Debuta "Comienzo", una comedia sobre la vulnerabilidad
Dirigida por Pablo Halpern, y con Josefina Fiebelkorn y Julián Marras en el elenco, muestra el encuentro de dos desconocidos.
Pablo Halpern, después de cuatro años, se despide de la dirección artística del Teatro Zoco con "Comienzo", una comedia romántica que se estrena hoy y que reflexiona sobre la vulnerabilidad en el mundo actual.
En cartelera hasta el 29 de noviembre, esta obra escrita por el dramaturgo británico David Eldridge pone a dos desconocidos como sus protagonistas: Danny y Laura, dos adultos con vidas ya definidas que, terminada una fiesta, conversan de temas como la soledad, el ser padre y el miedo al rechazo.
La actriz Josefina Fiebelkorn interpreta a esa mujer de 38 años, exitosa en su trabajo, con un departamento nuevo y una vida que aparenta estar bajo control, mientras que Julián Marras encarna a un hombre de 42 años, divorciado, que vive con su madre y que carga con una historia familiar fracturada.
Halpern, quien también dirige esta pieza, explica qué le atrajo de ella: "Lo que comienza como un intento de seducción se va transformando poco a poco en una conversación que deja al descubierto sus historias, frustraciones, expectativas y contradicciones. Es una obra sobre lo difícil que puede resultar encontrar pareja cuando uno ya no tiene 20 años y cree saber lo que quiere de la vida. Me pareció una mirada especialmente inteligente sobre las relaciones contemporáneas y una obra que resuena en cualquier parte".
"Comienzo" debutó en 2017 en el Dorfman Theatre del National Theatre de Londres, pero, a pesar de que ha transcurrido casi una década, el director plantea que su dramaturgia es especialmente actual. "Aunque vivimos rodeados de conexión, cada vez cuesta más encontrarse de verdad con un otro. Queremos encontrar a alguien con quien compartir la vida, pero, al mismo tiempo, tenemos una idea tan precisa de cómo debería ser esa persona", señala Halpern.
La puesta en escena transcurre en un mismo lugar: el departamento de Laura, y su iluminación cambia a medida de que avanzan las horas. "Acompaña la creciente intimidad entre los dos personajes", explica el director.
Además, cuenta que eligió este montaje para cerrar la programación del año porque, tras haber tenido obras de gran intensidad dramática, resultaba atractivo terminar con una comedia romántica de gran profundidad.
Con esta pieza Halpern se despide de su gestión en ese teatro. "Personalmente, también tiene algo especial cerrar mi etapa en Zoco con una obra que se llama 'Comienzo'", plantea. Había presentado su renuncia al cargo en 2025, pero, explica, aceptó continuar un año más porque el proyecto todavía no estaba consolidado. En el camino, también, se fue dando cuenta de cuánto chocaba su rol de programador con el de dirigir, que define como su pasión.
"Elegir obras para que otros las lleven a escena no resulta especialmente natural, ni cómodo. Es inevitable que cuando yo elijo una obra que programo, se arma en mi cabeza una visión de lo que quiero sea puesto en escena, pero yo no puedo, ni debo, traspasar esa visión", sostiene.
Sobre los cuatro años en ese espacio cultural de Lo Barnechea, reflexiona: "El éxito de Zoco es el resultado de una alquimia muy especial que se produjo entre quienes fundamos este teatro".