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KFC ha llegado a un acuerdo con Coca-Cola para que esta sea su proveedora de bebidas en miles de restaurantes en Estados Unidos, lo que supone un duro golpe para PepsiCo, su proveedor de toda la vida
KFC ha llegado a un acuerdo con Coca-Cola para que esta sea su proveedora de bebidas en miles de restaurantes en Estados Unidos, lo que supone un duro golpe para PepsiCo, su proveedor de toda la vida. La transición a Coca-Cola en los restaurantes KFC de Estados Unidos comenzará en enero. Según un comunicado interno de KFC, PepsiCo seguirá abasteciendo a muchos mercados de KFC International, la división de mayor envergadura de la cadena de restaurantes. Asimismo, PepsiCo continuará siendo proveedora de Taco Bell, según una persona familiarizada con el asunto. Estas divisiones, que forman parte de Yum¡ Brands, están creciendo a un ritmo más rápido que el negocio de KFC en Estados Unidos. No obstante, este cambio en una relación comercial que se ha prolongado durante décadas podría perjudicar aún más a PepsiCo en un momento en el que su negocio de bebidas atraviesa dificultades. Además, supone un nuevo revés en la histórica rivalidad.
El contralor de la ciudad de Nueva York, Mark Levine, defendió el jueves su decisión de no utilizar los fondos de pensiones de la ciudad para invertir en bonos israelíes, después de que este demócrata de origen judío enfrentara crecientes críticas por retractarse de una promesa clave de su campaña. Levine, quien supervisa la inversión de unos 2.000 millones de dólares de los fondos de pensiones municipales, ha sido objeto de críticas desde que, en una entrevista a principios de esta semana, declarara que optaría por no adquirir dichos bonos. Algunos líderes judíos lo acusaron de incumplir el compromiso que adquirió durante la contienda electoral del año pasado -cuando aspiraba al cargo de contralor- de retomar la compra de bonos israelíes, y señalaron que esto podría avivar aún más el creciente antisemitismo.