Del k-pop al "chispop": jóvenes chilenos crean sus propias bandas inspirados en la ola coreana
Grupos que antes solo buscaban bailar como sus ídolos asiáticos, hoy componen sus propias canciones y coreografías, incorporando elementos del pop coreano, pero sumándole identidad local.
Cuando Javier Fierro (23) descubrió a la banda coreana BTS, casi un década atrás, no imaginaba que terminaría estudiando música y formando su propio grupo musical. "Más que nada, eso fue lo que me impulsó a elegir mi carrera", asegura.
Mañana estará entre quienes asistirán al Estadio Nacional a ver a BTS: "Es especial ir a ver al grupo con el que crecí, pero ahora también desde mi lugar como artista. Quiero observar su show , aprender de ellos y llevar esa inspiración a lo que hacemos nosotros".
Fierro es uno de los cinco integrantes de VRZUS, una de las agrupaciones "chispop" que forman parte de una incipiente escena de pop chileno inspirada en el modelo de los grupos coreanos.
"El 'chispop' (también conocido como CH-pop ) es como el k-pop , pero en español y con elementos de la música latina, como el reggaetón y dembow ", explica.
Debido a que se hace en Chile se le antepone la ch, en vez de la k, que hace referencia a Corea escrito en inglés. Sus letras, además, suelen tener modismos nacionales.
El fenómeno ha tomado fuerza: el hashtag " chispop" en Instagram tiene más de 27 mil publicaciones.
Junto a Diego Prado (27), Tomás Castillo (19), León Contreras (20) y Tomás Castro (25), Fierro ensaya dos o tres veces por semana, durante aproximadamente tres horas.
Los chispop vienen del mundo de los dance covers , es decir, grupos que reproducen coreografías de k-pop y que en Santiago suelen ensayar los fines de semana frente a los vidrios de los edificios cercanos al metro El Golf. Prado dice que a veces se juntan más de 60 personas a bailar.
"La idea es replicar a los grupos de k-pop que te gustan no solo en la coreografía, sino en los gestos que hacen (...). Es un ejercicio teatral también porque cada integrante del grupo imita a un artista de la banda", agrega.
Las bandas asisten a competencias que suelen ser en universidades, municipalidades o centros de eventos. "Te aplauden, te gritan y te graban cuando es tu turno. Es un poco vivir la experiencia de ser una mini celebridad", cuenta Prado.
Sin embargo, el "chispop" va más allá. "Muchos de los artistas del "chispop" vienen de haber bailado en dance covers de k-pop , pero crean grupos con letras y coreografías propias, no solo imitando", explica Sol Hrdina, creadora de contenido "chispop" (@blue_nya en Instagram).
"Es una escena que está formando y que creo que puede crecer mucho más", dice. Entre las agrupaciones emergentes, además de VRZUS, menciona a AQROSS, RGBOYZ y DyNASTY. Y para ejemplificar el alcance del fenómeno, cuenta que el domingo pasado la invitaron a animar por primera vez un bloque "chispop" en el Centro Cultural de Puente Alto, donde se presentaron cuatro agrupaciones exponentes del género.
Fernanda Traslaviña (24), quien ha participado en distintos grupos de dance covers , destaca que las bandas de "chispop" también adoptan del k-pop la construcción de conceptos alrededor de cada canción: "Eso incluye la estética, el vestuario y la puesta en escena (...) Es una historia".
En redes sociales
Según la encuesta 5C de Cadem de mayo de 2026, el 83% de los chilenos conoce el k-pop como género musical y uno de cada cinco lo escucha. BTS es el grupo más conocido, según la misma encuesta.
Natalia Miranda, socióloga y académica de la U. Mayor, explica que el interés por la cultura asiática comenzó con la llegada de series como Dragon Ball y Pokémon a la televisión chilena en los años 90 y 2000. "Ese primer momento hizo que Asia como localidad dejara de ser culturalmente tan distante (...). La ola coreana, en cambio, se consolidó durante la década de 2010, junto con la expansión de YouTube y las redes sociales", señala.
Miranda explica que estas plataformas también "intensifican la sensación de cercanía entre los artistas y sus fans", al permitirles seguir su vida cotidiana.
Josefa Ubilla (21) lo vive así: "Uno genera mucha cercanía con los k-idols porque tienen muchas plataformas para verlos y muestran toda su vida, entonces uno siente que los conoce (...) por ejemplo, todos los años muestran sus vacaciones en una especie de reality ".
Esa es una práctica que el "chispop" intenta imitar en su propia escala. "Tratan de subir varios tiktoks y responder todos los comentarios, pero lo que hacen en Corea es a otro nivel", comenta Hrdina.
La bailarina de dance covers Fabiana Betancourt (21) cree que "los grupos de 'chispop' la están rompiendo" y que pueden ser un gran éxito en Chile por la cantidad de gente afín al k-pop .
Ella también es fanática de BTS: "Sus bailes son tan coordinados que llamaron mucho mi atención y quise empezar a bailar como ellos". Los conoció en el 2016 y mañana los verá por primera vez.
Castillo cuenta que comenzó a escuchar k-pop después de ver a otros estudiantes bailar coreografías de BTS en el colegio, pero asegura que su banda "chispop", VRZUS, busca desarrollar una identidad propia. "Queremos hacer algo nuevo, pero extraer del k-pop la estética y poder bailar coreografías complejas mientras cantamos", agrega Fierro.
Hrdina asegura que ocurren fenómenos similares al "chispop" en países como Argentina y Perú: "Hay varios ejemplos en Latinoamérica de artistas que se inspiran en el k-pop y le dan identidad local (...) Si es solo una copia del k-kop a la gente no le gusta".