En el deporte, los 40 son los nuevos 30: avances en salud y tecnología alargan la carrera de los atletas
Una gestión milimétrica del cuerpo, apoyada por GPS, cámaras y sensores está ayudando a prevenir lesiones y personalizar el entrenamiento. A ello se suman mejoras en las cirugías y mayor atención a hábitos como el sueño, factores que también están prolongando las trayectorias de quienes compiten en alto nivel.
A los 40 años, el arquero caboverdiano Vozinha fue una de las figuras del Mundial de este año. Y tras el torneo llegó a Chile para incorporarse a Colo Colo, extendiendo una carrera que comenzó hace más de dos décadas.
En junio pasado, la tenista Serena Williams volvió oficialmente al tenis, con 44 años y luego de cuatro años de ausencia. Su caso se suma al de otros deportistas que continúan vigentes cerca o por encima de los 40 años. Lionel Messi disputó el último Mundial a los 39, mientras que LeBron James, a los 41, se prepara para una nueva temporada en la NBA. Aunque se trata de figuras excepcionales, los especialistas aseguran que sus trayectorias reflejan un fenómeno cada vez más visible en el alto rendimiento: deportistas que permanecen activos y competitivos a edades en las que, décadas atrás, muchos ya se habían retirado.
"Yo diría que la participación se ha podido prolongar, en promedio, unos diez años", afirma Rony Silvestre, jefe del Laboratorio de Biomecánica del Centro de Innovación de Clínica MEDS.
"Antes, alguien a los 28 años podía ser un deportista sénior o envejecido, pero ahora uno puede encontrar deportistas de hasta 40 años de primer nivel", añade el experto.
No existe una razón única que explique el fenómeno. Los especialistas coinciden en que la prolongación de las carreras responde a una combinación de avances en las ciencias del ejercicio, la medicina y la tecnología, además de cambios en los hábitos de los atletas.
Un elemento revolucionario, aseguran, es la prevención de lesiones por medio del monitoreo constante y milimétrico del organismo con tecnología. Esto incluye herramientas ultraportátiles para la captación de imágenes de los jugadores, evaluación cardiovascular y monitoreo de variables fisiológicas. Esto permite adaptar la carga de entrenamiento antes de que sea un problema.
Según Luis Vergara, académico de la Universidad Católica, "antiguamente los entrenamientos se modificaban de forma más empírica, con base a sensaciones y a lo que veía o no un entrenador".
Ahora, asegura, "nosotros medimos con parámetros bioquímicos si un jugador está sobrecargado en cuanto a su entrenamiento. Esto lo hacemos con exámenes en sangre para buscar biomarcadores de qué tan sobrecargados están los músculos, por ejemplo".
Vergara añade que "el uso de dispositivos como los GPS permite medir la distancia recorrida, la velocidad y las aceleraciones de un jugador durante entrenamientos o partidos. Estos factores pueden indicar si está fatigado, se modifica el entrenamiento, se evita que se lesione y se alarga su vida deportiva".
En el laboratorio
Actualmente, el rendimiento también se mide con correcciones del movimiento en laboratorios de biomecánica, asegura Silvestre. "Usamos cámaras de alta velocidad y sensores de fuerza y de presión para saber, computacionalmente, las variables de un atleta. Incluso podemos compararlas con las del mejor del mundo en ese deporte", precisa.
Esto, asegura, hace que un jugador pueda modificar su entrenamiento acorde a su edad, superar sus marcas y alargar su carrera.
Y cuando una lesión ocurre, las posibilidades de recuperación también han cambiado. Si bien décadas atrás una operación podía dificultar el regreso al alto rendimiento, los avances quirúrgicos y nuevos protocolos de rehabilitación han cambiado ese escenario.
"Ahora han mejorado las cirugías, básicamente porque ha mejorado la anestesia, el instrumental, ha ingresado la cirugía robótica y tenemos cirujanos más expertos. Y todo eso hace que el paciente salga en una mejor condición para su rehabilitación", comenta Silvestre.
Como ejemplo, añade que estudios recientes muestran que "en la Liga Europea (de fútbol), casi el 90% de los operados de rodilla vuelve al deporte y entre el 56% y el 65% vuelve a competencias".
El kinesiólogo comenta además que "la rehabilitación ahora comienza de inmediato tras una cirugía. Ya no se deja a los jugadores inmovilizados tras la operación".
Phillip Foster, deportólogo de la Clínica U. de los Andes, señala que "no solo ha mejorado la cirugía, sino el conocimiento de cuándo operar y cuándo no". Según explica, "antes muchas veces se operaba sin una indicación adecuada y eso también acortaba la vida deportiva. Pero hoy, con los avances de las ciencias del deporte y la medicina, se elige mejor a quién operar".
A la innovación médica y tecnológica se suma un cambio en los hábitos. Aspectos como el sueño, que décadas atrás recibían menos atención, hoy forman parte de la planificación cotidiana de una carrera de alto rendimiento.
Así lo comenta Christian Gutiérrez, kinesiólogo, maratonista y entrenador. "Antes no había estrategias de sueño ni tanto énfasis en la recuperación; la persona era talentosa para el deporte y duraba los años que el cuerpo le aguantaba".
Actualmente, explica, "el descanso se considera parte del entrenamiento, porque permite que el organismo se recupere y esté en mejores condiciones para enfrentar la siguiente carga".
Gutiérrez, quien también es creador de contenido (@gutinike en Instagram), conoce esta realidad tanto desde la kinesiología como desde su propia experiencia: comenzó a correr a los 29 años, debutó en el maratón pasados los 30 y, a sus 44, asegura que atraviesa su "mejor momento deportivo".
Los expertos comentan que a la suma de factores que se han individualizado también ha entrado la nutrición. Según explican, hoy se consideran aún más las necesidades de cada deportista, su composición corporal, la carga de entrenamiento y el tipo de competencia.
Los expertos creen que los casos de atletas de alto rendimiento post 40 serán cada vez menos excepcionales. "Hasta hace muy poco se pensaba que un maratonista jamás iba a pasar las dos horas de una maratón y ya hemos visto que lo que era imposible lo están logrando. Y de igual forma, así como está mejorando el rendimiento, también la vida deportiva en general se va a ir alargando", plantea Vergara.
"Vamos a ver cada vez más deportistas de 40 o 42 años con un rendimiento casi igual al de alguien mucho más joven", afirma.