Viernes, 28 de Agosto de 2026

Entre el aplauso y las reformas

PerúEl Comercio, Perú 28 de agosto de 2026

A la espera de que el Ejecutivo envíe hoy al Congreso el pedido de facultades delegadas, es poco arriesgado pronosticar que un buen grupo de reformas que se incluyeron en el ?borrador?, que fue filtrado a la prensa en las primeras horas del gobierno de Keiko Fujimori, va a quedarse en el tintero

A la espera de que el Ejecutivo envíe hoy al Congreso el pedido de facultades delegadas, es poco arriesgado pronosticar que un buen grupo de reformas que se incluyeron en el ?borrador?, que fue filtrado a la prensa en las primeras horas del gobierno de Keiko Fujimori, va a quedarse en el tintero. El abucheo a propuestas como la reducción de los feriados y las rumoreadas divergencias dentro del propio Gabinete sobre la flexibilización de la regulación laboral hacen difícil imaginar que el texto final vaya a ser tan ambiciosamente reformista como el que se difundió en julio.Una agenda de reformas no puede ser monedita de oro. Es imposible que todos los peruanos coincidamos en qué se necesita cambiar en el país para permitir el incremento de la productividad, hacer más eficiente al Estado y promover el crecimiento de la economía y la generación de empleo de calidad. Alguien, de todas maneras, va a salir perdiendo. Pero un partido como Fuerza Popular, que lleva décadas tratando de llegar al Ejecutivo, debería no solo tener claro qué quiere hacer, sino haber construido argumentos para convencer a una mayoría sobre por qué es necesario asumir el costo de estas reformas en el corto plazo y sembrar esperanza respecto al largo plazo. Y es que planteamientos como crear un régimen progresivo de acceso a beneficios laborales y obligaciones tributarias que fomente la formalización, la promoción del empleo juvenil, la derogación de la ley que fijó topes a las tasas de interés y la reducción del número de feriados son cambios que no van a generar aplausos fuera de los directorios de empresas o de consultoras especializadas, pero cuyos efectos positivos sí podrían verse en el futuro no solo para esos actores, sino para todos los peruanos. La clave aquí es que el gobierno sepa cómo vendernos ese mañana. Si nos quedamos en el hoy, el statu quo es la respuesta. Si soñamos con un país con óptimas políticas públicas, con mejores servicios, un tejido empresarial más robusto y en el que más peruanos podamos generar riqueza, es necesario hacer algunos sacrificios hoy. El gobierno debe elegir cuidadosamente a quiénes va a decepcionar con este pedido de facultades y con el proyecto de Ley de Presupuesto del próximo año. Esperemos que quien termine sacrificado por evitar abucheos hoy no sea el futuro del país.

La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela