La fórmula de las teleseries chilenas para cruzar las fronteras
"Prohibida obsesión" se suma a las ficciones de Mega disponibles en el streaming . En tanto, los libretos de "El jardín de Olivia" y "Los Casablanca" se acaban de vender a México y Portugal.
Crear historias que, aunque nazcan desde una realidad local, desarrollen conflictos y emociones capaces de ser reconocidos por públicos de otros países. Esa es una de las consignas de trabajo del Área Dramática de Mega, dirigida por María Eugenia Rencoret, la única que se mantiene activa en la industria local produciendo teleseries que lideran los rating de la televisión abierta y que en los últimos años han consolidado su presencia en el extranjero, a través de la pantalla tradicional y las plataformas de streaming.
"Prohibida obsesión", la nocturna protagonizada por Diego Muñoz, Fernanda Finsterbusch y Sigrid Alegría, es el ejemplo más reciente de esta expansión. La ficción se estrenó el lunes pasado simultáneamente por Mega, MegaGo y Prime Video, y durante sus primeros días registró cifras de audiencia que fluctuaron entre las 700 mil y 900 mil personas promedio por minuto.
"Para nosotros siempre ha sido muy importante que las historias puedan viajar. Y, por lo mismo, nuestro contenido es universal y ha logrado llegar a distintos territorios y culturas. Pero hoy en día se busca más, porque el mundo de la ficción ha tenido una evolución no menor: de existir solo la televisión abierta se pasó a grandes plataformas, distintos formatos, nuevas ventanas y diversos públicos", dice Rencoret.
En este escenario, buscar alianzas y vender las historias a plataformas se ha convertido en una estrategia para ampliar la presencia en otros mercados. De hecho, "Prohibida obsesión" es el último eslabón de una cadena de teleseries que han cruzado las fronteras a través del streaming . "Pobre gallo", "Demente", "Perdona nuestros pecados" y "Generación 98" también forman parte del catálogo de Prime Video. Netflix, en tanto, cuenta entre sus títulos con "Al sur del corazón", mientras que HBO obtuvo los derechos de "Pobre novio".
Para que una ficción salte al extranjero, eso sí, primero debe conquistar al público nacional. "Es necesario que sea exitosa en nuestro país. Si eso ocurre inmediatamente abre el interés en otros lugares y plataformas. Por lo tanto, el motor sigue estando aquí", afirma la directora del Área Dramática.
La clave, entonces, está en encontrar guiones que desarrollen conflictos que puedan ser comprendidos más allá de las diferencias culturales y que apelen a la universalidad de las emociones. Una familia enfrentada por sus secretos, una relación imposible, la ambición, la lucha por el poder o una herida del pasado pueden adquirir distintos rostros dependiendo del país, pero resultan reconocibles para públicos de diversas culturas.
"Las historias y sus conflictos emocionales son universales. Son problemas cercanos, reconocibles, que podrían ocurrir en cualquier lugar del mundo. Obviamente, también se hacen adaptaciones porque hay que tomar en cuenta el contexto cultural, los valores sociales y los hábitos de consumo de la audiencia para lograr que en ese país la historia sea creíble y cercana", explica Rencoret.
En cuanto al lenguaje, la opción que tienen las plataformas de subtitular los textos permite que los diálogos mantengan el acento y algunos modismos locales.
Venta de guiones
La venta de los libretos es otra de las vías para ampliar la presencia de las historias locales en otros mercados. Dos ejemplos recientes son "El jardín de Olivia" y "Los Casablanca", cuyos guiones fueron adquiridos por la cadena mexicana Televisa. Los de la primera, además, fueron comprados por la señal TVI, de Portugal. En total, son 17 los guiones de teleseries de Mega adquiridos en el extranjero, entre ellos títulos como "Amanda", "Hijos del desierto", "Verdades ocultas" y "La ley de Baltazar".
Rencoret destaca los elementos que han convertido a "El jardín de Olivia" en uno de los títulos requeridos en el último tiempo. "Es una historia familiar muy potente, con relaciones que se van construyendo y desafiando, un amor imposible y un villano que les amarga la vida a todos. Es melodrama puro, que es un código universal", señala.
La expansión de las teleseries tampoco se limitará al formato tradicional. Mega explora ahora nuevos mercados para distribuir sus ficciones verticales, un formato que apunta directamente a las nuevas formas de consumo audiovisual. "Desde su origen, este formato tiene una lógica internacional ya establecida. Las plataformas digitales permiten que una historia encuentre directamente a públicos que están en otros países", plantea Rencoret sobre los próximos horizontes que se abren para el género.