Craso error
Infortunadamente para Ucrania, Trump y Netanyahu iniciaron una guerra contra Irán.
La situación del mundo está mal pero va a estar mucho peor si no se pone freno a las principales guerras en Europa y Medio Oriente.
Según observadores el conflicto entre Rusia y Ucrania traerá, entre otras cosas, una importante reducción de productos alimenticios al mercado. Ucrania, gran productor de girasol y maíz, ha tenido dificultad en sembrar y ahora, en cosechar. Además, todas sus rutas marítimas estan comprometidas. Las instalaciones portuarias han sido bombardeadas y no estan operando. Odesa por caer en manos rusas. Muchos barcos graneleros han sido hundidos en el mar Negro y Caspio, incluidos los rusos. La tregua que se había pactado para permitir un canal de acceso mutuo, al mercado, vía el Mar Negro, se ha esfumado.
Ucrania y Rusia han sido importantes fabricantes de fertilizantes cuya producción y exportación también se ha visto muy afectada.
Como parte de su estrategia de sometimiento, y dada la resistencia ucraniana, Rusia ahora ataca sistemáticamente el transporte y las comunicaciones de Ucrania, bombardeando y destruyendo, locomotoras, estaciones ferroviarias y puentes. Por eso, Ucrania tampoco podrá exportar volúmenes de granos por tren a través de Polonia, una ruta alternativa. Tratará de intentarlo con camiones, lo que, según los expertos, solo permitiría transportar apenas un 6 a 7% del volumen habitual. Incluso si esa cifra se triplicara, seguiría siendo muy baja en comparación con los niveles normales. Por lo tanto no contaría con suficiente flujo de fondos para solventar la administración del estado y menos, repagar a sus acreedores.
No resulta creíble afirmar que Ucrania esté ganando o empatando la guerra. Es cierto que han sido valientes y han asestado golpes sorpresivos y significativos a su adversario, y que obtuvieron algunos triunfos puntuales sobre el terreno, pero nada más que eso. Ucrania no puede ganar esta guerra. El cerco se va cerrando. Además, en una eventual negociación posterior, es probable que Rusia niegue devolver los territorios conquistados, más allá de su exigencia de secesión territorial permanente desechadas por Ucrania en la cumbre de Turquía en 2022 y reuniones posteriores.
Según el cálculo de un analista, Ucrania ha perdido cerca de dos millones de hombres entre muertos y heridos que no volverán al frente. Tampoco sirve como consuelo que Rusia haya tenido pérdidas similares, porque cuenta con una población cuatro veces mayor y puede reponerlas con mayor facilidad.
Infortunadamente para Ucrania, Trump y Netanyahu iniciaron una guerra contra Irán, un país relevante que puede devolver trompadas y desviar recurso de ese teatro de operaciones.
La hipótesis de una corta operación en Irán con un cambio de régimen, etc. no se ha producido. El contrincante no ha caído desarticulado y se presenta desafiante y amenazador.
Ahora será mucho más difícil alcanzar un armisticio equilibrado y no digamos, una paz duradera. Estados Unidos puede seguir causando daños considerables a Irán, pero Irán también puede responder, aunque de
otra manera. Mientras tanto, se agravarán las consecuencias de la escasez de combustible, el aumento de precios y un mayor número de personas pobres sufrirán hambre y sed. Subirán los fletes, los seguros y el costo del dinero; habrá más frío en invierno, más calor en verano. Inflación y caída de consumo real.
El conflicto con Irán recuerda un episodio histórico ocurrido en el año 53 a. C., cuando Marco Craso, integrante del triunvirato que gobernaba Roma, decidió invadir el Imperio Parto (Persia) -actual Irán- en busca de gloria y botín, pese a las advertencias recibidas. Fue derrotado de forma decisiva en la batalla de Carras.
Craso era el hombre más rico de Roma. Había hecho fortuna en el sector inmobiliario pero quería igualar su prestigio al de Julio César y Pompeyo. Le advirtieron sobre la caballería parta y sus arqueros. Pidió ver sus flechas. Tras examinarlas, concluyó que eran buenas pero costosas, y que sus adversarios no tendrían suficiente cantidad para detener a sus legiones. Se equivocó, sus soldados terminaron desangrándose mientras la caballería enemiga lanzaba lluvias de proyectiles sobre sus formaciones compactas, casi sin entrar en contacto directo.
Poco después Craso (*) concurrió a una negociación que termino siendo una emboscada y eventualmente fue muerto. En Roma cayo el Triunvirato. Gran crisis política. El imperio se había sobre extendido. De allí en más, su frontera, en medio oriente, no traspaso el rio Éufrates.
Hoy, la desembocadura del mar Rojo en el sur de (Yemen), se encuentra comprometida.
Según expertos, las distintas tribus del sur de Yemen son feroces guerreros. El terreno es muy similar al de Afganistán. El conflicto que Saudi Arabia mantiene con ellos se ha intensificado. El Principe Heredero ha pedido ayuda a Trump quien le ha mandado más de 100 asesores pero negó participar en combates.
Mientras tanto el flujo normal de hidrocarburos al mercado ha sido severamente afectado. El largo oleoducto (Este-Oeste) de Arabia Saudita ha sido
dañado por los Hutíes y aunque parcialmente reparado, muestra obvias vulnerabilidades.
Según expertos, el ejercito Saudi y el oficialismo en Yemen, no podría vencer a los revoltosos. El pacto de defensa entre Arabia Saudita, Pakistán y Turquía excluye la obligación de participar en los conflictos preexistentes. A pesar de ello se reunieron hace poco para actuar conjuntamente. Veremos hasta donde.
El gobierno de Yemen reconquisto Macha, un puerto importante que estaba en manos de los Huties.
A largo plazo, es probable que lo Saudíes deban pactar con los Hutíes, con la ayuda de Irán. Hay rumores de actividad diplomática en ese sentido.
Los principados del golfo sin duda estan revaluando sus posturas frente a la nueva realidad de quedar solos frente a Irán.
Ante lo ocurrido, es posible que EE. UU. haya alcanzado el límite de su influencia geopolítica y sé haya propuesto no escalar más. Su poder no ha terminado, pero su ejercicio ha excedió sus posibilidades prácticas y deba reacomodarse.
Hacerlo bien no será fácil. Existen poderosos intereses en contra de este cambio, entre ellos está nada menos que Israel que se sentirá huérfano más quienes lucran por la guerra.