El Comercio, Perú
28 de agosto de 2026
Todos lo sabemos: el Perú tiene una geografía compleja
Todos lo sabemos: el Perú tiene una geografía compleja. Las características de nuestro territorio hacen que trasladarse por tierra entre algunas ciudades ?especialmente de la sierra y la selva? pueda tomar muchas horas. En ese contexto, viajar en avión puede significar tiempo ganado, una oportunidad para viajar más y, sobre todo, una forma distinta de conectar al Perú.La ruta Lima-Cusco ayuda a dimensionarlo. Comprando con anticipación, es posible encontrar pasajes cercanos a S/110, un valor que puede acercarse al de un bus interprovincial, pero con una gran diferencia de tiempo. Más de 16 horas por carretera frente a poco más de una hora por aire.Esa accesibilidad se ha ampliado en los últimos años. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), entre el 2011 y el 2023 la tarifa aérea real promedio en el país cayó 54%. Volar sigue teniendo un costo, por supuesto, pero cada vez está más cerca de ser una alternativa al alcance de más peruanos.Esa es la apuesta de Sky hoy: seguir desarrollando un modelo basado en la eficiencia y la tecnología, que nos permita ofrecer un buen producto a precios accesibles y ampliar la posibilidad de volar a más personas. Lo vimos cuando llegamos a Ayacucho en el 2019. Solo en julio de ese año, mes en que iniciamos operaciones hacia ese destino, el tráfico de pasajeros creció cerca de 6% respecto del mismo mes del 2018. El incremento de opciones de vuelo y los precios accesibles contribuyeron a generar nueva demanda. Personas que antes no consideraban el avión empezaron a tenerlo como una opción. Eso es democratizar el acceso: ampliar el mercado, no solo competir por él.Y cuando eso ocurre, el beneficio no se queda en el aeropuerto. Cuando más personas pueden volar, el impacto se siente también en las regiones. Prom-Perú proyecta cerca de 49,7 millones de viajes por turismo interno en el 2026. Cada viaje mueve hospedaje, restaurantes, transporte local, comercio y servicios. Conectar mejor una región significa también acercarla a más visitantes, más consumo y más oportunidades.La aviación tiene además un impacto económico que pocas veces vemos detrás de un boleto. IATA estima que en el Perú genera 36.100 empleos directos y US$942,8 millones de actividad económica directa. Si sumamos la cadena de valor, el gasto asociado y el turismo, su impacto alcanza los US$6.200 millones y más de 364 mil empleos.Por eso, hablar de tarifas al alcance de más personas no es hablar únicamente de una estrategia comercial. Es hablar de productividad, descentralización y competitividad. Pero lo avanzado no está garantizado, el Perú necesita competencia, infraestructura aeroportuaria que acompañe el crecimiento, regulación eficiente y una estructura de costos que no termine alejando nuevamente al pasajero.Durante mucho tiempo medimos las distancias del Perú en kilómetros. Tal vez hoy debamos empezar a medirlas también en horas y oportunidades. Si conseguimos que volar siga siendo accesible, no solo tendremos más pasajeros en los aviones, tendremos regiones más cerca, más personas conectadas y un país con mayores posibilidades de crecer.