"Nos está costando mucho realmente poder atender en buenas condiciones a los estudiantes que ingresan", destacó el rector de la Universidad de la República (Udelar).
Tras la votación de la Rendición de Cuentas en Diputados, Héctor Cancela, rector de la Universidad de la República (Udelar) habló en entrevista con El País sobre el presupuesto votado, los desafíos que enfrenta la universidad pública con más estudiantes del país, y sus objetivos de cara a la próxima elección de rector, que tendrá una primera convocatoria el 23 de setiembre.
- ¿Cómo valora la reciente asignación de recursos para Udelar en esta rendición de cuentas?
En Diputados se asignaron $ 100 millones, para becas. Sin duda es un rubro siempre importante para la universidad, pero han quedado otros igualmente importantes por el camino.
- ¿A cuáles se refiere?
Entre ellos, el interior del país. Estuve la semana pasada en Paysandú y Salto, donde se puso en marcha una nueva maestría en políticas públicas, con gran demanda. En esos intercambios surgió la preocupación de que esta será la primera rendición de cuentas en muchos años donde no haya incremento para el interior del país. Esto debería ser revertido a nivel del Senado.
- ¿Cómo queda parada la universidad con este presupuesto? Se votaron $ 100 millones, de los $ 3.903 millones solicitados.
La situación es compleja. Cada año hay entre 4,5% y 5% más de estudiantes, y crece aún más rápido en el interior del país. Nos está costando mucho realmente poder atender en buenas condiciones a los estudiantes que ingresan. Tenemos problemas edilicios y de recursos humanos. Hay una demanda además en el interior particularmente de ampliar la oferta educativa, que hoy no estamos pudiendo dar una respuesta clara.
- ¿Cuántas becas brinda hoy Udelar y a qué cifra se podría llegar con este incremento?
Ahora se está dando una cantidad importante, alrededor de 3.000 becas, de distinto tipo. Con este aporte podremos sumar unas 600 más. Es un número interesante, pero está lejos de la demanda total, que incluye unas 2.000 más, 5.600 en total. También hay una demanda adicional, que se canaliza a través del Fondo de Solidaridad.
- ¿Por qué es necesario que Udelar destine cada vez más partidas para ofrecer becas cuando estudiar durante la carrera es gratis?
Estamos viendo que crece el número de estudiantes que vienen de familias que tienen muy escasos recursos. El estudiar requiere un mínimo de condiciones materiales, no estamos diciendo un lujo, pero una persona necesita tener un lugar donde vivir, hacer sus comidas por día y tener el material de estudio.
- ¿Cuáles son las principales afectaciones con este presupuesto?
Tenemos distintos tipos de problemas. A medida que tenemos pocas oportunidades de carrera docente y funcionarial, estamos perdiendo personal que se va a trabajar a otras instituciones. Además existe una afectación desde el punto de vista estudiantil, porque a medida que sigue subiendo la matrícula y las horas docentes no acompañan ese crecimiento, tenemos más dificultades para acompañar a los alumnos a lo largo de la carrera.
- En algunas facultades se reporta desde hace años que no alcanzan los salones y que hay clases sobrepobladas. ¿Qué servicios tienen hoy la situación más crítica?
Es un problema endémico. Si bien ha habido una inversión importante en edificios, ha sido mucho más lento que lo necesario. La Facultad de Psicología, por el gran crecimiento de matrícula, ha sido una de las afectadas. Las facultades de Derecho y Ciencias Económicas, con una cantidad muy grande de ingresos, tienen dificultades. En Facultad de Medicina hay un problema grande con un edificio que es patrimonial pero está mal mantenido porque no hemos tenido los fondos. En el interior del país también tenemos dificultades. En Rivera, tenemos carreras con más de 200 alumnos inscritos por año y los salones más grandes son para 120; y en Salto, la sede con unos 8.000 estudiantes ha quedado desbordada.
- ¿Cuáles son las carreras que se van a suspender por la falta de recursos?
Tenemos dificultades con distintas carreras. Hay algunas que no es tanto que se suspendan, sino que se dictan de forma intermitente. Por ejemplo, las carreras de enfermería en el interior. En Montevideo hay carreras que están aprobadas hace varios años, pero no se pueden poner en marcha, como la licenciatura en Administración de Sistemas de Información. El año pasado se puso en marcha una licenciatura en Ingeniería de Medios, pero con un grupo pequeño de 50 estudiantes, y había una demanda de más de 200. Para este año seguramente no se va a poder ampliar ese cupo.
- ¿Cuántos ingresos registró este año Udelar y cuál es la matrícula actual?
En el periodo de febrero a marzo, hubo unos 22.000 ingresos. Y con los que ingresaron en el periodo de julio a agosto, vamos a estar en entre 23.000 a 24.000. La matrícula total el año pasado estaba arriba de los 166.000 estudiantes, y este año seguramente esté por encima de 170.000 estudiantes. Uno de cada 20 uruguayos está estudiando en la universidad.
- Son cifras récord.
Sí, nunca hubo ni tantos ingresos, ni tanta matrícula. Cada año es una progresión, porque es récord. Hay una tendencia que por ahora se mantiene de crecimiento en el acceso.
