Remesas alcanzan US$7.752 millones, con leve aumento
Las remesas enviadas por los trabajadores colombianos en el exterior a sus familias y hogares en el país mantienen una trayectoria ascendente durante 2026, consolidándose como una fuente importante de ingresos para la economía nacional, aunque a un ritmo más moderado
Las remesas enviadas por los trabajadores colombianos en el exterior a sus familias y hogares en el país mantienen una trayectoria ascendente durante 2026, consolidándose como una fuente importante de ingresos para la economía nacional, aunque a un ritmo más moderado. De acuerdo con las cifras del Banco de la República, entre enero y julio de este año ingresaron US$7.752 millones, frente a los US$7.563 millones registrados en igual periodo de 2025. El aumento de US$189 millones representa un crecimiento de 2,5%, lo que confirma la importancia de los recursos para el consumo de los hogares, la estabilidad financiera de las familias y el movimiento de la demanda interna. El comportamiento de las remesas también muestra una recuperación significativa frente a los niveles observados en 2024. En los primeros siete meses de ese año, los trabajadores colombianos en el exterior enviaron US$6.631 millones. Esto significa que, en comparación con enero-julio de 2024, los ingresos por remesas aumentaron US$1.121 millones en dos años, equivalente a un crecimiento acumulado de 16,9%. La tendencia refleja la capacidad de estos recursos para sostenerse como un componente relevante de los ingresos externos del país. El análisis mensual revela que mayo de 2026 fue el periodo de mayor recepción de remesas, con US$1.225 millones, seguido por marzo, con US$1.188 millones. Abril registró US$1.102 millones, mientras que junio alcanzó US$1.101 millones. Enero y febrero reportaron US$1.078 millones y US$1.038 millones, respectivamente, y julio cerró con US$1.020 millones. Aunque se observa una moderación en los dos últimos meses de la serie, todos los registros de 2026 superaron los US$1.000 millones, una situación que evidencia la fortaleza de estos flujos y su capacidad para mantener un nivel elevado de ingresos para los hogares colombianos. La comparación con 2025 permite identificar cambios en la dinámica mensual. En enero de 2026 las remesas disminuyeron 6,9% frente al mismo mes del año anterior, mientras que febrero presentó una caída de 4,2%. Pero marzo registró un aumento de 8,5%, abril creció 0,5% y mayo avanzó 12,5%. En junio se observó un incremento de 6,8%, mientras que julio presentó un crecimiento de 1,1%. El crecimiento de las remesas tiene implicaciones sobre el bienestar de los hogares que reciben estos recursos. Para muchas familias, el dinero enviado desde el exterior contribuye al pago de alimentación, vivienda, educación, salud y otros gastos esenciales. En un contexto de presiones sobre el costo de vida, estos ingresos pueden representar un respaldo para mantener el consumo y atender compromisos financieros. Además, cuando una parte de las remesas se destina al ahorro, la compra de vivienda o la inversión en pequeños negocios, su efecto puede extenderse más allá del gasto inmediato y contribuir a fortalecer la capacidad económica de los hogares. Desde la perspectiva macroeconómica, las remesas constituyen una fuente de ingresos en moneda extranjera que complementa otros flujos externos, como las exportaciones de bienes y servicios, la inversión extranjera y los ingresos asociados a otras operaciones internacionales.