Martes, 15 de Septiembre de 2026

Los expertos en psicología coinciden: quienes miran varias veces el reloj sin estar apurados no solo es por aburrimiento, sino que tienen necesidad de control

ArgentinaLa Nación, Argentina 11 de septiembre de 2026

Es una costumbre muy común, pero que también esconde diversos detalles sobre la personalidad

Es una costumbre muy común, pero que también esconde diversos detalles sobre la personalidad. De seguro te pasó que durante una conversación importante, tu acompañante no dejaba de mirar el celular o fuiste tú quien contó en más de una ocasión cómo pasaban los minutos aunque no tuvieras necesidad de marcharte rápido.

Frente a esto, la psicología analizó por qué algunas personas miran varias veces el reloj sin estar apurados y los expertos llegaron a la conclusión de que no solo se trata de un posible aburrimiento, sino de una necesidad de control y es una señal social de comunicación no verbal.

¿Qué dice la psicología de quienes miran varias veces el reloj sin estar apurados?

Mirar el reloj de forma repetida sin tener prisa suele ser un reflejo inconsciente de ansiedad leve, necesidad de control o un hábito automático del cerebro. Aunque la otra persona puede interpretarlo como un posible aburrimiento o apuro, no siempre es así, ya que también puede ser una simple consulta para saber cuánto tiempo pasó y poder planificar tareas futuras.

¿Qué hay detrás de mirar varias veces el reloj sin estar apurados?

Los expertos destacan algunas razones psicológicas principales detrás de este hábito:

Ansiedad orientada al futuro: la mente anticipa lo que viene y usa el reloj como una cuenta regresiva mental. Cada mirada busca un alivio rápido, pero suele aumentar la preocupación.

Búsqueda de control: el cerebro intenta ordenar el entorno y estructurar el momento presente. Ver que el tiempo avanza da una falsa sensación de seguridad ante la incertidumbre.

Hábito automatizado: se convierte en un tic conductual. La persona repite el gesto sin registrar conscientemente cuántas veces lo hace.

Aburrimiento o incomodidad: en situaciones sociales o de espera pasiva, el cerebro busca estímulos y usa el reloj para acelerar el paso subjetivo del tiempo.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela