La Nación, Costa Rica
11 de octubre de 2026
Costa Rica lidera el uso de la IA en la región; el reto ahora es la formación y rediseñar procesos.
La inteligencia artificial (IA) abre nuevas posibilidades para que las personas en Costa Rica aprendan, creen y hagan crecer sus ideas. Me entusiasma pensar en lo que podemos construir juntos al poner esta tecnología al servicio del talento y las aspiraciones del país.
Según el más reciente Informe Global de Difusión de IA (segundo trimestre 2026) de Microsoft, el 29,7% de las personas de entre 15 y 64 años en Costa Rica utilizó IA generativa en junio de 2026. Con esta medida de adopción, el país lidera América Latina y el Caribe.
Esa incorporación abre una nueva etapa de la conversación, en la que podemos empezar a mirar cómo este uso cada vez más extendido puede traducirse en mayor productividad, nuevas capacidades e innovación para Costa Rica.
Durante los últimos años hemos hablado mucho sobre el potencial de la IA y hoy ya lo vemos de manera más concreta, precisamente porque esas posibilidades empiezan a aparecer en actividades que forman parte de nuestro día a día. Los líderes podemos acompañar este camino escuchando a nuestros equipos y eligiendo tareas en las que la IA pueda aportar valor. También es importante plantear un rediseño de la operación y los procesos, poniendo a la IA al centro, como motor de crecimiento. Una pyme, por ejemplo, podría probarla para atender consultas de sus clientes, revisar la calidad de las respuestas y medir el tiempo ahorrado. Aprender de una prueba concreta permite ajustar y avanzar con confianza.
La formación es clave para que esa experiencia sea óptima en su productividad e impacto. Practicar con tareas reales, contrastar respuestas y hacer trabajo en una forma nueva y diferente. Dar tiempo y espacio para aprender permite que cada persona aporte su experiencia y explore el potencial.
La confianza también se construye con reglas o parámetros claros: proteger los datos, definir qué información compartir y acordar cuándo se necesita revisión humana. Así, los equipos pueden innovar con mayor seguridad y control. Esta oportunidad crece cuando más personas pueden participar. Acercar la formación a pequeñas empresas y a quienes tienen menos acceso a ella puede abrir puertas a nuevas oportunidades, ideas y proyectos. La colaboración entre empresas, centros educativos y comunidades puede ayudarnos a ampliar ese alcance.
Costa Rica tiene ante sí una oportunidad que invita a sumar esfuerzos. Con las personas en el centro, poniendo a la IA en el centro de la ambición humana, podemos convertir el interés por la IA en aprendizaje, confianza, impacto y soluciones innovadoras y útiles para el país.
---
Directora de Soluciones de Inteligencia Artificial para Latinoamérica y el Caribe de Microsoft.