Meta queda al centro de la polémica en las elecciones en Brasil por acusaciones de intervencionismo
La empresa dueña de WhatsApp, Instagram y Facebook es cuestionada tanto por los equipos de Lula como de Bolsonaro.
A lo largo de la campaña presidencial en Brasil, en la que se enfrentan el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, las redes sociales han jugado un rol clave, especialmente la empresa estadounidense Meta -propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp-, que ha sido acusada de perjudicar la candidatura oficialista al restringir el alcance de sus publicaciones, mientras que desde el equipo del hijo del expresidente Jair Bolsonaro reclaman por el uso de los canales de difusión de WhatsApp por parte de su rival.
En este proceso electoral, Meta absorbió gran parte de la demanda de los candidatos para impulsar campañas digitales tras la salida de Google, que en 2024 prohibió la publicidad política en sus plataformas. Según datos de O Globo, la empresa de Mark Zuckerberg ha generado casi US$ 58 millones en este proceso electoral, un aumento del 85% con respecto a 2022.
Incidentes en las cuentas del mandatario
El aumento en los ingresos de Meta ha estado acompañado de reclamos desde la campaña de Lula por supuestamente perjudicarlo en redes sociales, llegando incluso a plantearse la presentación de un recurso ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) por "manipulación algorítmica".
Específicamente, el equipo del mandatario denuncia que los sistemas de recomendación y las herramientas para la publicación de anuncios de pago funcionaron de manera fraudulenta, beneficiando a Flávio.
Según mensajes de funcionarios de Meta obtenidos por el diario brasileño Folha de S. Paulo, el 9 de octubre se produjo un incidente que dejó al perfil oficial de Lula casi 24 horas sin poder promocionar publicaciones.
Con la legislación actual, el TSE prohíbe las recomendaciones algorítmicas de cuentas de candidatos políticos, por lo que el contenido pagado es la única forma de aumentar el alcance de las publicaciones.
También a principios de octubre, los mensajes obtenidos por Folha mencionan un fallo que recomendaba el perfil de Flávio en Instagram, contraviniendo las disposiciones legales.
Otro punto reclamado por Lula tiene que ver con Meta AI, la herramienta de inteligencia artificial (IA) generativa disponible en WhatsApp, Instagram y Facebook. Su equipo presentó pruebas ante el TSE que muestran que la herramienta rechazó solicitudes para generar imágenes relacionadas con el Presidente, pero que sí permitía la creación de material de campaña favorable a Flávio.
Meta niega las acusaciones, aunque ha admitido fallos como la desactivación de anuncios de Lula que atribuye a "problemas técnicos" que no habrían afectado solo a Brasil.
En conversación con "El Mercurio", Débora Salles, coordinadora general de NetLab UFRJ -el laboratorio de la Universidad Federal de Río de Janeiro dedicado a investigar las redes sociales en Brasil-, considera que los fallos reportados en la recta final de la campaña son "preocupantes" y las explicaciones de Meta "insuficientes".
Salles advierte que "las plataformas digitales juegan un papel central en la visibilidad de candidaturas y la circulación de información política", agregando que investigaciones de NetLab identificaron además la presencia de "anuncios político-electorales pagados en el extranjero por actores sin autorización" y "anuncios fraudulentos relacionados con programas sociales que continuaron circulando" tras las explicaciones de la empresa.
Si bien la experta aclara que "no es posible afirmar que estos fracasos alteren el resultado de las elecciones o que hayan sido dirigidos deliberadamente", subraya que estos episodios "comprometen la transparencia del proceso y dificultan garantizar condiciones equilibradas de competencia".
En esa línea, Liz Nóbrega, directora de Estrategia e Innovación de Aláfia Lab -centro de investigación brasileño enfocado en la transformación y política digital-, explica que esta situación reviste particular gravedad ya que "estamos viviendo unas elecciones extremadamente polarizadas".
La analista destaca que "muchas personas obtienen información a través de las redes sociales y concentran su consumo de información en estos espacios. A menudo, este contenido también forma parte del proceso de toma de decisiones de voto".
Disputa por canales de difusión
Por su parte, el equipo de Flávio denunció "abuso de poder" por parte de Lula al utilizar un canal de WhatsApp para la difusión masiva de acciones de gobierno en período electoral, interponiendo un recurso ante el TSE.
De acuerdo con O Globo y Folha, el vicepresidente del tribunal, André Mendonça, propuso una iniciativa que prohibiría el funcionamiento de los canales de difusión de índole política con más de 200.000 seguidores durante las 48 horas antes y 24 horas después de las elecciones del domingo.
Dicha propuesta afectaría directamente a "El Ejército de Lula", canal de difusión creado por el diputado André Janones, que cuenta con más de 7 millones de seguidores y que ha sido uno de los principales impulsores de la campaña del Presidente en redes sociales.
Como recuerda Folha, el sábado pasado dicho canal hizo un llamado para que sus seguidores publicaran fotos en redes sociales vestidos de verde y amarillo, los colores de la bandera brasileña, y haciendo la letra "L" con las manos.
Durante la campaña, "El Ejército de Lula" fue suspendido dos veces por el TSE tras solicitudes de la oposición.
La candidatura de Flávio también cuenta con su propio canal de difusión: "La tropa de Flávio", que acumula más de 2 millones de seguidores.
''Nuestra investigación identificó anuncios electorales pagados en el extranjero, (...) así como publicidad irregular y problemas en la aplicación de las normas de moderación".
DÉBORA SALLES COORDINADORA GENERAL DE NETLAB-UFRJ
Se reduce la ventaja de FlávioLa ventaja del senador Flávio Bolsonaro sobre el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la intención de voto para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil se redujo desde dos puntos la semana pasada hasta solo uno en la última encuesta divulgada ayer por la firma Quaest.
El candidato derechista, el más votado en la primera vuelta, recibe el 45% de las preferencias, mientras que el mandatario de izquierda alcanza el 44%, lo que indica que ambos continúan técnicamente empatados, ya que el margen de error del estudio es de dos puntos porcentuales.
En la encuesta realizada la semana pasada por la misma firma, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) tenía 46% de la intención de voto y Lula, que aspira a la reelección y a su cuarto mandato no consecutivo, el 44%.
El nuevo sondeo, realizado tras el primer debate en televisión del pasado domingo, mostró además que los electores indecisos pasaron de 1% a 2%, mientras que los que pretenden votar en blanco o anular su sufragio se mantuvieron en 9%.