Felipe Alliende
Quienes conocieron al miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua Felipe Alliende dan fe de su incansable trabajo en cosas del lenguaje, en la educación pública de calidad y en las numerosas tareas que desempeñó en la Universidad de Chile y en todas las instituciones a las que estuvo ligado
Quienes conocieron al miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua Felipe Alliende dan fe de su incansable trabajo en cosas del lenguaje, en la educación pública de calidad y en las numerosas tareas que desempeñó en la Universidad de Chile y en todas las instituciones a las que estuvo ligado.
Tuvo, además, la generosidad de escribir cuentos que, siendo aparentemente para niños y jóvenes, estaban impregnados de honda humanidad y transmitían mensajes que invitan a la reflexión. Recuérdanse los libros "Mi amigo el Negro" y "De puro caballero que soy".
El interlocutor del sabio Critilo que cuenta de su amistad con Felipe Alliende agrega que gozaba de un gran sentido del humor y que tomó decisiones acertadas a lo largo de su vida. El cultivo de la lengua materna, el buen decir y la disposición al diálogo serán motivo de recuerdo e inspiración.