Martes, 08 de Septiembre de 2026

Gloria Montenegro es la primera mujer en ganar el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas

ChileEl Mercurio, Chile 8 de septiembre de 2026

El jurado destacó una trayectoria que ha llevado el estudio de la flora nativa y los productos apícolas a aplicaciones concretas, beneficiando a miles de productores. "Los científicos no nos podemos quedar en los laboratorios", dice.

Aunque sabía que la U. Católica la estaba apoyando firmemente en su postulación al Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2026, la llamada de la ministra de Educación para anunciarle que había sido la galardona la tomó con sorpresa.
"Cuando recibí el llamado estaba en la carretera, rumbo al valle del Elqui donde me reuniré con un grupo de pequeños apicultores. Y mañana (hoy) haré clases a estudiantes de un liceo rural", dice al teléfono desde la ruta, aún camino a su destino.
Gloria Montenegro (85) fue elegida en forma unánime por el jurado del Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas, convirtiéndose, así, en la primera mujer en recibirlo. Este era el único Premio Nacional que hasta ahora no tenía a una mujer en su lista.
"El jurado basó su decisión considerando su trayectoria en botánica aplicada y desarrollo territorial y productivo a través del estudio de la flora melífera, los productos apícolas y la bioprospección de recursos naturales", dijo la ministra de Educación, María Paz Arzola, quien presidió el jurado compuesto además por Ricardo Baeza-Yates, el más reciente galardonado y que se conectó telemáticamente; la rectora de la U. de Chile, Alejandra Mizala; el rector de la U. Técnica Federico Santa María y representante del CRUCh, Juan Yuz, y Paulina Peña, en representación del Ministerio de Ciencia.
"Ella tiene muchas patentes, ha trabajado mucho con los apicultores y también ha aportado en temas de biodiversidad de nuestro país. Es su trayectoria la que ha primado y nos alegramos mucho, por cierto, que sea la primera mujer que recibe el galardón", dijo la rectora Mizala.
"Su trabajo muestra una transición sostenida desde ciencia básica hasta ciencia aplicada, innovación y transferencia tecnológica, incluyendo patentes y desarrollo de productos derivados de la biodiversidad chilena, beneficiando de esta forma a miles de apicultores a lo largo de todo el país", explicó la ministra Arzola.
Llegar a la población rural
Haberse enterado del premio camino a capacitar a pequeños apicultores refleja bien la forma de trabajo de Montenegro. "Los científicos no nos podemos quedar en los laboratorios o solo pensar en publicar en revistas de alto índice de impacto. La gente de la zona rural, los apicultores, no leen en inglés y hay que llegar hasta ellos y entregarles un material que entiendan para que les puedan agregar valor a sus productos. Por eso yo ando feliz de la vida trabajando en terreno", dice a "El Mercurio".
"En países como el nuestro, los científicos tenemos la obligación de trabajar con y para la gente", agrega.
Montenegro tiene 62 años ligada a la UC, comenzando como una estudiante de pregrado. En sus 54 años como profesora ha logrado todos los grados: desde ser profesora titular hasta ser elegida como profesora emérita en 2024, el máximo reconocimiento docente.
Fue en su doctorado en Texas, cuando un profesor de Química de plantas le sugirió el camino que seguiría. "Me abrió los ojos para estudiar productos naturales en las plantas nativas y endémicas que son únicos en el mundo".
Luego, el paso natural era ir de las plantas nativas a los productos apícolas elaborados en lugares en que había flora nativa. Y así lo hizo.
Montenegro fue una de las impulsoras del sello Active Patagonia Factor que certificó el poder antibacterial de la miel nativa. "Con ese sello, las mieles chilenas se han podido exportar a mercados como Arabia Saudita, China, Japón, lugares donde nunca había llegado la miel chilena", comenta.
"Los trabajos que ha hecho en la botánica, en la fitoquímica, en la biología de la flora nativa, la bioprospección y la biodiversidad local han producido conocimientos originales que no existían en Chile. Ella, brillantemente logró traducirlos en tecnología: en métodos de certificación, en productos diferenciados con mayor valor agregado y en nuevas oportunidades para sectores productivos que muchas veces han sido subvalorados. Son pocos los científicos chilenos que han logrado trabajar en toda la cadena hasta llegar a un producto", dice Andrés Schwember, conocedor de su trayectoria desde su puesto como director de Investigación e Innovación de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la U. Católica.
Juan Carlos de la Llera, rector de la U. Católica, destacó "su capacidad ejemplar para derribar las fronteras de la ciencia básica y transformar el conocimiento en aplicaciones productivas concretas. Su enfoque metodológico encarna fielmente el espíritu de las ciencias aplicadas: resolver problemas reales de la sociedad a través del desarrollo tecnológico".
El premio lo recibe con agradecimiento tras toda una vida de trabajo. "Estoy agradecida de la universidad que me dejo investigar con total libertad y contenta de haber formado tantas generaciones y ser un modelo a seguir, sobre todo para las mujeres", dice.
"Ya le conté a mi familia y me dicen que me lo merezco, porque siempre me he dedicado tanto al trabajo. Creo que este es un reconocimiento de vida y en el caso mío, claramente toda mi vida por la edad que tengo", agrega risueña.
''En países como el nuestro, los científicos tenemos la obligación de trabajar con y para la gente".
GLORIA MONTENEGRO PREMIO NACIONAL DE CIENCIAS APLICADAS Y TECNOLÓGICAS 2026
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