Las gestionesde la cúpula de Sartor para cambiar de penal
Los imputados buscan ser trasladados desde el penal Santiago 1 al anexo penitenciario Capitán Yáber.
Hoy cumplen 20 días completos privados de libertad. Cuatro imputados quedaron en prisión preventiva por decisión del 4° Juzgado de Garantía de Santiago tras la extensa formalización del caso Sartor, finalizada el 18 de agosto pasado.
Sin embargo, las condiciones no han sido las mismas para todos. Mientras Michael Clark fue enviado a un penal especial para delitos económicos y no violentos, otros tres fueron enviados al sobrepoblado Centro de Detención Preventiva Santiago 1. Es el caso de Pedro Pablo Larraín Mery, presidente de Grupo Sartor, quien debió cambiar su oficina en un edificio de Nueva Las Condes por un módulo penitenciario. Junto a él, otros dos imputados fueron enviados al mismo recinto: su hermano y miembro de directorios de varias empresas de Sartor en la época investigada por el Ministerio Público, Carlos Larraín Mery, y también el socio y fundador del factoring Emprender Capital, Sergio Yáñez Astete.
Desde que quedaron bajo custodia de Gendarmería, las defensas de los tres reclusos han redoblado las gestiones con un solo objetivo: salir del penal Santiago 1 para ir a hacerle compañía a Michael Clark Varela, expresidente del Club Universidad de Chile, quien cumple con la misma medida precautoria en el selectivo anexo penitenciario Capitán Yáber, el cual solo tiene espacio para 16 internos imputados por delitos no violentos.
Se busca cupo
Si bien Santiago 1 está destinado a reclusos vinculados a todo tipo de delitos, los hermanos Larraín Mery y Sergio Yáñez han tenido que compartir espacio en un lugar específico y diferenciado. Se trata del Módulo 38 de dicho recinto penitenciario, un lugar segregado destinado principalmente a adultos mayores, exuniformados y también personas imputadas por delitos económicos o de menor peligrosidad.
Allí han tenido que convivir los hermanos Larraín Mery, aunque, a pesar del poco espacio que tienen, la comunicación entre ellos es casi nula. El caso judicial ha motivado un quiebre en la relación entre ambos, según detallan distintas fuentes que conocen este caso.
Y aunque el Módulo 38 es mejor que un espacio común en Santiago 1, las condiciones de Capitán Yáber son apetecibles. Con un máximo de 16 reclusos, la mayoría de ellos imputados o condenados por "delitos de cuello y corbata", se trata de un recinto penal en el cual los cupos se disputan.
Recientemente, los abogados imputados por la denominada "arista bielorrusa" del caso Audios, Eduardo Lagos y Mario Vargas Cociña, dejaron Capitán Yáber para cumplir arresto domiciliario con arraigo nacional. Y como resultado, las gestiones se multiplicaron por parte de los reclusos del caso Sartor para conseguir una plaza en Yáber.
Los trámites de las defensas
Desde el día 1 después de la formalización, los tres reclusos buscaron recalar en Yáber sin éxito por la falta de cupos. Desde entonces, la defensa de Carlos Larraín Mery es la que más se ha esforzado por conseguir un espacio.
El 19, el 21 y el 25 de agosto los abogados de Carlos Larraín oficiaron a Gendarmería de Chile con el objetivo de trasladar urgentemente a su defendido a Yáber. Sin respuesta de parte de la institución, finalmente el 31 de agosto, la defensa ofició a la Dirección Regional Gendarmería de Chile para que se le responda "con carácter de urgente, bajo apercibimiento del delito de desacato".
Según algunas fuentes que conocen del caso, pero prefirieron hablar fuera de micrófono, Carlos Larraín ya habría ganado esa pulseada, y habría sido trasladado a Yáber durante las últimas horas.