El Comercio, Perú
11 de agosto de 2026
Si el fondo soberano de Noruega se repartiera hoy entre los noruegos, cada uno recibiría aproximadamente US$390
Si el fondo soberano de Noruega se repartiera hoy entre los noruegos, cada uno recibiría aproximadamente US$390.000. Esa cifra resume una diferencia grande entre un país que piensa en la próxima elección y otro que piensa en la próxima generación.Detrás de uno de los mejores futbolistas del mundo hay más que talento. Hay un país que decidió invertir durante décadas en su gente. Erling Haaland es supertop, pero el modelo que hizo posible su desarrollo lo es aún más.Cuando Noruega descubrió petróleo y gas en el mar del Norte, entendió que esos recursos no eran solo de quienes los encontraban, sino también de quienes aún no habían nacido. En lugar de gastar todo rápidamente, creó el mayor fondo soberano del mundo, que hoy administra alrededor de US$2,2 trillones?para apenas?5,6 millones de habitantes. Transformó un recurso finito en una fuente permanente de desarrollo.El secreto noruego no es solo ese. Es su foco en las personas. Noruega invierte casi US$20.000 al año por estudiante, una de las cifras más altas de la OCDE. En el Perú, el gasto anual es menor a US$2.000 por estudiante, una décima parte. Más de la mitad de los adultos noruegos cuenta con educación superior, una de las tasas más altas del mundo. La diferencia no está solo en cuánto se invierte, sino en la constancia con la que mantiene esa prioridad. La educación no es un gasto: es la principal inversión a futuro.Hay otra cosa menos visible, pero superimportante: la humildad. Noruega es una sociedad donde el éxito rara vez se exhibe y donde las diferencias sociales son menores que en otras economías desarrolladas. El progreso se entiende como una construcción colectiva, no como una competencia individual. Esa cultura genera confianza entre ciudadanos, empresas y Estado, un activo valioso para cualquier país.Y lo mismo pasa con el deporte. Desde hace décadas, Noruega garantiza que todos los niños tengan acceso a actividad física y a clubes deportivos. No busca producir campeones; busca formar ciudadanos saludables, disciplinados y acostumbrados a trabajar en equipo. Por eso no sorprende lo que ha logrado en este Mundial su selección de fútbol. Haaland personifica disciplina, sencillez, preparación y trabajo constante. En muchos sentidos, refleja los valores con los que fue formado.Noruega ganó algo enorme durante el Mundial. Millones de personas descubrieron un país que antes solo asociaban con los fiordos. Esa exposición muy probablemente fortalecerá su marca país, impulsará el turismo, atraerá inversión y generará oportunidades durante muchos años. El deporte es también una extraordinaria estrategia de posicionamiento internacional.El Perú también posee recursos naturales, talento y una identidad única. Lo que muchas veces nos falta no son capacidades, sino una visión compartida de largo plazo. Quizás el mayor recurso natural de Noruega nunca fue el petróleo. Fue su capacidad para pensar en la próxima generación. Ese es, probablemente, el recurso que más necesitamos desarrollar en el Perú.