El Comercio, Perú
22 de agosto de 2026
En las recientes elecciones, en casi todas las provincias y distritos donde hay gran minería o agroexportación ganaron los antisistema apoyando a Roberto Sánchez, el candidato de Juntos por el Perú (JP)
En las recientes elecciones, en casi todas las provincias y distritos donde hay gran minería o agroexportación ganaron los antisistema apoyando a Roberto Sánchez, el candidato de Juntos por el Perú (JP). Eso merece una evaluación para determinar las razones de ese voto que no es de orden ideológico necesariamente, sino que puede tener otras causas que es urgente determinar. ¿Por qué en lugares donde hay prosperidad y los trabajadores están en planilla con todos sus derechos laborales, estos y sus familias votan en contra?En las regiones del norte, como Cajamarca, La Libertad y Áncash, donde están Yanacocha, Cerro Corona y Conga, así como Antamina, Pierina y Pataz con toda su problemática, JP obtuvo triunfos contundentes. En el sierra sur, en Apurímac, Cusco, Puno y Huancavelica, donde están Las Bambas, Los Chankas, Constancia, JP le ganó a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) por 10 a 15 veces el número de votos. En la costa sur, en Arequipa, Moquegua y Tacna, donde están Cerro Verde, Buenaventura, Southern, Anglo American y Minsur, los resultados son erráticos: Nieto ganó en Arequipa, Sánchez en Moquegua y Belmont en Tacna.En el sector agroexportador, en La Libertad y en la provincia de Virú ganó Keiko, pero en el distrito de Chao, donde queda la irrigación Chavimochic y están las más importantes agroexportadoras, JP le ganó a Keiko 23% a 14%. En Ica, en el distrito de Salas-Guadalupe, donde funcionan decenas de agroexportadoras, Sánchez obtuvo 18,16%, mientras que Keiko, 17,30%. Este resultado desfavorable a FP solo en Salas contrasta con el hecho de que Keiko haya ganado en todas las provincias iqueñas, lo que refleja una reacción focalizada.Identificado el problema, ensayemos algunas hipótesis de conflictividad: ¿mala relación laboral? ¿No contratan lugareños? ¿Poca responsabilidad social en las zonas de influencia? ¿Daños ambientales? ¿Diferencias económicas de los mineros con el resto de la población afectando el costo de vida? ¿Lugares exclusivos para la población minera? ¿Se limitan a ver pasar la riqueza y no les llega a ellos?Hay algo que no está funcionando bien y debe ser ubicado y corregido, sino las consecuencias ulteriores pueden ser muy perjudiciales para esas zonas y el país en general. Para empezar, en poco tenemos elecciones municipales y regionales, y lo más probable es que las principales zonas productivas tengan como autoridades a personas que no creen en la propiedad ni en la inversión, y que más bien obstruyen. El Estado, pero principalmente el sector privado, tiene la palabra. La gobernabilidad y el desarrollo económico están en juego.