Museo de Bomberos rescatará 5.000 documentos del archivo histórico
Gracias a un fondo de la British Library, la iniciativa digitalizará archivos de los primeros 50 años del Cuerpo de Bomberos de Santiago y los pondrá a disposición de investigadores y del público.
"Cuando se incendia la iglesia de la Compañía, el 8 de diciembre de 1863, al día siguiente, José Luis Claro, que es un comerciante de la época y tenía en el Portal Edwards su oficina, publica un aviso en El Ferrocarril y en La Voz de Chile diciendo que necesita urgente, que espera mañana en su oficina a los voluntarios que quieran crear un cuerpo de bomberos igual al de Valparaíso, eso significa que sea voluntario, sin tintes políticos, religiosos ni sociales, y llegan a esta oficina 300 hombres y se funda, el 20 de diciembre, es decir, dos semanas después del incendio, el Cuerpo de Bomberos de Santiago", cuenta María José Lira, directora ejecutiva del Museo de Bomberos de Santiago, el origen de este importante organismo de la sociedad civil.
Más de 160 años después, el Cuerpo de Bomberos de Santiago, CBS, sigue en pie bajo los mismos valores, con 22 compañías a su alero. Eso, sin contar que en todo el país hay unos 330 Cuerpos de Bomberos, que reúnen cerca de 1.100 compañías.
Desde sus inicios, el CBS archivó sus documentos y libros, lo que hoy constituye una fuente de material histórico relevante, que no estaba catalogado de forma profesional ni tenía acceso fácil para investigadores ni público en general interesado.
De hecho, fue un trabajo del historiador Cristóbal Valenzuela sobre los grifos de Santiago a mediados del siglo XIX lo que lo llevó a revisar este material y a tomar conciencia de que había que volverlo más accesible. "Me doy cuenta de la riqueza que hay en los documentos, no solo en cosas muy institucionales, como su relación con las autoridades de gobierno, sino que también sobre cómo funcionaba Bomberos y que es muy desconocido", comenta.
Así, Valenzuela en conjunto con el Museo de Bomberos, que depende del CBS, postularon al prestigioso Endangered Archives Programme (EAP), de la British Library en colaboración con Arcadia, y obtuvieron 18 mil libras esterlinas (unos $23 millones) para ejecutar un proyecto de un año y medio destinado a la preservación y digitalización de 5.000 documentos históricos pertenecientes a los primeros 50 años del CBS, entre 1863 y 1913.
Desde el 1 de agosto se está trabajando con el Laboratorio de Patrimonio Documental y Humanidades Digitales de la U. Católica, bajo los estrictos estándares técnicos de la British Library. Además de evitar el deterioro de los manuscritos originales mediante este resguardo digital, el proyecto contempla la adquisición de cajas de conservación adecuadas y una instancia de capacitación en 2027 enfocada en todas las compañías del CBS que resguardan archivos históricos.
Una vez finalizadas las labores, todas las imágenes digitalizadas quedarán disponibles de forma libre y gratuita para investigadores, estudiantes y público general en los sitios web de la British Library y del CBS.
La bibliotecóloga Sandra Valenzuela llegó justo hace tres meses a trabajar con el archivo, que hasta ese momento tenía una bombera voluntaria que iba solo un par de horas en la semana. Valenzuela está ahora diagnosticando el conjunto para darle un carácter más profesional. "Está en pañales, la verdad. Hay que comenzar de cero, porque claro, en algún minuto todos quisieron ser voluntarios de un trabajo que es muy técnico en cuanto al orden y a la indexación, a la clasificación de todo el material", afirma sobre cómo encontró el archivo. Agrega que este tiene alrededor de 2.500 ejemplares, por lo que es cerca de un 20% lo que se está digitalizando.
Entre ese material están los diarios cuarteleros, las memorias institucionales, el registro de voluntarios y auxiliares -"ese es un tesoro, porque están los nombres, nacionalidades y oficios de todos los voluntarios en estos primeros 50 años", describe Valenzuela- y el libro de fábrica del Cuartel General, que es donde se anotó lo correspondiente a la construcción del edificio que está en Santo Domingo 978.
Sobre lo que ha podido revisar, Cristóbal Valenzuela destaca la correspondencia, por ejemplo, entre particulares ofreciendo servicios -menciona la de un prestidigitador francés-, o del Cuerpo de Bomberos con las autoridades por ciertos asuntos para tener presencia nacional. También, comunicaciones entre el CBS y el Convento San Francisco, "para ver si es que las campanas de San Francisco podían replicar las alarmas de Santiago Centro, para que el sonido se expandiera un poco más", recuerda el historiador.
"El otro valor es que retrata muy bien el desarrollo de Santiago en esos 50 años, que es un desarrollo material notable", señala el investigador.
María José Lira, que también es historiadora de formación, agrega que en los documentos que guarda el archivo se ve que los bomberos "desde el principio han estado como un poco a la vanguardia y en paralelo a todos los cambios que hay en la sociedad. En el museo mostramos la historia de Chile contada a través de las catástrofes o emergencias y cómo Bomberos ha sabido resolverlas con rapidez. Este archivo representa eso desde un inicio".
Cristóbal Valenzuela agrega que "en estos primeros 50 años hay muchos eventos que se desarrollan, la Guerra Civil, la Guerra del Pacífico, el terremoto de Valparaíso, la celebración del Centenario, el incendio del Teatro Municipal con el primer mártir. Este archivo cruza todos esos eventos y aunque no se refieren específicamente a ellos, si se van mencionando en contexto".