El efecto transferencia: la razón por la que el dólar barato tarda en llegar a su bolsillo
Pablo Santos R
Pablo Santos R.- Redacción Economía y Negocios
El dólar alcanza su nivel más bajo de los últimos 7 años. En la jornada del viernes cerró en 3.127,20 pesos, lo que representa una disminución de 0,31 pesos frente a la TRM del día, que se ubicó en 3.127,51, en la sesión del jueves la TRM se ubicó en 3.123,28 pesos frente a los 3.248 pesos de hace un mes. Esto representa una caída cercana al 3,9 por ciento en cuatro semanas y de casi 17 por ciento desde el inicio del año. Detrás de la caída hay un diferencial de tasas de interés: el Banco de la República mantiene su tasa en un 12 por ciento, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos continúa entre un rango de 3,5 y 3,75 por ciento. Esta diferencia de más de ocho puntos porcentuales alimenta el carry trade, que consiste en utilizar dinero en una moneda con tasas bajas y llevarlo a una moneda donde ofrezcan tasas más altas. Esto impulsa a inversionistas extranjeros a comprar activos colombianos que pagan rendimientos más altos en pesos. A esto se le suma un plan del Ministerio de Hacienda, que mediante la operación del Total Return Swap inyectó al mercado una oferta adicional cercana a 9.800 millones de dólares. Además, los precios internacionales del petróleo y el oro impulsaron el buen desempeño exportador. Esta caída ha hecho que los consumidores se hagan la misma pregunta: si la divisa esta tan barata, ¿por qué la tecnología y los electrodomésticos no bajan de precio al mismo ritmo? La respuesta a esa pregunta tiene nombre técnico: efecto transferencia. Según explica Rodrigo Taborda, profesor de la facultad de Administración de la Universidad de los Andes, se trata de un proceso que tarda varios meses en completarse y no siempre se refleja en los precios que paga el consumidor. El mecanismo, explica Taborda, es de carácter logístico antes que financiero. Por ejemplo: un importador de electrodomésticos adquirió su inventario a la tasa de cambio vigente meses atrás, cuando el dólar todavía valoraba muy por encima de los niveles presentes. El efecto de la caída del dólar sobre los precios solo se percibirá varios meses después, cuando el importador compre de nuevo la mercancía, ya con la tasa del dólar bajo. El profesor resalta una diferencia clave: quien compra hoy desde una plataforma internacional sí puede beneficiarse de inmediato del dólar barato, porque la transacción sucede en tiempo real y a la tasa vigente. Sin embargo, la cadena de importación tradicional no funciona de esa manera, y ese desajuste explica por qué los beneficios de la baja del dólar tardan en sentirse en las vitrinas del mercado colombiano. El otro riesgo, más allá del atraso logístico que describe Taborda, es que esta fortaleza del peso colombiano no es estructural. Depende de varios factores (tasas de la Federal Reserve, riesgos globales y señales fiscales del nuevo gobierno) que pueden revertirse en cuestión de semanas. Endeudarse hoy pensando que el "dólar barato" ya se refleja en el consumo es, en el mejor de los casos, precipitado. La razón es que ese beneficio depende de dos cosas que tendrían que pasar a la vez: que el efecto transferencia se acelere y que la TRM no vuelva a subir antes de que eso pase.