La transición energética impulsa la formación técnico-profesional
La industria demanda nuevas capacidades y liceos acercan a sus alumnos a tecnologías, seguridad y oportunidades laborales a través del programa Energía del Futuro, desarrollado por Enel Distribución junto a establecimientos de educación.
La transición energética está cambiando los perfiles que requiere la industria. Redes inteligentes, electrificación, digitalización y nuevas tecnologías demandan cada vez más profesionales y refuerzan la necesidad de fortalecer la formación técnico-profesional y la vinculación temprana entre estudiantes y la industria.
Un ejemplo para lograr satisfacer este requerimiento es Energía del Futuro, programa desarrollado por Enel Distribución junto a establecimientos técnico-profesionales. Desde 2022, esta iniciativa ha beneficiado a más de 570 estudiantes y contribuido a la contratación de 45 jóvenes en empresas vinculadas a la industria eléctrica y energética.
Creciente interés
Este año, Energía del Futuro tendrá 169 estudiantes de educación técnico-profesional provenientes del Liceo Bicentenario Ignacio Domeyko, el Centro Educacional Alberto Hurtado y Duoc UC, los que tendrán una capacitación especializada, experiencias prácticas y mentorías junto a empresas del sector.
Para Carlos López, director del Liceo Bicentenario Ignacio Domeyko, el vínculo ya tiene efectos en las expectativas de sus alumnos. "Durante más de cuatro años de participación hemos observado un creciente interés de nuestros estudiantes por el ámbito de la energía, la tecnología y la seguridad", afirma.
El interés se refleja especialmente en quienes cursan Electricidad, al poder relacionar los aprendizajes del aula con situaciones reales. La experiencia también ha impulsado al liceo a revisar su oferta: presentó al Ministerio de Educación una propuesta de asignatura de Distribución Eléctrica, elaborada por docentes de Electricidad junto con profesionales de Enel.
"Esta alianza ha contribuido significativamente a ampliar las expectativas de nuestros estudiantes, fortalecer su motivación y acercar la educación técnico-profesional a las necesidades reales de la industria energética", destaca el académico.
Al mismo tiempo -continúa-, "nos ha permitido fortalecer las capacidades de nuestros docentes, generar nuevas oportunidades de aprendizaje y construir una relación colaborativa que pone en el centro a nuestros estudiantes y su futuro".
Y este impulso alcanza también a quienes recién ingresan al establecimiento. "Los nuevos estudiantes llegan con más información y motivación por formarse en áreas relacionadas con la energía, la tecnología y la innovación", sostiene López.