Keiko, no pidas mucho
Cancelada ya la obligación del voto de confianza a los gabinetes; el pedido de delegación de facultades se ha convertido en el primer encontronazo de Keiko Fujimori con el Congreso.
Por Fernando Vivasperiodista
?El que pide poco es un loco? decían mis tías. Pero es un lema obsoleto que no sirve en los negocios, menos en la política, si la correlación de fuerzas te es adversa. No pidas mucho ni poco, pide lo justo. Si mucho, te arriesgas a perderlo todo; si poco, quizá aciertes aunque no sepas lo que pierdes. Ese es el dilema de Keiko: quiere asegurarse la delegación de facultades en materia del FEN (fenómeno de El Niño) y de seguridad ciudadana, y teme que si pide muchas cosas importantes, pierda las urgentes y erosione su legitimidad. Para su primer ministro Luis Galarreta, el pedido es como una cuestión de investidura.El 28 de julio por la noche, luego de la juramentación, los ministros recibieron un documento de 19 páginas con la lista de ítems que podrían ser parte del pedido de delegación. Error: prometerlo muy temprano, delatando que Fuerza Popular (FP) aún piensa dentro del útero parlamentario. En buena hora, el documento quedó bautizado como un ?borrador?. Pero uno tan vasto que incluía desde lo imperioso del FEN hasta reformas sensibles, de esas que cualquier Congreso prefiere guardarse para sí. Daniel Barragán, líder parlamentario de Obras, repite cada que se lo preguntan, que su grupo podría aprobar lo del FEN y lo de la seguridad ciudadana, y paren de contar. Bancadas más a la izquierda, como Juntos por el Perú (JP) y Ahora Nación (AN), han dicho, incluso, que recelan del enfoque militarista que el Ejecutivo estuvo prometiendo respecto de la lucha contra el crimen. Por eso, en su discurso de presentación del jueves, Galarreta suavizó el tema de la militarización afirmando que la rectoría de la seguridad ciudadana la tendrá la PNP.Keiko ofreció orden pero los ministros han burlado esa promesa, declarando lo que les sale del forro. Elmer Cuba, el ministro de Economía, muy respetable técnico, comenzó una mala racha: primero anunció que el Colegio de Economistas presentaría, con aval del gobierno, dos demandas de inconstitucionalidad de leyes del Congreso pasado. ¿Por qué comprometer a un colegio independiente que hace esto por convicción profesional? Luego dijo que una de las prioridades de su cartera sería la ?formalización laboral?, un tema que eriza a la izquierda. Al día siguiente, pregunté en RPP al ministro de Trabajo, Juan Sheput, si creía realista que ese tema fuera parte del paquete del pedido. ?Tenemos mecanismos que podemos usar más allá de la delegación de facultades? respondió. O sea, el ministro del rubro presiente que es una causa perdida que ello se incluya en el pedido.Cuba no paró. Tras el colapso del sistema de desagüe en Villa María del triunfo y Villa El Salvador, soltó frases insensibles que irritaron en vivo a la propia Keiko. ?Tampoco exageremos con un poco de agua en la rodilla?, dijo el ministro. Ese mismo día el buen Elmer pidió disculpas, pero lanzó otra imprudencia: dijo que la desaparición de algunos ministerios está en agenda. Buen tema de debate, ¡pero no antes del pedido de facultades! Marco Vinelli, empoderado ministro de Agricultura, salió a corregirlo.En paralelo, Ernesto Álvarez, ex primer ministro de José Jerí y actual ministro de Justicia, ha emprendido su guerra ideológica contra los caviares. En ?Perú21? ha pedido que le den el Lugar de la Memoria (LUM) para corregir su relato supuestamente indulgente con los terroristas. Alberto Beingolea, ministro de Cultura, le aclaró que los museos están en su cancha ¿Cómo advertirle a este caballero que el FEN y la seguridad son la prioridad? Además, el INPE está en su cartera, aunque no sea un espacio acogedor para su batalla cultural. Por su lado, Rafael Rey, ministro del MTC, dijo que los trenes que trajo su tocayo López Aliaga no fueron donados sino comprados. Dio combustible a quien, si gana la alcaldía, aumentará su poder de presión y veto sobre el gobierno. El jueves se corrigió.?Acotadito?Pero ni los deslenguados Cuba, Álvarez o Rey, ni los correctores Sheput, Vinelli o Beingolea, tomarán la decisión. Le toca hacerlo a Luis Galarreta, con la venia de Keiko y con un mínimo trabajo previo de su bancada y de sus operadores. Galarreta sabe del Congreso lo que no sabe del Ejecutivo ?se la ha pasado dos décadas en él? y ha liderado varios procesos de alianzas y acuerdos puntuales con diestra y siniestra. El equipo de coordinadores parlamentarios de la PCM y de cada cartera está a la espera del pedido concreto para lanzarse a persuadir y negociar con los congresistas, que ya debieran conocerlo en lo esencial.Difícilmente Galarreta dará pase a un pedido maximalista que arriesgue lo indispensable. Tras la conversación con mis fuentes del Ejecutivo y del Congreso, veo lo más probable que el paquete se acote a los temas del FEN, de seguridad ciudadana y de normas relativas a la visita del Papa, además de algunas normas muy puntuales que el Ejecutivo considera de suma urgencia. Si el pedido incluye muchos temas, no solo arriesga el rechazo, sino que el proceso de aprobación se vuelva más lento. Este es el reto de Keiko y Galarreta: orden en su Gabinete y un pedido de delegación de facultades legislativas hecho con cálculo fino.
?Para el primer ministro Luis Galarreta el sí o no al pedido de facultades será el equivalente de su voto de investidura, que ya no es obligatorio?.