Se requieren US$9.100 millones para recuperar soberanía en gas
a caída de la producción y las reservas de gas natural llevó a Colombia a un escenario en el que las importaciones dejaron de ser un recurso ocasional para convertirse en una parte creciente del abastecimiento energético
a caída de la producción y las reservas de gas natural llevó a Colombia a un escenario en el que las importaciones dejaron de ser un recurso ocasional para convertirse en una parte creciente del abastecimiento energético. Así lo advierte Promigas en la edición 2026 de InfoGas, su XXVII Informe del Sector Gas Natural en Colombia, que revela que el país debe atender las necesidades inmediatas de abastecimiento mientras desarrolla soluciones para recuperar la producción interna. El diagnóstico parte de una reducción sostenida de los recursos disponibles y de una menor capacidad de respuesta ante eventuales interrupciones en la cadena del gas. En 2025, la producción fiscalizada de gas natural cayó 12%. La disminución se suma a una reducción acumulada de 31% frente a los niveles registrados en 2021, de acuerdo con las cifras incluidas en el informe. Durante el mismo periodo, las reservas probadas descendieron de 3.164 gigapiés cúbicos (Gpc) a 1.717 Gpc. Esta variación redujo el margen con el que cuenta el país para atender la demanda mediante sus propios yacimientos. La menor oferta nacional ha coincidido con un aumento en el uso de infraestructura para recibir gas del exterior. Los volúmenes regasificados por la terminal de SPEC LNG pasaron de un promedio anual de cinco MPCD en 2021 a 174 MPCD en 202. Ante esta situación, Promigas adelantó para octubre de 2026 la ampliación de SPEC LNG, que estaba prevista inicialmente para septiembre de 2027. La modificación permitirá adicionar 58 MPCD a la capacidad de la terminal, que alcanzará un total de 533 MPCD de regasificación.
La recuperación de la soberanía energética de Colombia en materia de gas natural requeriría inversiones por US$9.100 millones entre 2027 y 2030, de acuerdo con una estimación presentada por Promigas durante el encuentro de Infogas. El mayor componente de esos recursos estaría dirigido a los proyectos de gas costa afuera, mientras que los yacimientos no convencionales, el transporte, la regasificación y las redes de distribución completarían el paquete. La cifra aparece en un momento en el que la producción nacional viene disminuyendo y el país ha aumentado su dependencia del gas importado. Para Juan Manuel Rojas Payán, presidente de Promigas, la discusión ya no consiste únicamente en anticipar una eventual escasez, sino en definir las inversiones que permitan incorporar nueva oferta y atender la demanda en los próximos años. La propuesta contempla recursos para seis frentes: US$4.100 millones en Costa Fuera, incluyendo Sirius; US$1.300 millones en yacimientos no convencionales o fracking; US$1.100 millones en la cuenca Sinú-San Jacinto; US$1.400 millones en transporte y soluciones para el sistema; US$900 millones en otras alternativas de regasificación, y US$300 millones para distribución y redes locales. El cálculo de Promigas apunta a que estas inversiones permitan incorporar entre 550 y 750 millones de pies cúbicos diarios de gas entre 2031 y 2035. Sirius concentra la mayor bolsa de plata Vale destacar que de los US$9.100 millones identificados, casi la mitad estaría vinculada con los proyectos costa afuera. En este grupo se encuentran Sirius y las iniciativas asociadas a su desarrollo, que requerirían US$4.100 millones durante el periodo 2027-2030. El proyecto Sirius, desarrollado en aguas del Caribe colombiano, se ha convertido en uno de los principales activos considerados para ampliar las reservas y la producción futura de gas del país. El segundo mayor componente corresponde a la infraestructura necesaria para transportar y llevar las moléculas hasta los centros de consumo. Promigas calcula US$1.400 millones para transporte y otras soluciones destinadas a mejorar el sistema. La importancia de este rubro está relacionada con una de las restricciones que actualmente enfrenta el mercado: disponer de gas no garantiza que pueda llegar a los usuarios si no existe capacidad suficiente para movilizarlo. "De nada nos sirve traer gas natural al país o producir moléculas si no se pueden movilizar. Tener una infraestructura de transporte más robusta permite dar confiabilidad a un sistema que hoy no tiene respaldo", explicó Rojas. La compañía también incluyó US$1.100 millones para Sinú-San Jacinto, cuenca ubicada entre Córdoba y Sucre, como otro de los frentes para aumentar la oferta nacional. Fracking aparece
con US$1.300 millones Dentro del paquete de inversión aparece además un componente que ha generado discusión en Colombia durante los últimos años: los yacimientos no convencionales. Promigas estima inversiones por US$1.300 millones entre 2027 y 2030 para este segmento, dentro del cual incluye el desarrollo de proyectos mediante fracking. El propósito de estos recursos sería contribuir a incorporar nuevas reservas y producción nacional, en paralelo con los proyectos costa afuera y el desarrollo de otras cuencas. Para Rojas, recuperar la exploración de hidrocarburos hace parte de las decisiones que el país debe adoptar para responder a la disminución de sus reservas. "Debemos retomar la exploración para incorporar nuevas reservas y para eso se necesitan condiciones que faciliten la inversión y el desarrollo de proyectos estratégicos", señaló. El presidente de Promigas también se refirió a las medidas que viene adoptando el nuevo Gobierno relacionadas con los trámites requeridos para desarrollar proyectos de infraestructura y exploración. "Son muy bienvenidas las medidas que está tomando el nuevo Gobierno para utilizar no solamente las licencias ambientales, sino los trámites de consulta previa que tienen paralizada toda la parte de las inversiones estratégicas del país", afirmó. Según los datos presentados por la compañía, el gas importado pasó de representar en promedio el 19% del consumo el año pasado a 34% al 31 de agosto de este año.