Millonarios, en caída libre desde 2024 con ¡4 técnicos!
No es un resbalón, ni un accidente, de ninguna manera es un resultado fuera de contexto
No es un resbalón, ni un accidente, de ninguna manera es un resultado fuera de contexto. La eliminación de Millonarios en los octavos de final de la Copa Betplay 2026 es el síntoma de una larga enfermedad que, por ahora, no tiene cura. Contra todo pronóstico, el favorito de la llave cayó contra Barranquilla FC, el colero del Torneo BetPlay, en una definición por penaltis en la que el rival no solo pudo ganar en los 90 minutos reglamentarios, sino que se dio el lujo de equivocarse con el arquero Guerra dos veces (en el gol y un cobro errado) y nada de eso fue aprovechado por los hombres de Alberto Gamero. Pero de nuevo, no es un hecho aislado sino el síntoma claro de un mal que comenzó con su último título, el de la Superliga 2024, y se ha cobrado ya la cabeza de cuatro entrenadores, incluido el actual, que volvió en busca de revancha. Más que mala racha Después de ganar los tres títulos domésticos y de ser reconocido como el entrenador más importante de los últimos años de Millonarios, Gamero tuvo un amargo 2024 en términos de resultados. En el primer semestre sumó 31 partidos, con 11 victorias, 9 empates y 11 derrotas, 37 goles a favor pero 37 en contra y un rendimiento de 45,2 por ciento, según datos de Sofascore. En el segundo, cuando vino su primero divorcio de la afición, llegó a 27 partidos, 13 victorias, 10 empates y 4 derrotas, con 35 goles a favor y 18 en contra (15 vallas invictas), un rendimiento de 60,5 por ciento, pero ningún tíulo. Por eso llegó David González en el la Liga I 2025, pero la expectativa superó a la realidad: dirigió 27 partidos, con 13 triunfos, 8 empates y 6 derrotas, con 35 goles a favor y 22 en contra y un rendimiento del 58 por ciento, pero fue eliminado de Copa Sudamericana por Once Caldas y dejó al equipo en la última posición de la tabla en la Liga. En agosto llegaría Hernán Torres y, lejos de ser el salvador, sería otro paso en falso: el ahorro que le dejó Su antecesor le dio para sumar en total 24 partidos, con balance de 8 victorias, 6 empate, 10 derrotas, 27 goles a favor y 30 en contra y un rendimiento del 41,7 por ciento. El interinato de Ómar Rodríguez precedió la llegada de Fabián Bustos, en febrero de 2026, y su balance en ese primer semestre fue de 30 partidos, con 13 victorias, 8 empates y 9 derrotas, 55 goles a favor y 36 en contra y un rendimiento de 52,2 por ciento. Pero de nuevo, la realidad superó a la expectativa pues, salvo un par de resonantes victorias contra Atlético Nacional en Copa Sudamericana y Liga, se quedó a la mitad del camino. Aunque arrancó este segundo semestre, el balance que le dejó a Gamero, en su segundo intento como entrenador, está en 14 partidos, 5 victorias, 7 empates y 2 derrotas, para un rendimiento del 52,4 por ciento ( 19 goles a favor, 12 en contra). En total, a partir de ese último título en 2024, los azules suman 153 partidos con 63 victorias, 48 empates, 42 derrotas, 208 goles a favor y 155 en contra, 56 vallas invictas, un rendimiento del 51,6 por ciento, y, nuevamente, ningún trofeo en las vitrinas. Cadena de decepciones Hay que decir que pasaron cuatro entrenadores y tuvo que volver Gamero y aún así el rumbo, a la luz de los resultados, no cambia. Peor aún: las eliminaciones en los torneos internacionales llegaron en las primeras rondas y la Copa Betplay, que pudo maquillar de alguna manera la crisis, se volvió inalcanzable pues, además del Barranquilla, el verdugo antes fue el descendido Envigado. Este balance, que sabe a poco más allá de los esfuerzos del club, que en el último año intentó una política de fichajes más ambiciosa, tendrá que empezar a pasar ahora a los jugadores, cuyo nivel ha dejado mucho que desear. Lo asumía Mackalister Silva en lo que su técnico llamó un ‘ridículo’. El barco sigue a la deriva.