El Comercio, Perú
21 de agosto de 2026
Historia. Asimismo, como parte de una investigación arqueológica de Prolima, se identificaron entierros humanos y azulejos valencianos del siglo XVIII.
Bajo el actual santuario de Santa Rosa de Lima permanecían escondidos vestigios de lo que era hace cientos de años la Ciudad de los Reyes. Una investigación arqueológica de la Gerencia de Planificación, Gestión y Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima) permitió identificar restos de la antigua iglesia y del Hospital del Espíritu Santo, que comenzó a funcionar en mayo de 1575, con autorización del virrey Francisco de Toledo.El centro de salud fue fundado por Miguel de Acosta, comerciante griego, y estuvo inicialmente destinado a la atención de marinos, pilotos y otros trabajadores relacionados con las actividades portuarias. Con el tiempo amplió su atención a distintos sectores de la sociedad virreinal y permaneció activo hasta los primeros años de la República.El arqueólogo especialista en historia virreinal, republicana y urbana Juan Mogrovejo consideró que el vínculo con los marinos constituye uno de los aspectos más interesantes del hallazgo. Recuperar un establecimiento hospitalario relacionado con esta población ?resaltó? permite ampliar el conocimiento sobre la organización social de la Lima virreinal. Asimismo, bajo el piso de una antigua capilla del santuario aparecieron restos humanos, algunos enterrados directamente en el terreno y otros dentro de estructuras a manera de nicho.Para Mogrovejo, estos entierros deben entenderse dentro de las prácticas funerarias de la época. ?Antes, la gente se enterraba en las iglesias y en los conventos, porque eran lugares sagrados?, explicó.Luis Martín Bogdanovich, gerente de Prolima, relaciona los entierros con la función religiosa del hospital. Según explicó, la atención de los enfermos tenía entonces un componente espiritual importante, especialmente en una época en la que muchos pacientes podían morir durante su permanencia en el establecimiento.Añadió que esto adquiere otra dimensión por su proximidad con la historia de Santa Rosa de Lima. Según Bogdanovich, la santa vivía en la misma manzana y acudía al Hospital del Espíritu Santo para atender a los enfermos. Otros hallazgos importantes fueron la recuperación de un conjunto de azulejos valencianos del siglo XVIII, de 21 cm por 21 cm y decorados con motivos vegetales; así como el piso empedrado frente al antiguo ingreso del hospital, que, elaborado con canto rodado, presenta una flor de seis pétalos dentro de un círculo y fragmentos de huesos de animales en las puntas.El trabajo de Prolima no termina con la excavación. Los equipos vienen realizando procesos de conservación sobre los restos, incluidos los pisos, muros de adobe y ladrillo, y vestigios de pintura mural, respetando sus materiales y técnicas originales.La entidad tiene como fin integrar los restos arqueológicos hallados al área del actual santuario de Santa Rosa y al espacio público donde fueron encontrados. Bogdanovich aseguró que estos vestigios pueden convertirse en un nuevo atractivo para los ciudadanos y visitantes de Lima. ?Es definitivamente un aporte para la historia de la ciudad?, subrayó.Mogrovejo consideró que la recuperación de estos espacios también puede ampliar las posibilidades de divulgación y turismo histórico en el Centro de Lima, al dar nuevas evidencias para explicar la evolución de la ciudad.