Miércoles, 19 de Agosto de 2026

De una charla con su abuela a una novela gráfica: así nació Gladys, un relato de inmigrantes de Diego Vázquez

UruguayEl País, Uruguay 19 de agosto de 2026

La obra publicada por La Modernidad reconstruye la historia familiar del autor a partir de los recuerdos y el relato de sus antepasados españoles, con ilustraciones de Lisandro Di Pasquale.

Para Diego Vázquez, su abuela Gladys fue una figura fundamental en su vida. Fue quien leyó y comentó las primeras poesías que escribió en su infancia. Fue, también, quien le regaló su primera guitarra.

Una charla que tuvieron durante el festejo de una Navidad fue la semilla que, años después, terminaría convirtiéndose en la novela gráfica Gladys, un relato de inmigrantes. Al ver tanta comida sobre la mesa, su abuela recordó el hambre que pasaron sus antecesores; Gladys era hija de unos de los tantos españoles que migraron a Río de la Plata en busca de una mejor vida.

Hoy en día, Vázquez es autor de novelas gráficas y editor de La Modernidad, una editorial fundada en 2022 que se dedica a ese género. Han publicado once títulos incluyendo Gladys, un relato de inmigrantes con temáticas que abordan situaciones límite de distintas personas y se concentran en la psicología de sus personajes.

El Tijera es uno de las obras más destacadas de Vázquez. La trama sigue a Damián Olariaga, alias El Tijera, que lleva una vida atravesada por el crimen, el drama y el suspenso, entre Canelones y Montevideo. La novela fue seleccionada para los fondos concursables del MEC, agotó su primera edición y la segunda tiene un prólogo del director de cine Pablo Stoll Ward. Además, saldrá una secuela en octubre, editada por Planeta, que se llamará Tijerita.

Los méritos no acaban ahí. La Modernidad estuvo presente en la Feria de Libros Infantiles de Bolonia, donde logró un acuerdo con la editorial italiana Sae Cómics para publicar la novela Dentro del cuadro.

El mundo de las historietas nacionales sufrió una gran pérdida en 2025 cuando Montevideo Cómics anunció el fin del ciclo tras 22 años. Sin embargo, cada vez hay más espacios donde se ponderan las novelas gráficas, como las librerias Lannister, Lecturas y Franca. A su vez, los premios y fondos se muestran cada vez más abiertos a recibir propuestas del género.

En diálogo con El País, Vázquez afirma que es un mundo chico en Uruguay, pero que está creciendo. El autor forma parte de dos asociaciones: AUCH (Asociación Uruguaya de Creadores de Historietas) y Maldito Canario, que ofrecen distintas opciones para acercarse a ese mundo, desde asegurar puntos de venta hasta ofrecer talleres de escritura.

Sobre esto, el lanzamiento de Gladys, un relato de inmigrantes con ilustración de Lisandro Di Pasquale y más, Diego Vázquez conversó con El País.


¿Cómo nació tu vínculo con la novela gráfica?

Yo era un lector de verano. A veces leía algún cómic, mi padre leía Superman y Quino, mi madre leía Maitena, pero no era afín al formato gráfico. En 2010 dejé de fumar y quería ocupar la mente, entonces empecé a armar la colección de Superman, ahí me colgué con el formato. Sentía que había descubierto algo que me cambió la vida. Yo descubrí que funcionaba para mí cabeza porque era muy visual cuando creaba historias. Escribí cuentos en mi adolescencia con los que no me sentía cómodo. Cuando me amigue con el relato gráfico, empecé a leer un montón y a escribir historias cortas.

La Modernidad publica historias ligadas a la vida cotidiana y no tanto a la fantasía.

Independientemente de la trama, a mí me gusta trabajar el comportamiento humano y cómo reacciona la persona frente a cosas extremas. Siempre tengo un toque más existencialista.
¿Hay un prejuicio en Uruguay hacia el género?

Se desconoce todo lo que hay, todo lo que se puede hacer y se hace en la novela gráfica. Se asocia a algo infantil, pero hay también cosas profundas.

Más allá de eso, ¿creés que está creciendo la cantidad de público que loconsume?

Sí, aunque es un mundo chico. Hay pocas librerías especializadas, como Lecturas, Lannister y Franca, y las otras lo tienen un poco relegado en su muestrario. Es algo que varios agentes han ido haciéndolo crecer, como era Montevideo Comics y otras convenciones que se están moviendo. Yo soy parte de dos asociaciones: AUCH y Maldito Canario. Creo que está creciendo, pero hay que evangelizar un poco y contar este otro lado.

La Modernidad tuvo la opotrunidad de presentarse en la Feria de Bolonia, ¿qué puertas se abrieron a partir de esa experiencia?

Generó un montón de contactos. Eso te da una validación para que vichen tu catálogo, porque por algo estás ahí. Es un facilitador para un montón de cosas. Hubo dos frutos directos de la feria: Dentro del cuadro se va a publicar con una editorial italiana en diciembre. Además, conocí a un agente de la feria de Frankfurt, que este año va a estar centrada en el cómic y el manga. Estuve trabajando en eso cuando llegué de Bolonia y la editorial quedó seleccionada. Ha generado un crecimiento distinto de la editorial, porque cuando arrancás tenés muchas contras y que pueda empezar a entrar algo de dinero que no sea solo de las ventas le da otro aire a la editorial para seguir apostando e invirtiendo.

¿Qué facilidades te da la novela gráfica a la hora de contar ciertas historias?

Cuando escribo pienso en escenas. Hay un montón de información que requeriría otro tipo de escritura y uno lo plasma en una imagen. Uno hace un guion con un storyboard y después cambia cuando el ilustrador hace el dibujo porque ves cosas que no son necesarios que se vuelvan a decir. El relato gráfico está mucho más cerca del audiovisual que de la novela escrita, o por lo menos como yo lo concibo.

¿Hay algo que te haya costado durante el proceso de creación de Gladys?

-Costó bastante armarlo porque había muchos datos y cosas que tuve que ajustar. Había incongruencias entre lo que me contaban mis familiares. Mi abuela me dejó unas cuantas cosas escritas, pero había que novelar algunas cosas. Yo quería que fuera de 150 páginas y terminó siendo de 200, entonces uno está corriendo contra el tiempo.

¿Qué te gustaría que le quede al lector luego de leerla?

-Quiero que empaticen y se pregunten cosas personales. Al escribirla descubrí comportamientos de ancestros míos que mantengo y hay una sensación agradable de entendimiento. Creo que si la lees, quizás te hace preguntarte de dónde venís.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela