Apertura al cambio
Gonzalo Gallo G
Gonzalo Gallo G.
ACPM son las letras de algo que transforma tu vida: Actitud de Cambio Permanente Mejorando. Estar cerrado a los cambios es estar cerrado a la vida que opera en constante mutación. Basta que observes bien la naturaleza, y la acojas como tu buena maestra para ser flexible. Una planta está creciendo todo el tiempo, y se renueva de modo continuo. No sabe nada de lo que los humanos llaman zona de confort, y que tanto daño causa. Detalla las plantas que tienes en casa, te animan a estar abierto a los cambios. Amarte es salir de la área de rutina para volar en una zona de aprendizajes y aventura. Aprende con este video en Youtube: ¿Te atreves a soñar? Un valioso regalo que te brindas es salir de la zona de más de lo mismo y liberar tu creatividad. Dale un nuevo aire a lo cotidiano, decide creer para poder crear, innovar y cambiar. Destierra una rutina que aburre y abre la mente a un renacimiento. Es tentador para el humano instalarse y, con el tiempo fosilizarse y hacer resistencia al cambio. Por eso es bueno recordar la sabia enseñanza del filósofo griego Heráclito, 540- 470 a.C. Dijo que no te puedes bañar dos veces en el mismo río porque el río y tú ya han cambiado. Afirmó que "lo único estable es el cambio". Razón tuvo quien pensó así: "O cambias o te cambian". Pamela es una joven que fue donde una siquiatra porque, según ella, se estaba enloqueciendo. Dijo: - Mi madre es una mujer tóxica, ya no la soporto, pero no tengo cómo irme de la casa. La buena siquiatra le hizo preguntas inteligentes y le aconsejó que pidiera una cita para la mamá. Así se hizo y, después de escuchar bien a las dos, la profesional le dijo a Pamela: - Perdona que te diga, pero la tóxica eres tú, solo que no lo percibes así. Te ves reflejada en tu mamá. Sí, ella puede ser más flexible y menos crítica, pero el mayor cambio lo debes realizar en ti misma. A Pamela eso no le gustó, se levantó y se fue iracunda diciendo: "Que cambie ella. Buscaré otra guía". Nota: ¡Ay, Dios! A la persona soberbia y egoísta se le hace muy difícil reconocer sus defectos y cambiar. En la vida evolucionas y cambias, o te frenas; tomas consciencia o actúas en total inconsciencia. Con tu libre albedrío le das prioridad a tu ser, tu paz interior, y a tus relaciones. ¡Qué bien! Tienes sabiduría, sabes vivir y le das importancia a lo que se lo merece. Te amas, amas a Dios y a los otros, y le das prioridad a tus relaciones y no a tus posesiones. Ningún moribundo se queja así: ¡Ah, que falla, debí haber trabajado más! ¡Ay, por qué no hice más negocios!
Escritor y conferencista.