Cita decisiva para la inversión
De acuerdo con la última Encuesta de Expectativas del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), el entusiasmo de los empresarios peruanos por la economía en los siguientes meses se mantiene en niveles superiores a su promedio histórico
De acuerdo con la última Encuesta de Expectativas del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), el entusiasmo de los empresarios peruanos por la economía en los siguientes meses se mantiene en niveles superiores a su promedio histórico. La elección de la presidenta Keiko Fujimori impulsó el optimismo a niveles que no se veían, de manera sostenida, desde antes de la pandemia. Pero de expectativas no se vive. El gobierno necesita inversiones privadas concretas si quiere cumplir con la mayor parte de su agenda, y el tiempo que tiene no es ilimitado. Es en ese espíritu que desde hoy una delegación peruana de más de 80 representantes de los sectores público y privado se reunirán en Nueva York (EE.UU.) con inversionistas internacionales de la talla más grande como parte del XIX Roadshow de inPerú. Es positivo que esta entidad promotora de la inversión y el desarrollo de los mercados de capitales y financieros contribuya a fortalecer los vínculos con los inversionistas internacionales. Entre los convocados para participar en el encuentro, están el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba; el presidente del BCR, Julio Velarde; y el presidente ejecutivo de Pro Inversión, Luis del Carpio. Se buscará promover la llegada de capitales para sectores como energía, infraestructura, minería e hidrocarburos.El Perú tiene mucho por ofrecer a los potenciales inversionistas. El panorama macroeconómico es uno de los más sólidos de Latinoamérica. Varios indicadores de demanda interna ?como el IGV, los despachos de cemento o las importaciones de bienes de consumo? avanzan a doble dígito sobre las cifras del 2025. El potencial económico en varios sectores es ampliamente superior a lo que se encuentra en países vecinos. Con un tipo de cambio estable, numerosos tratados de libre comercio y sin controles de capitales, las condiciones para los empresarios extranjeros son, en general, amigables. ¿Qué falta entonces? Los representantes nacionales tendrán la misión de convencer a los inversionistas sobre la estabilidad política que se espera para los próximos años y el respeto por el Estado de derecho en el país. Esto no necesariamente es simple. Por un lado, el Perú ha pasado por un período demasiado largo de volatilidad política, con más presidentes en los últimos 10 años de los que la persona promedio puede recordar en orden. Por otro lado, de un tiempo a esta parte, el país ha sido llevado ante tribunales internacionales por incumplimiento de contratos más seguido de lo que debería. Por ahí, posiblemente, irán las preguntas de los potenciales inversores.El entusiasmo por la nueva administración y el buen momento económico está ahí. Pero eso no alcanzará. Ahora toca realmente transformarlos en inversiones, empleo e ingresos. Y esa siempre fue la parte más difícil.