Las noticias del día
En lo que va de 2026 fueron asesinados 18 entre niños y adolescentes.
Hay días en que el saludable ejercicio de revisar las noticias, no resulta beneficioso para la salud y se convierte en un ejercicio de puro masoquismo.
El pasado miércoles 21 este mismo periódico publicaba un titular en primera página, anunciando que el aumento de homicidios en los primeros nueve meses del año se habían concentrado en Montevideo manteniéndose estable en el interior. Enseguida explicaba que en ese lapso la capital había pasado de 155 asesinatos a 193, equivalente a un incremento del 24.5%, respecto al 2025. Aclaraba asimismo que el porcentaje de homicidios en la capital había pasado del 56.4 al 61.9 del total. 29 de tales asesinatos adicionales, equivalente a un sesenta por ciento de ellos, correspondían a los barrios de, Villa García, Manga, Punta de Rieles (20), Jardines del Hipódromo, Flor de Maroñas, Ituzaingó y Maroñas (9).
En la página siguiente, se mostraban en serie los homicidios en Montevideo desde el 2013 (con 128), hasta el año actual con 193. Según las autoridades desplazamientos de grupos delictivos y el incremento de guerras entre bandas son parte de la explicación de este decepcionante fenómeno, por más que se detecte una caída en las rapiñas y hurtos. Descenso producto seguramente, de que la principal labor delictiva departamental actual esté consagrada al narcotráfico.
Ese mismo día el grupo de trabajo sobre Violencia Territorial de derechos de Niñas, Niños y adolescentes en el ámbito de la Institución Nacional de Derechos Humanos informó que en el período 2023 y 2025 inclusive, se cometieron 58 homicidios sobre niños y adolescentes, hubo 238 de ellos heridos por armas de fuego y 7 jóvenes mujeres víctimas de feminicidio.
En lo que va de 2026 fueron asesinados 18 entre niños y adolescentes. Todo al interior de un mundo donde la violencia, el delito y el sicariato muy extendido entre los adolescentes está permanentemente presente en los barrios marginales pero se corre implacablemente hacia los centros. Este panorama (de 10.5 a 10.7 asesinatos cada cien mil habitantes) nos coloca con el doble del promedio mundial equivalente al 5.8 de ellos. A su vez el número de personas encarceladas, alrededor de 17.000, supone un porcentaje de 480 cada cien mil habitantes, cifra que triplica el guarismo mundial y expresa la tasa más alta de América Latina.
Por si ello no bastara para conformar este panorama desolador, el 22 de octubre se conocieron los índices Aristas, de aprendizaje entre los estudiantes de noveno año de educación media (equivalente a tercero de liceo) comparada con la anterior medición de 2022, que arroja una caída de los desempeños tanto en lectura como en matemáticas. Caída que ya se detectaba desde 2018. A ello se agrega una general desmotivación en los concurrentes, que anuncian no seguir estudiando en el futuro. Se señala que la baja en los porcentajes de debe al arrastre de los niveles más bajos de desempeño, correspondiente a los niveles socio económicos más bajos, castigando a los marginados de siempre. Una información que corrobora las recientes pruebas Pisa.
Si es bueno estar al día en el panorama noticioso, hay momentos, como estos, que es mejor permanecer ausente del mundo y del país.