"Fridamanía": una multitud, en el primer día de la muestra en homenaje a Kahlo en el Malba
La cola para entrar esta tarde al Malba pegaba la vuelta por Salguero y daba dos vueltas a la manzana
La cola para entrar esta tarde al Malba pegaba la vuelta por Salguero y daba dos vueltas a la manzana. A las 20, una hora después de la apertura de puertas a público, ya habían ingresado al museo unas 5.500 personas. Y todavía había mucha gente esperando en la fila. La inauguración de la megamuestra Viva Frida, con entrada gratuita, fue un éxito. Y ya se perfila como muy taquillera. Ni el apagón que hubo en la zona, antes de las 21, espantó a la multitud.
Desde las 12, en el marco de los festejos por el 25° aniversario del museo, empezó un programa de actividades con entrada gratuita que continúa hasta el lunes. La "Fridamanía" se extendió por todo el museo (los talleres, la música, el cine) y, también, a muchos visitantes que lucieron flores en la cabeza a modo de homenaje.
Kisbert Escobar y su hija son unas de las que llevaban tocado tehuano. Llegaron a media tarde con los adornos que compraron para Halloween e hicieron banderines mexicanos en el taller de la explanada del museo. Mientras esperaban las 19, la hora oficial de apertura, hacían cola para sentarse en el café. La espera interminable seguía también en la puerta del baño de mujeres.
Paciencia y ansiedad en dosis iguales entre los visitantes, y eficiencia en el personal del museo, acostumbrado al manejo de multitudes, sobre todo los miércoles, cuando la entrada está a mitad de precio ($7000). Este fin de semana todo tiene entrada gratis, y lleva una hora adelantar las dos cuadras de espera para ingresar. Mientras, fotos con el cartel de la explanada, y chicos ocupados pintando papeles calados con calaveras y la cara de Frida. También los educadores del museo invitaban a hacerse autorretratos y a probar sellos. Todo muy mexicano.
Adentro del hall la gente se acercaba a enormes bastidores que cubrían de tela varias mesas. La invitación era bordar. "Se trata de un bordado colectivo para todas las personas interesadas en aprender. Hay marcadores para los nenes, para que no usen las agujas. Sentamos a personas que saben bordar con personas que no, para enseñarles los puntos básicos", contó Katlyn Ferreira. Madres e hijas, hombres, expertos, debutantes. En otro sector, dos peluqueras cosían trenzas con flores en los pelos de las visitantes (que también formaban fila para esperar su turno). "Nos piden el peinado de Frida, pero lleva mucho tiempo", explicó Male, que hizo cerca de 59 trenzas.
En la tienda, hay más formas de llevarse a Frida a casa: la colección diseñada por Elina Costantini de trajes, zapatos y joyas, inspirados en los trajes de la artista que se exhiben en el segundo piso. Hay pañuelos por $45.000; huipil y falda, por $400.000; zapatos bordados, por $236.000. Libretas, postales, libros y posters, imanes, lápices… para todos los presupuestos.
Hasta las 19, solo se podían ver las exposiciones Latinoamérica en Expansión y Belkis Ayón. Mito y desobediencia, pero adentro, se abría otra fila para esperar a Viva Frida. Desde una hora antes estaba apostada al pie de la escalera mecánica la primera visitante, Fernanda Barrera: "Vine temprano para ver las cosas de Frida con calma. La admiro mucho". Pudo recorrer enseguida la muestra reúne 300 piezas traías de Casa Azul y de colecciones privadas que permiten hacer un identikit de la gran Frida Kahlo.
Muchos la siguieron en el placer de pasearse entre maniquíes que visten los trajes de tehuana del ícono mexicano, ver su pierna ortopédica, espiar los perfumes de su tocador y disfrutar de fotografías, cartas, dibujos y las dos pinturas emblemáticas que guarda el museo: Autorretrato con chango y loro (1942) y Diego y yo (1949), joyas de la colección. Fascinó a muchos también su paleta y sus pinceles, en una vitrina, un pedido especial de Elina Costantini, esposa del fundador e impulsora de la "Fridamanía". Juntos recorrieron la muestra y saludaron a los espectadores.
A esa hora también se podía ver por primera vez los tres nuevos núcleos de Latinoamérica en expansión, donde se exhiben algunas de las 17 obras de la colección personal del fundador, Eduardo Costantini, y otras tantas de las 1200 de la Colección Daros, que desde ahora son parte del acervo del museo. Las cartelas todavía dicen que pertenecen a su colección porque el anuncio de la donación fue hace apenas dos días, en la gala por los 25 años de la institución.
En la carpa donde se celebró el aniversario, ya no había mesas ni paredes exteriores, porque ahí comenzará al anochecer la fiesta del ciclo Música a cielo abierto, organizada por Malba Joven con apoyo de Artlab. "A nuestros recitales suele venir toda la familia, chicos, abuelos, mascotas. Nos gusta decir que joven es un estado mental", cuenta Javier Barneche, coordinador de Desarrollo. Malba Joven ya reúne a 700 socios. El club de amigos general llegó a 2500 aportantes.
Durará hasta la medianoche y ya tuvo un momento sobrenatural. A las 20.48 se cortó la luz en todas las manzanas, menos en una: en la Plaza Perú la fiesta continuó a todo volumen. Mientras sonaba la música de Carlos Alfonsín y Miss Lupe, se proyectaban en las pantallas visuales que diseñó el equipo de Comunicación con guiños a personajes, elementos y contexto de las obras de la Colección Malba. Se mezclaba con la luz de los bomberos que empezaban a llegar.
El museo continuó recibiendo espectadores aunque afuera no había luz ni en las veredas. La cola crecía en la oscuridad total. Una vez adentro de Malba, se podía beber una copa de vino o cerveza, invitación de la casa. Se veía radiante... gracias al poderoso grupo electrógeno de la institución.
Este domingo es el cierre de la Semana de la Alta Costura Argentina, que dirige Elina Costantini, con moda, música, luz y proyecciones inspiradas Frida Kahlo. La programación comenzará a las 20 con música y narraciones en torno a la relación entre la artista y Chavela Vargas. A las 20.30, en la explanada estará el desfile de cierre de la Semana de la Alta Costura Argentina, de las diseñadoras Natalia Antolín, Pía Carregal, Camila Romano y Carla Fernández. A las 21, show acústico de Silvestre y La Naranja.
El lunes llega la Fiesta de la lectura a partir de las 15, con invitadas estelares como la mexicana Erandi Adame, la escritora María Teresa Andruetto y la actriz y directora Maricel Álvarez. A partir de las 18.30, será la fiesta de cierre en la explanada y el lobby, con folclore mexicano, música en vivo, tragos y comidas típicas mexicanas. A las 22, se proyectará Frida, Naturaleza viva, la película de 1983 dirigida por Paul Leduc y protagonizada por Ofelia Medina. Larga vida a Frida, que estos días en Malba es el alma de la fiesta.