- ¿Qué factores ve detrás de esa suba?
Creo que hay varios puntos. Las personas quieren estudiar más, están terminando más secundaria o UTU, y además estamos llegando a lugares del país donde antes no se llegaba.
- ¿Entiende que el sistema político uruguayo comprende o valora el impacto que tiene Udelar?
De un punto de vista conceptual, se entiende el aporte que hace la Udelar. Pero a nivel de la asignación de recursos, sentimos que la universidad tiene una postergación. En discusiones parlamentarias de otros años siempre se ha logrado alguna mejora, que esperamos este año se pueda lograr en Senadores, y que si hay cambios allí, la confirmación en Diputados.
- ¿Es posible un nuevo Hospital de Clínicas para 2030?
El hospital sigue en su proceso de reforma, lo que sí parece difícil es que lleguemos a 2030. Quedan unos pendientes muy importantes. Uno es el movimiento de lo quirúrgico al primer piso (US$ 10 millones), y un bunker (US$ 1 millón) para la instalación de un acelerador lineal de tratamiento contra el cáncer.
- El presupuesto obtenido es de un 3% de lo pedido. ¿Se mantiene la proyección que si no hay un refuerzo el presupuesto de Udelar en relación al PBI caerá en este gobierno?
Esa proyección sigue siendo real porque todo lo que es gastos e inversiones de la universidad está fijo en pesos y no se actualiza. Entonces si no se recibe por lo menos un 3 % de ese monto adicional cada año, el dinero en poder adquisitivo lo vamos perdiendo con la inflación.
- En un contexto de mayor matrícula, menor relación de horas docentes por estudiantes, entre otras dificultades, ¿no queda cada vez más rezagada la educación en Udelar?
Hay un esfuerzo siempre importante de innovación y de actualización de los docentes. Estamos muy tranquilos que siempre se busca la excelencia, y que seguimos viendo que el nivel de los egresados es muy bueno. Pero sin duda eso se hace a costa del esfuerzo de las personas. La gente tiene que trabajar más horas, gratis o sin la remuneración adecuada.
- ¿La universidad se está planteando en varias carreras tener que aplicar cupos?
En principio, la visión generalizada en la universidad es que los cupos generan más problemas de los que resuelven. Es muy importante para la sociedad uruguaya poder llegar a un acceso más amplio porque hay un déficit histórico en esto. Por ejemplo, en Argentina, un 20 % de la población tiene un título universitario, y en Uruguay es 12,5%. La cuestión no es tanto poner cupos y achicar el embudo de los que entran, sino que el desafío es nivelar ese retraso histórico de formación.
- ¿Cree que Udelar debería cobrar una matrícula o créditos a algunos estudiantes de mejor nivel socioeconómico para intentar hacer más sostenible la institución?
Esa discusión a nivel interno se ha dado ya muchas veces. La posición generalizada es que la Constitución marca la gratuidad de la enseñanza. De todas formas, hay que recordar que ya los egresados hacen una contribución. El Fondo de Solidaridad permite dar más de 11.000 becas por año, y también agrega fondos para las obras de la universidad.
- ¿Cómo observa que haya personas que estudian durante años en la Udelar sin egresar, sin generar aportes; o que algunos se anotan para obtener los boletos gratis?
Sabemos que muchas personas entran a la universidad y no necesariamente finalizan. Hay varios estudios que muestran que cada año de estudio universitario permite que esa persona tenga una mejor inserción laboral y desarrollo en su calidad de vida. Luego, la posibilidad de cambiar de una carrera a otra, encontrar que esa no era su vocación y seguir por otro camino, pensamos que es algo que en realidad aporta al crecimiento de esas personas. Por otro lado, nos da la impresión que el porcentaje que se anota solo por los boletos es bastante menor.
- ¿Le preocupan los niveles de egreso? Hay unos 7.000 al año, un 30% de los que ingresan.
Nos ocupa. Es muy importante no solo que entren más personas, sino que permanezcan y egresen. También allí ha habido pilotos y distintas actividades en las facultades para tratar de atender particularmente a los estudiantes del último año. Pero hay que seguir buscando nuevas estrategias para que los alumnos puedan finalizar sus estudios.
- Usted se va a postular a las próximas elecciones de rector. ¿Qué objetivo le desvela si es reelecto?
El desvelo mayor es de condiciones de estudio y trabajo. Lo que más queremos es poder retener los estudiantes y que se reciban. También que el conocimiento que se genera en la universidad se vincule todavía más con su aplicación en todo el país, y que eso nos permita un mejor desarrollo económico y social.
- ¿Le preocupa que las universidades privadas vayan ganando cada vez más estudiantes?
Hay un crecimiento general de la matrícula en Uruguay. No lo veo como una competencia entre público y privado. El sistema público es el que tiene la mayor parte de estudiantes. Nosotros no estamos con un plan específico para quitarle o no a estudiantes a otras instituciones. Creemos que el papel de la universidad es ser, como ha sido históricamente y sigue siendo, la universidad de excelencia de este país, de acceso público gratuito, y que cubre el territorio nacional. Queremos seguir cubriendo de a poco incluso las zonas a las que no llegamos, en conjunto con la UTEC, la ANEP, o la futura Universidad de la Educación.