Martes, 13 de Octubre de 2026

Matrícula pública cae en 180.000 estudiantes por baja natalidad; la privada crece

Costa RicaLa Nación, Costa Rica 13 de octubre de 2026

La caída de la natalidad está transformando las aulas de Costa Rica. Datos del MEP muestran tendencias opuestas en la cantidad de estudiantes de escuelas y colegios públicos y privados, mientras expertos analizan las posibles causas.

La matrícula en las escuelas y colegios estatales va en caída libre. Entre el 2021 y el 2026, el Ministerio de Educación Pública (MEP) pasó de tener 1.087.606 estudiantes inscritos a 908.038. Se trata de una reducción de 179.568 alumnos y se estima que el año entrante habrá aún menos en las aulas.

Durante este mismo lustro, la educación privada ha experimentado un efecto contrario. Si bien su matrícula es mucho menor que la del MEP -casi nueve de cada 10 estudiantes asisten a instituciones estatales- los niños y jóvenes enrolados en la enseñanza particular han aumentado.

En los últimos seis años, los centros privados pasaron de 81.220 alumnos a 93.755. Lo anterior representa un aumento de 12.535 estudiantes, según datos analizados por La Nación a partir de información de matrícula de todo el sistema educativo recolectada por el Ministerio de Educación.

Dicho aumento explica solo una pequeña parte de la reducción de la población estudiantil en la educación pública. Según el Ministerio, la mayor parte de esa disminución obedece a factores demográficos.

"Aun bajo el supuesto más extremo, el aumento privado explica como máximo el 7 % de la caída pública. El 93 % restante no tiene relación con el sector privado", aseveró Leonardo Sánchez Hernández, jerarca del MEP.

Las causas detrás de miles de estudiantes menos en aulas públicas

Para el ministro Sánchez, los motivos detrás de estos cambios abruptos en la matrícula están relacionados, sobre todo, con la baja en la natalidad. Entre 2016 y 2026, la matrícula pública pasó de 965.548 a 908.038 estudiantes.

También lo atribuye a ajustes de registro posteriores a la pandemia, la migración y la exclusión educativa que, según el MEP, para este 2026 afecta a 9.662 alumnos.

Sánchez indicó que Costa Rica atraviesa una transformación demográfica más acelerada de lo previsto. Según datos del INEC citados por el jerarca, la fecundidad cayó de 1,78 hijos por mujer en 2014 a 1,12 en 2024, mientras que la tasa bruta de natalidad disminuyó un 23% entre 2020 y 2025.

"Las proyecciones oficiales esperaban ese nivel para 2029, así que el país llegó a él con cuatro años de adelanto", comentó.

Actualmente, los centros educativos están recibiendo generaciones menos numerosas con respecto a las que están egresando. Este fenómeno, según las autoridades educativas, es la causa de que la matrícula pierda entre 30.000 y 42.000 estudiantes al año.

"Para 2027 se proyectan 873.086 estudiantes", indicó el ministro. Esta cifra representaría 34.952 alumnos menos en las aulas públicas en comparación con este 2026.

Privados no han sentido un descenso en la matrícula

Pese a los cambios demográficos de la última década, la matrícula en los centros educativos privados pasó de 84.507 estudiantes en el 2016 a 93.755 en el 2026. Desde el 2022 a la fecha, la matrícula ha ido en aumento, según datos del MEP analizados por La Nación.

Antonio Fernández Rojas, director ejecutivo de la Asociación para el Desarrollo Cultural y Educativo (ADEC), que opera los centros educativos privados Yorkín School, Iribó School y Olmos Preschool (con cinco sedes), aseguró que en la última década han mantenido un crecimiento estable de entre un 3% y un 5% anual.

"El descenso de población es significativo, tendríamos que estar bajando matrícula. Sin embargo, en los privados no lo hemos sentido", indicó Fernández.

El educador, quien formó parte de la Junta Directiva de la Asociación de Centros Educativos Privados (ACEP), consideró que el paso de la pandemia pudo incidir en que algunas familias trasladaran a sus hijos de la educación pública a la privada "haciendo un esfuerzo".

La Nación intentó conversar con un vocero de la ACEP. Sin embargo, aunque solicitaron información adicional sobre la eventual entrevista, al cierre de esta información no respondieron a las consultas planteadas.

Una hipótesis planteada por Dagoberto Murillo Delgado, investigador del Programa Estado de la Educación, es que al reducirse el tamaño de las familias costarricenses, los hogares podrían disponer ahora de más recursos para invertir en educación privada para sus hijos.

También señaló que puede haber núcleos con mayores ingresos y mayor nivel educativo que prefieran optar por esta alternativa de enseñanza.

Murillo recordó que históricamente la educación pública ha tenido un papel predominante en Costa Rica y que, según sondeos realizados anteriormente, la principal razón para elegirla era la imposibilidad económica de acceder a otras alternativas.

"Si las familias están teniendo menos niños, puede ser que el ingreso por persona esté mejorando y, para algunos hogares —no para todos—, las posibilidades de poder enviar a su hijo a un centro privado ahora son mayores", aseveró.

Las razones de algunas familias para migrar del sistema público al privado

Padres cuyos hijos pasaron de la educación pública a la privada afirmaron que hicieron el cambio buscando un reforzamiento en idiomas y una educación más sólida.

"Mi hija estuvo en el sistema público y noté aspectos positivos; siempre tuvo docentes muy profesionales, atentas, muy preparadas, comprometidas con su labor. Sin embargo, al comparar la institución encontramos diferencias que influyeron en nuestra decisión, afectaba el tema de menor cantidad de estudiantes por grupo", contó John Montoya, quien estudió en centros educativos públicos y actualmente es docente del colegio privado Yorkín.

Otro padre, quien solicitó el resguardo de su identidad, contó a La Nación que decidió trasladare a su hijo de una escuela pública a un colegio privado para ofrecerle otro tipo de herramientas a las que no tuvo acceso su hijo mayor.

"El inglés es muy básico. Uno veía la educación y decía: ‘Cuando mi hijo salga del colegio qué armas va a tener para enfrentar lo que hay en la calle’. En la educación privada estamos apostando para que nuestro hijo menor tenga ese abanico abierto y salga con un inglés mejor. Lamentablemente, por temas económicos a mi hijo mayor no le pudimos dar la oportunidad", comentó este trabajador independiente de un taller de enderezado y pintura.

Cierre de centros educativos

La baja en la natalidad que experimenta Costa Rica ha provocado el cierre de centros educativos. Entre el 2019 y el 2022, el MEP clausuró 25 escuelas y colegios. La cifra se duplicó entre 2023 y 2026, cuando 51 instituciones dejaron de funcionar.

El investigador Dagoberto Murillo afirmó que en los informes del Estado de la Educación (EE) se ha abordado cómo la caída en la tasa de la natalidad representa una oportunidad para que se mejore el sistema educativo público.

"Este fenómeno (...) brinda oportunidades ya que genera menos presión para el sistema educativo (...). Nosotros hablábamos de que más que empezar a cerrar centros o a disminuir códigos docentes se podría empezar analizando de qué manera se podrían mejorar temas de calidad", indicó Murillo.

Meses atrás, el MEP anunció que ante los cambios demográficos del país se irían disminuyendo, en forma paulatina, el número de estudiantes por grupo.

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