Tragedias naturales hicieron subir precios de los alimentos
El terremoto que sacudió a Colombia a comienzos de agosto, los incendios registrados en algunas regiones y el avance del fenómeno de El Niño se han convertido en factores adicionales de presión sobre el abastecimiento de alimentos y los precios al consumidor
El terremoto que sacudió a Colombia a comienzos de agosto, los incendios registrados en algunas regiones y el avance del fenómeno de El Niño se han convertido en factores adicionales de presión sobre el abastecimiento de alimentos y los precios al consumidor. César Pabón, director de investigaciones económicas de Corficolombiana, señaló que estos choques coincidieron con un menor nivel de abastecimiento durante agosto y ayudan a explicar parte del comportamiento de la inflación. El dato conocido para agosto mostró una variación mensual del IPC de 0,39%, mientras que la inflación anual llegó a 6,24% y la acumulada en lo corrido de 2026 alcanzó 5,35%. Aunque los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una variación anual de 6,10%, varios productos de esta categoría presentaron incrementos considerablemente superiores durante el periodo. Pabón señaló que "probablemente el terremoto tuvo alguna incidencia" sobre el resultado de agosto, debido a que el movimiento telúrico afectó algunas cadenas de abastecimiento. Sin embargo, el economista advirtió que resulta difícil determinar cuánto del comportamiento de los precios corresponde exclusivamente al sismo, debido a la coincidencia de varios factores que terminaron afectando la oferta. La presión sobre el abastecimiento también estuvo relacionada con los incendios registrados en Tolima y con las dificultades para movilizar productos en distintas zonas. A esto se sumó el impacto esperado del fenómeno de El Niño, que ya empieza a reflejarse en condiciones de calor que, según Pabón, se encuentran en niveles históricamente altos y podrían mantener la presión sobre los precios de los alimentos. Uno de los principales canales identificados por Corficolombiana está relacionado con la logística. El terremoto tuvo efectos sobre diferentes zonas del país y, de acuerdo con Pabón, algunos puertos registraron una afectación notable. El impacto también se habría sentido en hogares ubicados en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, regiones afectadas por el sismo. Pabón explicó que muchos hogares perjudicados por el terremoto enfrentaron dificultades que limitaron su capacidad de producir alimentos, al tiempo que las condiciones de movilización también pudieron verse afectadas. se Combinan factores La combinación de estos elementos incidió en la disponibilidad de productos y terminó trasladándose parcialmente al bolsillo de los consumidores. El economista explicó que la menor producción y las dificultades para transportar mercancías pudieron afectar tanto productos perecederos como no perecederos, en un contexto en el que el abastecimiento ya enfrentaba presiones adicionales. "Al final son varios factores que confluyen en este bajo nivel de abastecimiento que se presentó en el mes de agosto y que afectó a los precios de los alimentos", afirmó Pabón. La declaración resume uno de los elementos centrales del comportamiento observado: más que un único choque, el mercado enfrentó simultáneamente diferentes obstáculos sobre la oferta. El resultado fue particularmente visible en algunos productos de la canasta básica. La papa registró una variación anual de 63,45%, mientras que la arracacha, el ñame y otros tubérculos aumentaron 60,43%. También se observaron incrementos importantes en las naranjas, con 30,68%; el tomate de árbol, con 23,53%; las moras, con 20,85%, y la yuca, con 20,73%. A los efectos puntuales registrados durante agosto se suma un riesgo que podría tener una duración mayor: el fenómeno de El Niño. Pabón sostuvo que este factor ya empieza a tener incidencia y que probablemente continuará afectando los precios durante los próximos meses, particularmente a través de las condiciones climáticas y su efecto sobre la producción de alimentos. El economista destacó que las temperaturas ya se encuentran en niveles históricamente altos. Este comportamiento puede afectar la producción agrícola y, dependiendo de las condiciones de oferta, generar nuevas presiones sobre productos que tienen un peso importante dentro de la canasta de consumo de los hogares. La inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas alcanzó 6,10% anual en agosto, ligeramente por debajo del promedio nacional de 6,24%. Sin embargo, el dato agregado no refleja completamente el comportamiento de cada producto. Las fuertes variaciones observadas en tubérculos, frutas y otros alimentos muestran que el impacto sobre los consumidores puede ser considerablemente mayor en determinados productos. El comportamiento de los alimentos ocurre, además, en un escenario de inflación todavía elevada. Bancolombia señaló que la convergencia hacia la meta será lenta y proyectó una inflación de cierre de año superior al 6,5%.