¿Su negocio se quedó sin espacio?
El tejido empresarial colombiano está compuesto en un 97,9 % por micro y pequeñas empresas, según Confecámaras
El tejido empresarial colombiano está compuesto en un 97,9 % por micro y pequeñas empresas, según Confecámaras. Para la mayoría, crecer no implica mudarse a una gran planta industrial, sino resolver un problema cotidiano como el aumento de mercancía y la reducción de espacio útil para generar ingresos. Esta necesidad se intensificó con el auge del comercio electrónico, que en 2025 movió $145,4 billones según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, exigiendo mayor capacidad logística. ¿Cómo saber cuándo el problema dejó de ser de organización y se convirtió en un obstáculo empresarial? Juan José Cabal, country manager de M3storage Colombia, identificó cinco señales que pueden indicar que una empresa ya necesita replantear la forma en que almacena sus bienes. La primera señal puede medirse: si más del 15 % del área alquilada tiene inventario o equipos inmóviles por 30 días, "se usa el metro más caro como depósito", advierte Cabal. En locales u oficinas comerciales, el problema no es la cantidad de mercancía, sino tenerla en el lugar equivocado pagando precio de venta por almacenamiento. La segunda señal surge cuando el almacenamiento invade pasillos, parqueaderos, salas de reuniones o casas de socios. Aunque no ocurre por ahorro sino por la lejanía de una alternativa formal, este recurso expone los productos a humedad, plagas y deterioro, desplazando áreas diseñadas para la operación del negocio. La tercera señal es ignorar el costo real de almacenar al tenerlo disperso entre arriendo, servicios y personal. Evaluar una minibodega exige incluir la ubicación: con una vacancia industrial del 1,3 % en Bogotá y rentas de $17.000 a $35.000 por metro cuadrado, según Cushman & Wakefield, la distancia incide directamente en tiempos y fletes. Y allí aparece una cuarta señal, tener el inventario lejos de donde se utiliza, pues los desplazamientos anulan el ahorro del arriendo. Con solo 4,04 % de disponibilidad de bodegas en Bogotá, según reportó Colliers durante 2025, la ubicación es determinante. Esto explica por qué la permanencia en minibodegas como M3storage pasó de seis a más de 14 meses, consolidándose como una solución permanente. La quinta señal surge cuando el espacio limita el crecimiento porque la empresa rechaza pedidos o frena importaciones por falta de capacidad. El espacio deja de ser un gasto y frena las ventas, convirtiéndose, según Cabal, en un techo de ingresos que no aparece en los estados financieros. La conclusión no es alquilar una minibodega; reorganizar también funciona. La alerta surge cuando guardar resta ventas.