Fragmentación política es por primera vez la más baja en 11 años de vigencia de la reforma electoral de Bachelet
La atomización del sistema tiende a hacer más complejas las opciones de acuerdos, explican expertos, lo que se vería reflejado en una alta existencia de partidos, por lo que los 15 actuales serían un número favorable.
En el otoño de 2015, la expresidenta Michelle Bachelet promulgó a ley su reforma electoral que vino a reemplazar el sistema binominal por otro proporcional corregido, se dijo en esa ocasión.
La supuesta corrección supuso ajustar distritos, circunscripciones, aumentar el número de diputados y senadores, así como "relajar" requisitos para la constitución de partidos políticos.
A tal punto llegó la disminución de exigencias, afirman sus críticos, que al año siguiente de la entrada en vigor de la reforma electoral de Bachelet las colectividades políticas alcanzaron el récord de llegar a ser 33, dando un salto de las 14 que había.
Desde entonces, la cantidad de partidos ha fluctuado, siendo más o menos el peak en 2016. Sin embargo, recién en 2026, a 11 años de la aprobación de la reforma electoral que reemplazo el sistema electoral binominal, por primera vez el total de colectividades es el más bajo, llegando a ser actualmente 15.
Conforman el listado las entidades más tradicionales, como RN, la UDI, el PS, el PPD, la DC y los radicales. Así como el PC y los regionalistas. De igual modo, están los partidos de más reciente constitución y emergentes, tales como el Cristiano, Evópoli, el Frente Amplio, el Partido Nacional Libertario, el Republicano y el Partido de la Gente.
La existencia de 15 colectividades es leída por expertos y académicos (ver nota relacionada) como algo positivo, pues, afirman, lo contrario introduce una alta atomización en el sistema político que en su rango más elevado podría afectar la gobernabilidad al convivir más partidos en la Cámara de Diputados que los recomendados por los estudiosos de la ciencia política.
Mayor gobernabilidad
Sobre el actual número de partidos, los 15 tienen representación parlamentaria en la Cámara de Diputados. De manera poco usual, no hay colectividades vigentes sin legisladores, lo que es considerado favorable para la administración del gobierno de turno, tal como se ha visto, por ejemplo, en el avance en parte de la agenda de seguridad del Presidente José Antonio Kast.
Reflejo de la concordia en la Cámara es que hay normas de la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) que ya se han convertido en ley de manera más o menos expedita y, la que se trabó, sobre migraciones, fue por la descoordinación oficialista que redundó en la falta de un voto en sala para lograr aprobar su idea de legislar.
Algo parecido se analiza pasó con la reforma constitucional en seguridad de La Moneda, la que si bien no prosperó y el Ejecutivo la debió retirar de tramitación, sí dio paso a la redacción de una propuesta alternativa que tendría el apoyo para avanzar en su discusión. "De eso se trata la gobernabilidad", comentan en parte del oficialismo.
Menos requisitos
Cuando la entonces presidenta Bachelet promulgó su reforma electoral, se dijo precisamente que traería mayor gobernabilidad al sistema, junto con "comenzar ahora una nueva etapa en nuestra historia, la etapa en que políticos y ciudadanos reconstruyamos las confianzas mutuas que son la base de nuestra convivencia y nuestra gobernabilidad", decía hace poco más de una década la también exfuncionaria de Naciones Unidas.
Para la proliferación de partidos políticos en 2016, se sugiere buscar la razón en por lo menos dos normas contenidas en la reforma electoral de Bachelet. Ambas apuntaron a modificar la Ley Orgánica de Partidos Políticos, la número 18.603.
Así, entre los motivos se considera el cambio que se introdujo para establecer que "los partidos políticos existirán como tales cuando se hubieren constituido legalmente en al menos una de las regiones en que se divide políticamente el país", a contramano de las ocho que históricamente se exigían.
Esa modificación se cree habría redundado en que se pudieran constituir 33 partidos en 2016. Ante las críticas de parlamentarios y especialistas, el criterio alcanzó a estar vigente tan solo un año al ser modificado por la Ley que Fortalece el Carácter Público y Democrático de los Partidos Políticos y Facilita su Modernización (20.915).
Ese cambio se tradujo en pasar del requisito de una región para que existan a estar constituidos legalmente "en al menos ocho de las regiones en que se divide política y administrativamente el país o en un mínimo de tres regiones geográficamente contiguas".
Sumado a esa modificación está un segundo ajuste que favoreció la mayor constitución de partidos políticos, al rebajar la histórica exigencia de afiliar del 0,5% al 0,25% de ciudadanos con derecho a sufragio en la última elección de diputados en cada una de las regiones donde esté constituyéndose, para permitir la conformación de un partido político.
Reforma de Boric
Once años después, ese guarismo también será modificado y elevado a 0,3%, pero no de los que hayan votado a diputado, sino del padrón electoral vigente, por lo que se robustecerá todavía más el requisito de contar con más militantes para la existencia de partidos.
Eso sucederá una vez se publique la reforma al sistema político recientemente aprobada por el Congreso, de autoría del expresidente Gabriel Boric, inspirada en poner fin a los llamados "partidos pymes". La norma fue a su control preventivo de constitucionalidad en el TC.
Mientras eso pasa, hay quienes aún les resuenan los dichos del exministro del Interior de Bachelet, Rodrigo Peñailillo, quien aseguraba en 2015 que su reforma electoral venía a "institucionalizar el debate, porque el Congreso Nacional toma mayor legitimidad y representatividad. Y por lo tanto, da el espacio para nuevas fuerzas políticas y movimientos".
Firma La expresidenta firmó la promulgación de su reforma electoral en abril del año 2015.
155
diputados y 50 senadores se eligen actualmente, tras la aprobación de la reforma electoral de Bachelet. La mayor cantidad de parlamentarios no supuso, se dijo a su favor, un alza de presupuesto para el erario fiscal.
0,5%
era el umbral original , el que se redujo a 0,25% para la exigencia de afiliados para constituir un partido político, respecto de quienes hayan sufragado en la última elección de diputados (subirá próximamente a 0,3%).