Una nueva Ítaca
Y ¿qué hacemos de almuerzo?
Si veo qué tengo en el "frigi", no se pudrirían las verduras
Y ¿qué hacemos de almuerzo?
Si veo qué tengo en el "frigi", no se pudrirían las verduras. Si supiera lo que ofrece la verdulería, tendría más opciones. Si consulto a mis comensales, aparecería un menú deseado.
Algo así hará NOVA-IA (www.nova-ia.cl).
El martes pasado nació NOVA-IA en el Centro de Innovación Anacleto Angelini de la PUC. Unidas, universidades, centros tecnológicos, empresas de alimentos, el Ministerio de Economía, Corfo, el Ministerio de Ciencias, se embarcaban como Odiseo rumbo a Ítaca, apostando por la IA en la alimentación. Invertirán más de $4.950 millones.
NOVA-IA -como en el caso de las recetas-, primero, con IA valorizará los insumos que la industria desecha; segundo, con IA revisará la cadena de suministros y los procesos productivos; tercero, con IA estudiará a los consumidores para así satisfacerlos.
No es trivial. Chile exporta alimentos al mundo.
En este barco se embarcan Dictuc, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial, las universidades Católica de Chile y de La Serena, Mumulkan y Nestlé, Carozzi, Nutrisco, Concha y Toro, Cáscara Foods y Sticta.
Habló la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, celebrando la unión en la IA del talento, de la investigación y las necesidades de las empresas.
El subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler, dijo que "este esfuerzo también se conecta con nuestra Estrategia de digitalización de empresas de menor tamaño". Las grandes empresas pueden contagiar con IA todo el tejido productivo.
El vicepresidente de Corfo, José Mujica, afirmó que la IA podría sumar cerca de 250 mil millones de dólares al valor de la industria alimentaria mundial, reduciendo costos en hasta US$ 500 mil millones en manufactura y logística.
El ingeniero Dr. Pedro Bouchon, director de NOVA-IA, pintó la entidad y habló de cambio cultural en la empresa. "Integrar la IA implica formación, con un impacto multiplicador en la industria alimentaria, un impacto en Chile... !y en el mundo¡".
Habló la doctora María Francisca Yáñez, especialista en IA, directora de empresas, dos hijos. Fue como escuchar a una profetiza, fundada en datos. Imaginé a Atenea en "La Odisea".
Nos cuestionó. No basta considerar la IA solo como una herramienta. No se trata solo de digitalizar. Eso no da el salto.
Celebró al Papa por su "Magnifica humanitas": vivimos una nueva era.
La IA en las empresas reemplaza las pirámides escalonadas de poder, aparece un círculo de talentos respondiendo a un orquestador, un "core agentic" . Este, con IA, analiza el entorno, toma datos y plantea programas.
La organización pasa de despejar problemas a resolver dilemas. (Ver la entrevista con Carolina Urrejola, de TVN, en https://bit.ly/3RR1lNI).
Y entramos a la economía del token. El token es lo que brota de los centros de datos producto de bits, energía, agua. Es la unidad por la que nos cobran lo que consumimos en IA. (Ver columna de la Dra. Yáñez en https://bit.ly/4g1fj7J).
Son cifras enormes. Uber, contó la Dra. Yáñez, se gastó en abril todo su presupuesto para IA del año.
Qué cambios. Tokens y core agentics . Ahí vamos.