El sexo y los libros
¿Son más empáticas las mujeres porque leen más?
Martes, 19:30 horas en el centro de Santiago. Más de 300 personas se reúnen a escuchar a la célebre escritora irlandesa Claire Keegan. El 99% de la concurrencia es femenina. En una esquina de la primera fila se divisa -valiente y concentrado- al escritor Álvaro Bisama.
Hay entusiasmo entre las lectoras de Keegan, instaladas en la biblioteca Nicanor Parra de la UDP. Todas admiran la potente y delicada prosa de sus relatos cortos e intensos, algunos protagonizados por mujeres, otros por hombres. Por algo ha sido candidateada al Nobel.
Keegan irrumpe y es ovacionada. Es todo lo que entendemos por escritora irlandesa: refulgente cabellera pelirroja, piel nívea y sandalias en los pies, pese al frío. El diálogo es ameno, con una buena cuota de ironía y acidez. Al final, las lectoras se abalanzan a pedirle su firma.
Una semana después se repite la historia, pero con Emmanuel Carrère. El rockstar de las letras francesas convoca a un público fervoroso, que se apretuja para oírlo. Pero con una pequeña (o gran) diferencia: la charla convoca a una proporción similar de hombres y mujeres.
¿Por qué? Quizás sea un caso circunstancial o random , como dicen hoy. Pero hay estudios recientes que pueden aportar "contexto" sobre el vínculo entre sexo y lectura (si esperaban una columna "hot", temo desilusionar).
Según Shakira, las mujeres facturan. Según las encuestas de lectura, las mujeres leen más que los hombres, en especial en su tiempo libre. Un estudio de Pew Research (2025) dice que en Estados Unidos un 78% de las mujeres leyó al menos un libro el año anterior, frente al 71% de los hombres. En Europa la brecha es similar o mayor: el 72,3% de las mujeres españolas dice leer en su tiempo libre, frente al 59,8% de los hombres. Y una investigación chilena de 2024 (hay pocas, desgraciadamente) estima algo similar.
Las encuestas reiteran, una y otra vez, que las mujeres leen más literatura de ficción que los hombres. No solo romántica, sino novelas policiales, de misterio y ficción contemporánea. Desde la infancia son más proclives a comentar y compartir sus libros y los clubes de lectura -fenómeno creciente en estos tiempos solitarios- son mayoritariamente femeninos.
Otro dato sugerente es que el sexo de los lectores influye en la elección de los autores que se leen: hombres y mujeres tienden a leer a escritores de su mismo sexo, pero los hombres parecen ser más reacios a leer a autoras mujeres. Sería interesante investigar ese punto y si hay allí una rémora de misoginia.
¿Son más empáticas las mujeres porque leen más? Es discutible, aunque el autor de "Trainspotting", Irvine Welsh, haya dicho que "los hombres jóvenes han perdido la empatía pues ya no leen novelas, las mujeres son las únicas que leen ficción. ¿Cómo puede ser que no lean novelas si es la mejor forma de ponerse en la piel del otro?".
La mayor empatía se podrá debatir, pero los positivos efectos neurolingüísticos de la lectura sí que están estudiados. Bienvenidos sean, aunque mejor es saber que muchas mujeres lo pasamos bien leyendo (y compartiendo) buenas historias. Disfrutando ese placer "misterioso, desconocido, inútil", como dijo Virginia Woolf.