Hacia una logística sostenible
La planificación de rutas, el uso eficiente de vehículos e infraestructura y la gestión de residuos son algunas medidas.
Durante el último tiempo, la logística ha enfrentado una demanda por entregas más rápidas, lo que plantea el reto de compatibilizar ese crecimiento con operaciones más eficientes y un menor impacto ambiental.
Un ejemplo es lo que hace Starken, compañía que durante el año pasado redujo alrededor de 83 mil km de recorrido solo en Santiago, por medio de la optimización de sus rutas. Asimismo, las mejoras en sus procesos disminuyeron cerca de 30% el consumo de plástico para embalaje y más del 90% de sus instalaciones cuenta con iluminación LED.
Además, la empresa también comenzó a medir sus emisiones de alcance 1 y 2 para establecer una línea base. Lo que se suma al proceso de sostenibilidad de Grupo Jedimar, que durante este año contempla avanzar hacia indicadores compartidos y metas concretas.
"Muchas veces, sostenibilidad y productividad avanzan en la misma dirección: una ruta mejor planificada consume menos recursos, reduce tiempos y kilómetros y, al mismo tiempo, mejora la calidad del servicio", señala Rodrigo Albarrán, gerente general de Starken.
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La compañía redujo 83 mil km de recorrido solo en Santiago.
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