Domingo, 16 de Agosto de 2026

Seguridad ciudadana: no volvamos a equivocarnos

PerúEl Comercio, Perú 16 de agosto de 2026

No soy especialista en seguridad ciudadana y escribo desde la perspectiva de un ciudadano que escucha los planes del Gobierno, observa las calles y se hace preguntas que merecen respuestas antes de ensayar fórmulas conocidas

No soy especialista en seguridad ciudadana y escribo desde la perspectiva de un ciudadano que escucha los planes del Gobierno, observa las calles y se hace preguntas que merecen respuestas antes de ensayar fórmulas conocidas.Me llama la atención la insistencia en recurrir a las Fuerzas Armadas. Los militares cumplen una función fundamental, pero su formación y misión son distintas de las de la policía. Están preparados para la defensa nacional. La policía está entrenada para desenvolverse entre la población, prevenir, investigar y detener delincuentes dentro de la ley. No se trata de cuestionar a las Fuerzas Armadas, sino de preguntarnos si les asignamos la tarea correcta. Su presencia en las calles no parece haber producido resultados convincentes y puede generar situaciones para las cuales la formación militar no es la más adecuada.Hace tiempo escuchamos sobre cámaras inteligentes y sistemas de reconocimiento facial para combatir la delincuencia. Sin embargo, seguimos esperando. Otros países ya utilizan estas herramientas para identificar sospechosos, reconstruir recorridos y facilitar la captura de delincuentes. ¿Por qué nosotros seguimos discutiendo lo que podríamos estar implementando?Si el problema es la capacidad del Estado para comprar e instalar sistemas, recurramos a mecanismos que incorporen gestión privada. Obras por Impuestos ha demostrado que es posible acelerar inversiones. Debemos hacerlo con controles, respetando la privacidad y los derechos ciudadanos, pero hacerlo ya.El segundo asunto que merece una discusión seria son las cárceles. Ante el hacinamiento penitenciario, la respuesta casi automática parece ser construir más establecimientos. Probablemente sean necesarios en determinados casos, especialmente para delincuentes peligrosos y organizaciones criminales. ¿Pero todos los condenados necesitan ocupar una celda?Para delincuentes de baja peligrosidad, existen alternativas como los grilletes electrónicos. El monitoreo electrónico puede permitir que algunas personas cumplan restricciones severas sin ocupar espacio en establecimientos penitenciarios.La tecnología también podría utilizarse en detención domiciliaria, evitando destinar policías a vigilar permanentemente a una persona cuando hacen falta en las calles. El instrumento más importante es la inteligencia policial. Las bandas no deberían ser enfrentadas únicamente cuando cometen un delito. Una buena labor de inteligencia permite identificarlas, seguirlas y detener a sus integrantes reduciendo el riesgo.La presión por mostrar resultados puede llevarnos a soluciones vistosas pero poco efectivas. Sacar militares o anunciar cárceles puede transmitir autoridad. La pregunta es si esas medidas reducen sostenidamente el delito.Tecnología, inteligencia policial, gestión eficiente, monitoreo electrónico y una policía fortalecida quizá sean menos espectaculares. Pero podrían ser bastante más efectivos. En seguridad ciudadana no necesitamos demostrar quién parece más duro. Necesitamos descubrir qué funciona y aplicarlo.

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