numerosos. Cristhian Mellado, rector de la U. Católica de la Santísima Concepción, planteó que "la pregunta es cómo la incorporamos para garantizar que entregamos las competencias y formación valórica necesaria".
Las escuelas matrices también coincidieron en que la IA exige revisar sus procesos formativos. Pedro Mayorga, teniente coronel y representante de la Escuela Militar, explicó que han incorporado discusiones éticas, porque "el humano debe estar detrás de la máquina para decidir". En la Fuerza Aérea, el coronel de aviación (A) Gonzalo Martínez afirmó que la integran "de forma ética y regulada", fomentando su uso para análisis y cotejo de datos.
La directora de la Escuela de Carabineros, la coronel Cristina Rojas indicó que reforzaron los talleres vinculados con la prevención y la relación con la comunidad, mientras que la subprefecta Viviana Zapata, directora de la Escuela de Investigaciones Policiales, explicó que elaboran un manual para orientar el uso correcto de estas herramientas e incorporaron contenidos "sobre amenazas emergentes y cómo abordar la tecnología" dentro de su rediseño curricular.