Nobel de Física por descubrir "partículas fantasmas" en la Antártica
Los neutrinos de alta energía ayudan a entender mejor el universo. Chileno que fue ayudante del premiado en Estados Unidos, recuerda su cercanía con los alumnos.
"Ha sido una gran sorpresa y, obviamente, no me lo esperaba", dijo Francis Halzen por teléfono en la rueda de prensa después de que se anunciara que había ganado el Nobel de Física 2026.
El belga fue galardonado por el descubrimiento de neutrinos de alta energía, los que logró analizar gracias al Observatorio de Neutrinos IceCube, un laboratorio en el Polo Sur.
"Los neutrinos son partículas fundamentales que abundan. Es la segunda partícula más abundante del universo. Nos llegan neutrinos constantemente, por ejemplo, desde el Sol. Pero neutrinos de muy alta energía son más raros y pueden provenir desde fuera del sistema solar, como, por ejemplo, desde una supernova, que es la explosión de una estrella muy masiva", dice Giovanna Cottin, académica del Instituto de Física de la UC.
Además, los neutrinos son difíciles de detectar. "Interactúan poco con el resto de la materia. A veces los llaman 'partículas fantasmas' porque cuesta verlos. Y eso es bueno y malo: por un lado, cuesta estudiarlos y por otro, nos permite mirar profundamente ciertos fenómenos astrofísicos. Es una luz que puede venir de lugares densos en el cosmos y entregarnos información de lo que está pasando ahí", explica Mario Riquelme, académico del Depto. de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile.
En el IceCube, Halzen logró detectar neutrinos de origen astrofísico de muy alta energía. El laboratorio se creó en el Polo Sur "porque como son difíciles de detectar, se necesitaba un medio puro y muy voluminoso, como este pedazo de hielo, de un kilómetro cúbico, que permite generar esta interacción entre los neutrinos y el hielo", agrega.
Cottin explica: "Esta interacción produce partículas cargadas eléctricamente como electrones -el neutrino es neutro, por eso su nombre, que en italiano significa 'el pequeño neutral'- que emiten radiación o luz tipo Cherenkov".
El hallazgo ayuda a comprender "la materia a nivel fundamental. Es entender de qué estamos hechos nosotros como seres humanos, pero también la naturaleza que nos rodea. Y a partir de eso surgen aplicaciones y conexiones con otros ámbitos de la ciencia", dice Riquelme.
Para Cottin, aunque todavía quedan dudas, como entender de dónde obtienen su masa los neutrinos, "A su vez, estos neutrinos muy energéticos permiten estudiar los eventos más violentos en el universo y pueden ayudar de manera única a comprender algunos fenómenos astrofísicos. Se vuelven realmente mensajeros astronómicos y cósmicos a altas energías".
Francisco Ley, astrofísico e investigador asociado del Depto. de Física de la U. de Chile, fue ayudante de Halzen en 2019, cuando cursaba su doctorado en Astronomía en la U. de Wisconsin Madison. "Era muy buen profesor. (...) Era una persona muy cercana y amable, tanto con nosotros que éramos sus ayudantes como con los alumnos del ramo. Siempre estaba dispuesto a responder las preguntas que iban surgiendo durante y también después de clases".
El ramo se llamaba Física en las Artes, y se trataba de la física que hay detrás de la música, el sonido, la luz y la fotografía. Lo dictaban Halzen y otra experta.
Gracias a ese experiencia, en marzo de este año, Ley invitó a Halzen a dar una charla online . "Era para un grupo de Astrofísica de Altas Energías y Astropartículas que estamos construyendo en Chile. Cuando me respondió, me contó que aún se acordaba de mí, dado que fue el último ramo que se dio justo antes de la pandemia, y muy amablemente y entre toda su apretada agenda, aceptó mi invitación y pudimos escuchar su charla relacionada con la física de neutrinos y el proyecto IceCube. Fue una experiencia muy gratificante para nuestro grupo". Ayer, Ley le escribió felicitándolo por el Nobel.