Sobre muletillas periodísticas
No deja de sorprender, afirma un amigo del sabio Critilo, la facilidad con que en los medios de prensa se rotula a personas y movimientos políticos con palabras que, de tanto usarse, pierden toda significación efectiva
No deja de sorprender, afirma un amigo del sabio Critilo, la facilidad con que en los medios de prensa se rotula a personas y movimientos políticos con palabras que, de tanto usarse, pierden toda significación efectiva.
Así, no deja nunca de decirse, aludiendo a grupos armados, que son "terroristas"; a personas con ciertas convicciones, que son de "ultraderecha", o bien "corruptas". El lenguaje no es solamente medio sino fuerza productiva de impresiones y afectos. Un editor que conocí decía, revisando las cada vez menos frecuentes notas periodísticas valiosas, que los epítetos eran materia de entendidos y que no debían usarse sin supervisión.
Las facilidades de acceso a plataformas no censuradas permiten a cualquiera propalar infundios, calificar personas y actos de manera espontánea y a veces abusiva. Luego puede haber consecuencias y retractaciones que no siempre tienen la misma difusión que el mensaje original insultante, nocivo o falso.
Quizá fuera necesario recordar que las palabras no solamente describen, sino también valoran o dañan. Aunque necesario, imposible de modificar.