Ari Rasilainen toma la batuta de la Orquesta Sinfónica Nacional
El director titular nombrado habla del programa que conducirá este sábado y de sus planes para la agrupación musical más señera del país.
El músico finés Ari Rasilainen (Helsinki, 1959) ya está en Santiago para su presentación en sociedad como director titular nombrado de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile (en enero del 2027 asumirá de manera oficial como batuta titular de este conjunto). Durante esta semana ha realizado ensayos con la agrupación, en la moderna Gran Sala Sinfónica Nacional, en Vicuña Mackenna 20, ya que este sábado, a las 19:30 horas, liderará un concierto que incluirá la Sinfonía Nº 2, en si menor, "Épica", del ruso Aleksandr Borodin; "Cantus Arcticus", Op. 61, del finlandés Einojuhani Rautavaara, y "En el Sur (Alassio)", del compositor británico Edward Elgar (más información de las entradas en www.ceacuchile.cl).
Su debut con la Sinfónica fue en 2012, justamente con "Cantus Arcticus" y el año pasado regresó con otro atractivo programa, donde exploró la música chilena con "Divertimento para orquesta", de Gustavo Becerra-Schmidt, en el contexto de los 100 años de su natalicio. Gracias a esta última invitación, Rasilainen recibió el reconocimiento del Círculo de Críticos de Arte de Chile.
"Estoy muy contento de volver, esta vez con un fantástico reto profesional gracias a que los músicos de la orquesta me eligieron como director titular", señala en inglés, instalado en el moderno escenario capitalino. Añade que este, en términos de acústica e infraestructura, es sin duda un hito en la historia de la orquesta fundada en 1941, aunque reconoce que todavía hay desafíos, sobre todo en los balances y en el equilibro del sonido. "Acabo de hablar después de un ensayo con los instrumentos de la fila de viento-madera, porque quiero saber cómo se escuchan entre sí y cómo ellos pueden oír las cuerdas y viceversa, o si los metales suenan demasiado fuerte. La idea es ir afinando, ir tocando diferentes tipos de música para comprobar cuál es la posición óptima para cada uno y para que el sonido también lo sea", dice.
Otro tema clave para el nuevo director es la renovación de público. Considera que no hay que abandonar el repertorio escrito para orquesta sinfónica, con nombres imprescindibles como Mozart, Brahms, Tchaikovsky o Schubert, pero que se puede innovar con otro tipo de propuestas. Menciona, por ejemplo, proyectar la película "La Quimera del Oro", de Chaplin, con música en vivo, "o podemos abrir los ensayos generales, en un horario temprano, para los adultos mayores. Se pueden programar conciertos para mujeres embarazadas donde, en no más de 30 minutos, escuchen a Mozart o Vivaldi. La idea es que también puedan venir con sus hijos pequeños. Queremos reunirnos y ofrecer música para más y diferentes personas", explica.
También aclara que se siente un poco alejado de la tradición donde el concierto se inicia con una obertura, luego se da paso a otra obra para finalizar con una composición más larga. "Hoy, por ejemplo, podemos tocar cuatro piezas cortas y así conseguir que la experiencia sea más rica para la audiencia. Hay muchas ideas que se pueden implementar", añade.
Con respecto al programa de esta sábado, Rasilainen explica que quiso apostar por un repertorio poco tocado en nuestro país. "Escogí la Sinfonía N° 2, de Borodin, porque tuve el privilegio de estudiar con el director letón Arvîds Jansons (1914-1984, padre del también director Mariss Jansons, 1943-2019) y de él recibí un importante legado musical en torno a este músico ruso que me encantaría compartir con ustedes. Le pregunté a Alberto Dourthé, concertino de la Sinfónica, si había tocado esta obra y me dijo que no, por eso me pareció maravilloso incorporarla".
Junto con ello, destaca la presencia de su compatriota Einojuhani Rautavaara, que lo incluyó porque, en 2028, se conmemorará el centenario de su nacimiento. "Además, es como una metáfora, yo soy un músico finlandés que viene del norte, y que desde el Ártico dirige en el sur de Latinoamérica. Rautavaara recibió el encargo de 'Cantus Arcticus' por parte de la Universidad de Oulu. Originalmente, la pensó para coro, pero le explicaron que no había dinero para pagar uno. La verdad es que estaba muy molesto y ahí se le ocurrió integrar grabaciones de cantos de pájaros", apunta.
Finalmente, de Edward Elgar comenta que el creador británico concibió "En el Sur (Alassio)" durante unas vacaciones por Italia. "En la Liguria este músico fue muy feliz junto a su esposa y eso se nota en esta creación que tiene un espíritu más optimista. También es una metáfora del sur, en contraste con el frío desde donde yo provengo".
-¿Está definida la temporada 2027?
"Estoy seguro que será muy atractiva para el público. Se vienen propuestas muy interesantes y espero que, a fines de septiembre, esté lista. He conversado con Dominique Thomann, directora del Centro de Extensión Artístico y Cultural de la Universidad de Chile, y con la comisión artística, y estamos trabajando en ello".
-¿Ha considerado incluir ópera?
"El próximo año vamos a presentar 'Fidelio' en versión de concierto. Es la única ópera que compuso Beethoven. La cuestión es que la música de 'Fidelio' es tan grandiosa que, más allá de cualquier intento de puesta en escena o dirección artística, lo ideal es simplemente escucharla y con buenos cantantes. Me parece una idea excelente para los músicos poder abordar el género lírico. No se trata solo de marcar un compás, sino que también hay que ajustar la forma de tocar para que todo se escuche con claridad. Me encanta la música vocal. Mi padre era organista, así que prácticamente nací en una iglesia y crecí rodeado de música vocal".