David Frankel: "Sentimos una responsabilidad enorme sobre nosotros"
Director de "El diablo viste a la moda 2" habla sobre la secuela que llegó al streaming tras un exitoso paso por cines.
El director David Frankel asegura en un encuentro virtual con la prensa internacional que por años rehuyó la idea de hacer una secuela de "El diablo viste a la moda", la comedia de 2006, protagonizada por Meryl Streep y Anne Hathaway, que se convirtió en uno de los éxitos de ese año, recaudando US$ 326,5 millones a nivel mundial.
"Pasamos años rechazando cualquier invitación a siquiera considerar una secuela, porque no habían cambiado suficientes cosas y nos costaba imaginar cómo volver a reunir a Miranda Priestly (Streep) y a Andy Sachs (Hathaway) en el mismo universo. Pero a la guionista Aline Brosh McKenna se le ocurrió una idea muy ingeniosa sobre cómo podrían reencontrarse y empezar la película planteando una crisis para Andy con la que probablemente muchos pueden identificarse: el declive de los medios de comunicación y lo difícil que resulta conseguir empleo, conservarlo o mantener a flote una gran institución. También sentimos una responsabilidad enorme sobre nosotros, una gran presión por ofrecer al público algo que estuviera a la altura de sus expectativas. Ese fue uno de los mayores desafíos", afirma.
La historia finalmente apareció y 20 años después del estreno de la original debutó "El diablo viste a la moda 2", cuyo éxito superó las expectativas, acumulando en el mundo US$ 691,3 millones. Bosh McKenna, quien acompaña a Frankel, añade que todo giraba en torno a los personajes. "Nos preguntábamos cómo habrían cambiado sus relaciones o si se habrían vuelto a ver o no. Así que ambos abordamos el tema desde esa perspectiva, y el punto de partida de la historia fue, sin duda, cómo ha cambiado el mundo para los periodistas y, en realidad, para cualquiera que trabaje en medios".
En "El diablo viste a la moda 2" -que acaba de debutar en la plataforma Disney+ tras su paso por cines-, Andy lleva años alejada de la revista Runway, desarrollando su carrera como periodista de investigación, pero se encuentra sin trabajo luego que el medio en el que trabajaba cierra sorpresivamente. En paralelo, una crisis de credibilidad afecta a Runway y lleva a sus dueños a llamar a Andy para que se haga cargo de los reportajes de la revista. El reencuentro con Miranda, aún al mando, llevará al dúo a hacer frente al actual contexto y adaptarse a la nueva situación de los medios. Stanley Tucci y Emily Blunt también regresaron al filme.
En esta nueva historia, Frankel no quería perder el principal objetivo: "Buscábamos por sobre todo que fuera divertida. Respetar la comedia, que fuera entretenida y tuviera un ritmo dinámico, como el de la primera película. Eso es, en mi opinión, lo que hace hoy que tanta gente siga viéndola y repitiéndosela. Eso y bueno, que los actores son brillantes".
Pero el equipo sabía que algo debía cambiar en Miranda Priestly. Brosh McKenna señala: "Sin duda, la vida la ha vuelto un poco más humilde. Desde el principio percibes con lo que tiene que lidiar".
Y Frankel añade que también quisieron destacar la moda. "En estos veinte años hemos aprendido más sobre ese mundo y queríamos resaltarlo como lo hicimos en la primera película, o incluso más".