El Congreso valoró la iniciativa del Pit-Cnt y buscará acuerdos en 2027 para aportar al gobierno; Fernando Pereira aclaró no tiene que ser durante este período y respaldó los cambios tributarios del Ejecutivo.
La lectura del pasaje sobre
el 1% más rico levantó una ovación en el Palacio Peñarol. En
el cierre de su VIII Congreso, el
Frente Amplio acordó este domingo mantener abierta la discusión sobre cuánto deben aportar los mayores patrimonios. Más tarde, en rueda de prensa,
Fernando Pereira defendió esa decisión. "
El Frente Amplio no se termina con el gobierno ni se termina con la gestión de (Gabriel) Oddone", dijo.
El texto acordado valoró la iniciativa del
Pit-Cnt como un "aporte relevante" al debate sobre
justicia tributaria y compartió su orientación contra la
desigualdad y la pobreza infantil. Propuso continuar el "estudio y el diálogo" para alcanzar acuerdos durante 2027 y avanzar en iniciativas que sean aportes concretos para el gobierno.
El acuerdo tuvo matices. Una congresal del comité
Martín Fierro señaló que su propuesta de respaldar la iniciativa sindical estaba contemplada, aunque "no en su cabalidad". Igualmente, consideró que la moción estaba "muy bien lograda". El texto reunió aportes de más de 20 comités y sectores. El plenario aprobó luego el bloque de mociones que habían superado los
dos tercios de votos a favor en comisión.
Consultado en la rueda de prensa posterior a la última jornada del congreso sobre si el Frente Amplio insistirá con la medida, Pereira defendió mantener la discusión, aunque aclaró que no necesariamente se buscará impulsar esa medida en este período de gobierno. "Ninguna fuerza progresista se puede mutilar la idea de generar justicia tributaria", sostuvo en este sentido. Y luego cuestionó que haya "uruguayos con
recursos para vivir durante varias generaciones", mientras otros no llegan a cubrir su alimentación diaria.
Con respecto a si la oposición del ministro de Economía al impuesto respondía a falta de sensibilidad, Pereira rechazó esa explicación y valoró los cambios tributarios que ya aplicó el gobierno de
Yamandú Orsi. Mencionó el impuesto mínimo global a las multinacionales y los gravámenes vinculados a la riqueza que uruguayos tienen en el exterior, con los que estimó una recaudación cercana a
US$ 600 millones.
"No es que no se hicieron cambios tributarios", señaló. Explicó que Oddone entiende que en este período no deberían hacerse más y remarcó que la vida del Frente Amplio continúa más allá del gobierno y de la gestión del ministro. También reivindicó la combinación de las políticas económica, laboral y social, a las que vinculó con
la salida de 95.000 personas de la pobreza.La moción del capítulo económica leída durante el congreso también respaldó los cambios tributarios del Ejecutivo, que calificó como los más profundos desde 2007. El texto destacó el impuesto a grandes multinacionales, la ampliación de la tributación sobre ganancias del capital financiero en el exterior y el gravamen a distribuciones antes exoneradas de dividendos a no residentes. Sostuvo que el debate "
no puede ser un tabú para la izquierda" y pidió evaluar los efectos sobre la recaudación, el empleo y la inversión.
Dentro del
Palacio Peñarol, las banderas de los comités compartían espacio con las de
Palestina y otras con alusiones al presidente de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva (a quien luego harían una ovación de pie de cara a las elecciones del próximo domingo). Termos y mates acompañaban la jornada bajo el lema "El futuro se construye" y la imagen de
José Mujica, cuyo nombre llevó el Congreso. Pereira alternó las votaciones con bromas y pedidos para que cada congresal ocupara su lugar.
Para su reelección, la sala se puso de pie. La continuidad de Pereira, que llegaba con el
respaldo unánime del Plenario Nacional, fue aprobada bajo una gran ovación. Los discursos de apoyo realizados por otros dirigentes políticos, entre ellos
Lucía Topolansky,
Óscar Andrade y
Liliam Kechichian, reivindicaron sus recorridas por el interior y su vínculo con los comités. Tras la votación, el presidente agradeció a la militancia y anunció que propondrá nuevamente a
Verónica Piñeiro como vicepresidenta del partido.
En su discurso fijó un límite para este mandato. "Ni un día más, ni un día menos", aseguró. En la rueda de prensa explicó que dedicará los próximos cinco años a la presidencia de su partido y que no habrá otro período, gane o pierda el Frente Amplio en las elecciones de 2029. También descartó una candidatura presidencial. "No está en mí otra tarea que ser orgullosamente presidente del Frente Amplio", explicó.
La relación con la oposición apareció en el discurso y volvió tras las preguntas de la prensa. Pereira calificó de "insoportable" la
violencia contra las mujeres en el Parlamento y cuestionó a senadores que "se comportan como patoteros". Llamó a enfrentarlos con ideas. Dijo que conversará con los presidentes de los demás partidos y que el FA tiene prevista una reunión sobre financiamiento político, transparencia y fortalecimiento de los organismos de control.
El próximo ciclo electoral quedó instalado en el cierre de su discurso. Pereira convocó a "trabajar desde ahora para llegar a 2029
en condiciones de competir y ganar, sin desplazar la responsabilidad de gobierno". Igualmente, distinguió esa preparación del comienzo de una campaña. "Se trata de construir la fuerza política capaz de ganarle al poder político, al poder económico y al poder mediático", concluyó.