Martes, 15 de Septiembre de 2026

Fracturas en Gran Bretaña

ChileEl Mercurio, Chile 15 de septiembre de 2026

El Brexit dio nuevo impulso a las reivindicaciones nacionalistas tradicionales.

Un remezón a la política británica dieron los líderes de Escocia, Irlanda del Norte y Gales al emitir ayer una declaración conjunta en la que reafirman el derecho a la autodeterminación de esas naciones, lo que podría culminar en el quiebre de Gran Bretaña. Los dirigentes fueron realistas en plantear que se trata solo del inicio de un camino para que "cada nación determine su futuro a su manera y en el tiempo que consideren apropiado", abogando por una convocatoria a referéndum para que sea el pueblo el que decida. Desde Londres, la respuesta negativa no se hizo esperar, señalándose que se pueden debatir mecanismos de mejorías económicas y financieras, pero nada de plebiscitos ni reformas constitucionales.
Los tres territorios británicos están gobernados por primera vez por líderes independentistas que se sienten empoderados ante los triunfos electorales que los pusieron en el cargo, y ven una oportunidad en estos tiempos turbulentos para avanzar en sus objetivos. Los críticos del Primer Ministro laborista Andy Burnham sostienen que este habría abierto la puerta a tal postura cuando en una sesión del Parlamento aseguró que en Escocia, al igual que en Irlanda del Norte, se podría convocar un referéndum cuando hubiera un consenso de la opinión pública para hacerlo, pero que no lo había en este momento. Esta declaración causa problemas porque, tras la consulta escocesa de 2014, había quedado supuestamente cerrada esa opción "por una generación", según dijo el gobierno conservador de la época, y a pesar de que Burnham reafirmó que el plebiscito está fuera de discusión, parece haberse desatado otra vez el debate.
Irlanda del Norte, Escocia y Gales tienen estatutos definidos para sus gobiernos parlamentarios, con específicas atribuciones políticas, sociales, económicas y de seguridad. Después de los Acuerdos de Viernes Santo, de 1998, que pusieron fin al conflicto del Ulster entre católicos y protestantes unionistas, se formó un ejecutivo compartido entre ambas comunidades, estableciéndose la posibilidad de un referéndum en las dos Irlandas -si una mayoría lo respalda- para decidir si la isla se unifica o se mantiene separada, con el Norte unido a Londres. En el caso de Escocia, el mismo año partió un proceso de descentralización, llamado "Devolución", en el que se traspasaron poderes al Parlamento escocés en muchos ámbitos, excepto política exterior, defensa, macroeconomía y seguridad nacional. Y en cuanto a Gales, demoró unos años, pues las reformas iniciales eran más limitadas y se ampliaron más tarde. Hoy los parlamentos de esas tres naciones funcionan con bastante autonomía en los temas pertinentes, pero las tres dependen económica y financieramente del gobierno central.
A las reivindicaciones nacionalistas tradicionales se suma el hecho de que esas comunidades tienen una inclinación proeuropea que fue coartada con el Brexit, por lo que en la declaración de ayer los líderes se comprometen a buscar la forma de incorporarse a la Unión Europea. Es improbable que estos dirigentes cejen en su empeño de presionar por alguna negociación con Londres. Y si las pasiones nacionalistas no son suficientes, fueron reforzadas el sábado con las declaraciones sobre una eventual unificación de Irlanda que hiciera Donald Trump, quien más de una vez ha puesto en cuestión aspectos de soberanía de Gran Bretaña. Lo hizo con las islas Malvinas, un tema sensible para su principal aliado, al poner en duda si EE.UU. mantendrá su postura tradicional. Todo, porque Londres no lo habría ayudado lo suficiente en la guerra de Irán.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela