El maragato de 22 años viene de hacer tres goles en los últimos dos partidos. Cuando parecía tener un pie afuera del club, hoy es probable que se quede hasta diciembre para ser una pieza clave.
Leandro Umpiérrez nunca fue un indiscutido en el 11 de Peñarol ni se ha destacado por sostener una gran regularidad. Sin embargo, es una carta que Diego Aguirre suele tener bajo la manga y todo indica que seguirá siéndolo durante un tiempo más.
El maragato de 22 años parecía tener un pie afuera del club, pero con los mercados internacionales cerrados o próximos a cerrar, sumado al destape goleador y protagonismo que tuvo en los dos partidos posteriores al clásico, hoy todo apunta a que continuará vestido de amarillo y negro, al menos hasta diciembre.
A mediados de julio, Ignacio Ruglio admitió a Ovación que entonces ya habían llegado varias ofertas por el joven atacante, pero que la postura del Consejo Directivo era no venderlo por una suma que no asegurara 3,5 millones de dólares libres para el club.
Semanas después, el propio presidente volvió a confirmar que las negociaciones por Umpiérrez se habían extendido y estaban latentes. El futbolista se casó con su pareja y en redes sociales se especuló con su inminente salida al exterior.
La información lo vinculaba con los mercados de Arabia Saudita, Estados Unidos y México. El primero cerró ayer, el de la MLS el pasado miércoles 2 de setiembre y el último cierra este viernes 11. El uruguayo, como es sabido, cerró el martes 1° y dejó a Peñarol sin margen para buscar un hipotético remplazo, salvo que haya quedado libre antes de esa fecha. Con esas cartas sobre la mesa, la lectura más atinada es que se queda.
Si mantiene el impulso, la continuidad del maragato es una grata noticia para Peñarol por dos motivos principales: uno deportivo y otro económico. El primero resulta evidente: Aguirre sigue demostrando que confía en Umpiérrez y si sostiene su nivel puede consolidarse como una alternativa clave para ayudar al equipo a conseguir el gran objetivo de la temporada, ser campeón uruguayo.
El segundo tiene que ver con su condición de juvenil formado en el club y patrimonio exclusivo de Peñarol. Desde lo institucional, una buena segunda parte de temporada podría revalorizarlo pensando en una eventual transferencia, ya que es probable que en el próximo período de pases tenga una oportunidad más concreta para emigrar.
La confianza de Aguirre y un dato que sorprende
Antes de aparecer en el radar de Primera, Umpiérrez brilló y fue goleador del plantel aurinegro que salió campeón uruguayo en Tercera División, con Julio Mozzo.
Comenzó el 2025 a la orden de Aguirre y desde entonces no volvió a bajar. Por una cuestión de posición en el campo y competencia en el puesto, nunca fue dueño de un lugar fijo entre los titulares.
Mediapunta natural, siempre fue suplente de Leo Fernández o jugó desplazado hacia una banda. Tuvo la oportunidad de adueñarse del puesto cuando se lesionó el 10, pero no terminó de afianzarse y las demás alternativas y los malos resultados del primer semestre lo relegaron en la consideración. Primero el doble nueve, la necesidad de abrir la cancha con extremos naturales y más tarde la llegada de Leonel Jaime puntero rápidamente reconvertido a mediapunta, lo desplazaron un poco más.
Pero tras la derrota clásica, Aguirre volvió a confiar en su soldado de mil batallas: Umpiérrez es el jugador con más partidos jugados en la temporada. Jugó 30 encuentros en 2026, los mismos que Matías Arezo pero con menos titularidades y minutos que el delantero.
Su estreno goleador fue en aquella goleada 3-0 sobre I. A. Río Negro en San José, su pueblo, por la Copa AUF Uruguay del año pasado; un golazo de afuera del área. Jugó 38 partidos en 2025, la mayoría entrando desde el banco.
Este año lleva 21 de 30 partidos en el 11 inicial; hizo tres goles en el Apertura y ahora tres más en cuatro días: uno contra Atenas por Copa Uruguay y dos a Danubio por el Clausura. Gritos que le sirven para ganar confianza y demostrar que tiene lo necesario para darle soluciones al equipo cuando la pelota no quiere entrar.