El "estallido"
Algunas personas hablan acerca del "estallido" de octubre de 2019 como si fuese un momento épico de la historia de Chile
Algunas personas hablan acerca del "estallido" de octubre de 2019 como si fuese un momento épico de la historia de Chile. Sin embargo, no fue un instante heroico de nuestra patria, sino más bien un tiempo bastante triste por toda la destrucción asociada y porque nuestra democracia estuvo cerca de sucumbir. Fue un período sumamente gris y violento, en el que muchos dirigentes no estuvieron a la altura e hicieron la "vista gorda" ante el vandalismo y el ensañamiento que varios protagonizaban contra el orden y el Estado de Derecho. No veo, por tanto, razones para alegrarse de esas semanas tan dolorosas para el país. Ninguna causa, por justa que sea, puede conducir a esa hecatombe cívica que puso a Chile y a su sistema político en jaque.
En ese entonces hubo una especie de embriaguez ciudadana que sentía complacencia por el daño causado en nuestras mismas ciudades y patrimonio. Cuesta entender ese "jolgorio" que sentían quienes se gozaban con la retórica y las acciones incendiarias; discursos y conductas que pusieron contra las cuerdas la convivencia razonable entre personas que piensan distinto.
Chile no necesita "estallidos", sino mejorar en la disposición al adversario político, no para anular las diferencias, sino para enfocar el diálogo en la promoción del bien común, incluso en medio de un disenso importante, pero no por ello insensato.