El Senado también se la juega
Tras la agónica aprobación de facultades acotadas en Diputados, con Fuerza Popular apostando al todo o nada; en el Senado también se la siguen jugando por reponer algo de lo acotado.
Por Fernando Vivasperiodista
En Diputados apostaron hasta la casa. En el Senado no fueron temerarios, fueron torpes. Primero, no querían limitarse a lo acotado con un argumento truculento. El primer ministro Luis Galarreta dio la pauta: aunque Diputados diga que solo aprobó medidas en dos materias, en realidad, han aprobado seis, pues el FEN está desperdigado en varias. La estrategia de presentar un paquetazo de facultades, a sabiendas de que Diputados las acotaría al mínimo pero que el Senado podría reponer casi todo (ver ?La feria de las facultades? del 7/9/26), incluyó la treta adicional del FEN disperso. La clave para entenderlo está en el Art. 25 del reglamento del Senado: ??no se pueden incorporar materias distintas a la propuesta legislativa enviada por la Cámara de Diputados?. El predictamen que se conoció desde el miércoles no recogió esa tesis. Se circunscribió a las dos materias, pero agregaron siete medidas nuevas y ampliaron algunas de las 20. Y vino el bolondrón.Como ya sabrán, en el Senado hay un empate numérico entre Fuerza Popular (FP) más Renovación Popular (RP) y la suma de las bancadas de izquierda. Ambas suman 30. Pero no es un empate perfecto: si empatan 30/30 o 29/29, Miki Torres, presidente del Senado, puede usar su voto dirimente. Ojo, si se trata de aprobar una simple ratificación de la propuesta de Diputados, basta mayoría simple, o sea, la mitad más uno de quienes asistan. Pero para rechazar o modificar; se necesita mayoría calificada, es decir, la mitad más uno del Senado, 31 votos. Vale tener esto en cuenta cuando lleguemos al pleno.Si la votación hubiese sucedido el 19, como prometió Mesía, podrían haberse perdido dos votos de la coalición de izquierda, Mirtha Vásquez de Ahora Nación y Víctor Cutipa de JP, además de Juan Carlos Velázquez y Nilza Chacón de FP. Fue un viaje largo a la China programado con un retorno que excedía el supuesto. Velásquez se comprometió con su bancada a pagar su pasaje si había que regresar pronto. Ninguno tuvo que sacar de su bolsillo. Los chinos, ante la posibilidad de interferir en una votación decisiva, los tuvieron de vuelta entre el sábado y el domingo.Renovación Popular (RP) es, ahora, el fiel de la balanza entre el oficialismo y la oposición. Su dilema fue qué tanto ayudaba a FP a ampliar facultades con las que por afinidad ideológica está de acuerdo (participación militar, denominación de ?grupos hostiles? y hacer una DINI operativa) y qué tanto respalda la alianza que hicieron en Diputados con el PBG, Ahora Nación (AN) y Obras. Su opción fue convencer a FP de limitarse a las dos materias más pocos agregados.En Constitución también hay un empate de seis versus seis; pero el presidente de la comisión, Carlos Mesía, es de FP y dirime. Por eso nos quedamos perplejos cuando se votó una cuestión de orden de la senadora del PBG, Patricia Iturregui, para abrir un debate sobre el límite de las modificaciones. Alejandro Aguinaga de FP, que estaba en un evento en Argentina, tuvo problemas de conexión y no pudo votar a tiempo. Ganó el debate previo, y el oficialismo planteó rectificar la votación, ante la grita de la izquierda. Mesía quiso conciliar ofreciendo un pequeño debate fuera de reglamento. Fue tan mal planteada su oferta, que la izquierda se retiró frustrando el quórum.La izquierda pidió el debate previo con la esperanza de plantear una lectura restrictiva del Art. 25 del reglamento, que dice: ?Al revisar las propuestas legislativas aprobadas por la Cámara de Diputados, aprobándolas, rechazándolas o modificándolas de manera complementaria y de conformidad de sus fines?. En su lectura, coincidente con algunos juristas, solo se puede trabajar sobre las 20 medidas aprobadas, no sumar otras. Otros juristas y el oficialismo creen en una interpretación más abierta de las modificaciones complementarias.Hasta el cierre de esta crónica, el oficialismo no ha logrado convencer a la oposición de sentarse a discutir su dictamen y el de Diputados. No han ofrecido, en público, ni ceder con el debate previo. Mesía, apelando a una extraña figura, hizo un vano intento de convocar a los asesores de los congresistas, para hacer acuerdos a través de ellos. La posibilidad de que Miki Torres, como presidente del Senado, pida debatir el dictamen sin que se haya votado en Constitución, demanda 36 votos, que difícilmente conseguiría. Mesía ha convocado una sesión para el lunes a la que la izquierda solo iría si le conceden alguna de sus dos exigencias: la mínima, que es el debate previo; o la máxima, que es solo discutir el dictamen de Diputados. Como me dijo Rosa Bartra en una entrevista: ?La oposición ha descubierto el valor de su quórum?.La alianza opositora duda de Obras, pues ha dado muestras de negociación efectiva con el Ejecutivo. Por lo demás, no olviden que ya entramos en la fase de negociaciones directas con congresistas individuales que siempre tienen algún proyecto para su región o sueño legislativo en manos. Esperen sorpresas en Constitución y en el pleno que ya no será el lunes. Con las torpezas oficialistas y el radicalismo opositor que estalló en Constitución, el Ejecutivo no la tiene fácil.
?La embajada china, ante la posibilidad de interferir en una votación decisiva, acortó la agenda para que los cuatro senadores estén de vuelta entre el sábado y el domingo?.